viernes, 19 de agosto de 2011

HIPNOS, MORFEO, EL SANDMAN, ESTE HOMBRE Y LOS SEÑORES DE LOS SUEÑOS CATALANES.

Este breve artículo pretende hacer un pequeño repaso de los señores de los sueños catalanes, partiendo de algunos mitos clásicos y modernos del mundo onírico.

Cae la noche y no puedo dormir. Pensando en ello, me viene a la cabeza el viejo mito clásico griego de Hipnos, el Sueño, y sus mil hijos, los oniros, entre los cuales se cuentan Morfeo, considerado por muchos el señor de los sueños, y sus hermanos Fobetor y Fantaso.


Recuerdo también la historia del Sandman, el arenero, el hombre de la arena, que con su saquito de arena induce a los niños del mundo anglosajón a dormir, y cuya figura no siempre es amable, como el “Der Sandmann” de uno de los relatos más populares de E.T.A. Hoffmann, que echaba arena a los ojos de los niños que no dormían y se los llevaba en un saco hasta la Luna, donde los servía a sus hijos que tenían unos picos ganchudos como los de los mochuelos, con los que arrancaban los ojos. O el nuevo Sandman creado por Neil Gaiman, nacido en el mundo de los cómics, que no deja de ser un relato, un cuento, donde se desarrolla una mitología muy particular que mezcla lo viejo con lo nuevo.


O pienso en una más que inquietante leyenda urbana de nuestro tiempo, la de “este hombre” (this man), que nos habla de un misterioso hombre que aparece, o ha aparecido, en los sueños de multitud de personas cuando duermen, y cuya leyenda se ha dado a conocer y se ha popularizado a través de internet y numerosos carteles con el dibujo del retrato de “este hombre” que se han colgado por diversas ciudades del mundo.


Cada cultura tiene sus propias leyendas y sus mitos sobre el mundo de los sueños. Del mismo modo que en la mitología y el folclore clásicos existen numerosos mitos sobre ellos, no faltan aquí, en mi tierra, Cataluña, diversos señores de los sueños que se encargan de que el sueño llegue. Vamos a hacer un breve repaso de éstos:

En algunos rincones de Cataluña se habla del Jan de la son (que podría traducirse como “Juan del sueño”), un tipo muy concreto de brujo que gobierna el sueño y los sueños, aunque este nombre también se utiliza, indistintamente, para describir a una persona “encantada”, es decir a alguien muy distraído (en catalán, encantat sirve para designar a alguien distraído, que no está por lo que hay que estar).

Como curiosidad, también quiero hacer constar que el término Jan, un diminutivo del nombre de Joan (Juan, en castellano), en el folclore popular catalán a veces se emplea para designar a ciertos brujos, igual que la Jana o Janes se emplea para hablar de cierto tipo de brujas, y que este nombre se utiliza también con numerosos seres de la fantasía popular catalana, sean gigantes, hombres salvajes o la personificación de ciertos vientos.

En los pueblecitos de Lladó, Taravaus y Vilarnadal (en la comarca de l´Alt Empordà), la Son es una especie de vieja arrugada como una castaña, que personifica el sueño (son, en catalán), que tiene la nariz como el gancho de un candil, y una barbilla similar a un gancho de romana, de manera que casi se juntan la una con la otra. Desdentada y encorvada, la Son apenas tiene fuerza para sostener su bastón, moviéndose lentamente y de manera torpe; y es por ese motivo que ha menudo tarda en llegar con la prontitud que uno desearía cuando la llama. Esta vieja lleva consigo una bolsa de arena que lanza a los ojos de los pequeños y perturba el sueño, razón por la cual a éstos a veces les cuesta dormir.

Nota: En los textos consultados, citados por Joan Amades, se dice que la Son se menciona en los pueblos de Lledó, Tarabaus y Viladarnal, pero puedo hacer constar que estos pueblos no existen, y lo más probable es que sea una transcripción mal hecha de los pueblos que he mencionado más arriba.


Un poco más al sur, en Sant Quintí de Mediona (en la comarca de l´Alt Penedés) y en Vilanova i la Geltrú (en la comarca del Garraf) se habla de la Soneta (soneta podría traducirse en castellano como sueñecillo), y aparece en una canción de cuna:

“Soneta, vine´m al ull,
que no he dormidet encara;
soneta, vine´m al ull,
que no he dormidet d´avui.”

Que podríamos traducirlo al castellano de este modo:

Soneta, venme al ojo,
que no he dormido aún;
Soneta, venme al ojo,
que no he dormido hoy.”

Soneta podría traducirse como Sueñecillo.

En Ger y Bellver (en la comarca de la Cerdanya), y en Cadaqués (en la comarca de l´Alt Empordà), la llaman la Son Son (son son  podría traducirse en castellano como sueño sueño) y cantan:

“La Son Son se n´és anada
i no m´ha dit adéu-siau;
la Son Son se n´és anada
pel camí de Peralada.
Son Son vine vine.
Son Son vine dóntocom”.

Que podríamos traducirlo al castellano de este modo:

“La Son Son se ha ido,
y no me ha dicho adiós;
la Son Son se ha ido
por el camino de Peralada.
Son Son ven ven.
Son Son ven de donde sea.”

En los pueblos de Vilajuïga y Llançà (de nuevo en la comarca de l´Alt Empordà), y en Palau-sator (en la comarca del Baix Empordà) se hacía creer a los niños que los hacía dormir un personaje que llamaban Sunyer, el sueño, de figura y aspecto indefinidos, que traía el sueño en forma de polvo dentro de un saquito. Cuando quería hacer dormir a la gente, lo espolvoreaba como si sembrase. El Sunyer entraba en las casas por la chimenea, lanzando un puñado de polvo, de modo que dormía a todos aquellos que atrapa con él.

 
Y después de leer esto, dormid, dormid, mis niños, dormid... porque sino dormís, vendrá el Coco, y os comerá... Pero ésa, me parece, ¡ya es otra historia!

1 comentario:

  1. tuve un sueño muy extraño, bueno, más que un sueño fué algo real. a los pies de mi cama estaba sandman y a mí me costaba despegar los ojos, una vez que me los froté, desapareció.por eso buscaba información sobre él y su aspecto. algo me ha ayudado tu entrada. gracias!

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