lunes, 5 de junio de 2017

SUEÑOS QUE QUEDARON ATRÁS

A lo largo de nuestra vida todos tenemos sueños que deseamos realizar. De estos, unos se cumplen y otros no. A lo largo de nuestro camino renunciamos a algunos de estos sueños por diferentes circunstancias: puede que simplemente abandonemos la esperanza de cumplirlos porque se nos antojan irrealizables, algunos obstáculos se interponen en nuestro objetivo o bien unos nuevos sueños acaban sustituyendo a otros. Las personas cambian, y también sus deseos. En este pequeño artículo quiero recoger y rememorar algunos de esos sueños que por una causa o por otra he abandonado en algún momento de mi vida. Son, sencillamente, sueños que quedaron atrás…


Es difícil adivinar el resultado de algunos sueños cuando estos no se han cumplido, saber que hubiera ocurrido si los hubiese alcanzado. Algunos sueños son un fin en sí mismos, pero muchos otros, una vez logrados dejan un sinnúmero de posibilidades abiertas al futuro, toda una serie de incógnitas que nadie sabe hasta dónde nos conducirán a continuación. Es ese punto dónde todo lo que yo pueda creer que sucederá no es otra cosa que pura fabulación, porque, tal y como dice aquella proverbial frase, al final, los sueños, sueños son…

Soy consciente de ello que, con el tiempo, yo he dejado abandonados muchos de mis sueños por el camino. En algunos casos no me esforcé lo suficiente por alcanzarlos, en muchos otros, simplemente fui sustituyendo unos sueños por otros. No tiene más importancia, simplemente me gusta recordar.

Y vosotros, ¿qué sueños habéis dejado atrás?

Estos son algunos de los sueños que dejé atrás. Abandonados, quizás, pero nunca olvidados…

DIBUJAR

Durante buena parte de mi infancia, adolescencia y parte de mi vida adulta me dediqué a dibujar. Dibujaba por dibujar, ya fuesen simples dibujes al margen de mis libros o apuntes, ya fuesen algunas historias que llegué a publicar en algún fanzine y revista. Dibujaba por gusto, o a veces porque tenía algo que contar. Podría decir que dejé este sueño abandonado cuando no pude acceder la Facultad de Bellas Artes, aunque mentiría, porque continué dibujando hasta mucho tiempo después. Para mí el dibujo era vida, un modo de expresión, como lo era, y aún lo es hoy, escribir. Lo cierto es que fui abandonando poco a poco el dibujo, por un lado, quizás, por la desilusión, pero la verdad es que mayoritariamente fue por falta de tiempo. Con el trabajo, nuevas aficiones y poco tiempo libre, fui sustituyendo el tiempo que dedicaba a dibujar a otras cosas. Pero aún a día de hoy, cuando estoy muy motivado o simplemente me relajo y dejo volar mi imaginación, hago algún dibujo, aunque es algo que ya se me antoja como una cosa excepcional.

ESCRIBIR… Y VIVIR DE ELLO

Este sueño no consistía tanto en escribir como en haberme ganado la vida con ello. Hace años que escribo por el simple placer de hacerlo. Es mi catarsis, la válvula por la que escapan muchos de mis sueños y mundos imaginarios, y también mis sentimientos. Empecé a escribir de un modo más o menos asiduo a los catorce o quince años, aunque, antes de eso, cuando dibujaba, recuerdo que a menudo acompañaba algunos de los dibujos que hacía de textos “divulgativos”, a modo de información, sobre la biología de criaturas extraterrestres, animales provenientes de una hipotética tierra futura, monstruos, robots y extraños inventos. En esa época, mucha gente me comentaba que debería dedicarme al dibujo (ya que supongo que era la parte más visible de mi vena creativa), pero yo siempre me sentí más inclinado hacia la escritura, aunque a menudo combinaba escritura y dibujo para describir parte de esos mundos que creaba en mi imaginación. Creé mundos, civilizaciones, ron el tiempo proyecté parte de esos mundos en mis partidas de rol.

A día de hoy, escribir no es un sueño que haya dejado atrás, ya que aún lo hago a menudo, pero sí he renunciado a ganarme la vida con ello, aunque continúo imaginándome mundos fantásticos de todo tipo. A veces aún me pregunto porqué abandoné este sueño. ¿Quizás porqué supone cierta voluntad y esfuerzo? No lo sé, pero si soy creo que la fantasía se retroalimenta con la escritura, con los dibujos, y mediante ellos se generan muchos otros sueños.

EDITAR MI(S) PROPIO(S) LIBRO(S)

Este es un sueño que todavía no he abandonado, pero también es un sueño que no he llegado a poner a la práctica. Siempre he tenido ideas para escribir un libro, proyectos que he empezado pero no he terminado. Algunos son novelas, otros, relatos breves, uno más, una guía sobre los seres míticos catalanes muy avanzada, pero que por cuestiones de tiempo y de disciplina, aún no lo he finalizado, aunque tengo material de sobra para escribir con ello más de un libro y editarlo. No, como digo, este es un sueño que no he abandonado, pero tampoco he luchado lo suficiente como para llevarlo a cabo. Es el problema de dispersar tu propia energía constantemente con otros proyectos.

SER ZOÓLOGO

Desde mi más tierna infancia, cuando vivía en Cardona, en el campo, y posiblemente muy influido por aquella serie dirigida por Félix Rodríguez de la Fuente, “El hombre y la tierra”, soñé con ser zoólogo. Me extasiaba leyendo revistas y libros de animales, memorizando cada detalle de los mismos. Cuando me preguntaban que querría ser de mayor siempre respondía que quería dedicarme al estudio de los animales, a la protección y la defensa de la naturaleza. Y siempre pensé así, hasta enfrentarme a la dura realidad durante mi adolescencia, ya que ni las matemáticas, ni la física ni la química nunca se me dieron bien, por lo que me pasé a letras. Difícilmente podría acceder jamás a la carrera de biología si no era de ciencias. Sin embargo, algunos compañeros míos que se hicieron biólogos se sorprendían al escuchar mis conocimientos sobre fauna, ecología y evolución, o mi capacidad de inventar criaturas imaginarias totalmente plausibles biológicamente hablando, ya que sus características monstruosas a menudo atendían a posibles soluciones para problemas reales en un mundo natural. Han pasado años, y reconozco que en la actualidad muchos de esos conocimientos que tanto atesoraba, lamentablemente, se me han olvidado.


CONTINUAR JUGANDO A ROL DE MESA CON LOS AMIGOS

Siempre he disfrutado mucho jugando a juegos de rol, especialmente de mesa: Advanded Dungeons & Dragons, Aquelare, La llamada de Cthulhu, Star Wars, Superhéroes Inc., Cyberpunk, Mundo de Tinieblas, Ars Magna, Paranoia… ¡y muchos más! Éste es un sueño que ha quedado relegado al olvido más que nada por falta de tiempo, pero también por el tema de la distancia que me separa de la gente con la que habitualmente jugaba a rol, y el simple hecho de que la vida de cada uno de nosotros haya tomado derroteros totalmente distintos. Me gustaba jugar a rol, no únicamente como jugador, sino también como máster, dedicando mi tiempo a crear mundos, trasfondos históricos y míticos, personajes… No me refiero únicamente a jugar o dirigir alguna partida suelta, sino a una campaña, una larga aventura que podía durar meses, donde los jugadores pudieran ver evolucionar su personaje y el mundo donde interactuaban. A día de hoy aún juego de vez en cuando a alguna partida de rol en vivo, pero para ser sincero, no es lo mismo. Siempre he creído que una buena campaña de rol de mesa le da mil vueltas a un rol en vivo y te permite hacer volar más libremente la imaginación, ir mucho más allá. Este no es un sueño irrealizable, pero sí que es muy y muy difícil llevarlo a cabo. Quizás cuando me jubile vuelva a ello. ¡He hablado a menudo sobre ello!

TENER HIJOS

Muchos, muchos años atrás, soñaba con formar una familia y tener hijos. Me hubiese gustado en su momento. Mientras estuve con primera pareja, en una relación que duró ocho años, siempre tuve en mente la idea de ser padre. Era más joven, y entonces me hubiera encantado poder tener hijos, verlos crecer, compartir mis mundos imaginarios con ellos, contarles cuentos y qué sé yo… Pero aquello era entonces. Después de la ruptura con mi primera pareja, ya empecé a dudar si quería tener hijos, ya que poco a poco fui tomando consciencia de todos los problemas que hubiese tenido de tener descendencia cuando cortamos nuestra relación. Aunque no acabé de desestimar la idea en aquel tiempo, posteriormente, poco a poco fui descartando esa idea. El peso de la edad (no es lo mismo tener hijos a los veinte o treinta que a los cuarenta), añadido a lo que considero temas éticos, morales y puramente ecológicos -creo que en el mundo hay un exceso de seres humanos, y que ya hace tiempo que hemos rebasado el límite ecológicamente sostenible sin que sea a costa de un gran número de especies vivas-, y yendo un paso más allá, la sensación de libertad absoluta que da no tener hijos, me hizo desestimar la idea de tener hijos jamás. Y creo sinceramente que abandonar este sueño ha sido probablemente una de las mejores decisiones que he tomado jamás.

UN SUEÑO DISTINTO PARA CADA PAREJA

Con cada pareja que he tenido, y lo mismo vale para la actual, he compartido multitud de sueños distintos, así que para ser justos creo que en este artículo también debería hablar sobre ello. No creo que una pareja pueda sustentarse demasiado tiempo si no se comparten algunos sueños e ilusiones comunes. Alguna habrá, pero no creo que sea lo habitual. Que una relación no haya funcionado no significa que con ella no se viviera buenas experiencias y momentos, al contrario, personalmente guardo grandes recuerdos, pero los conservo como lo que son, cosas del pasado. En cierto modo, podría afirmar que ninguna de mis relaciones anteriores funcionó porque, simplemente, teníamos objetivos distintos. Ambos pudimos soñar juntos, pero con el tiempo la realidad de los distintos que éramos uno del otro puso cada cosa en su sitio… quizás para permitirnos volver a soñar de nuevo. No hablaré aquí de aquellos sueños que pudieron ser, sino del hecho que a veces debemos aprender a renunciar de esos sueños, simplemente porque ese no era nuestro destino, y aprender de las buenas experiencias vividas o de los fallos cometidos, y reanudar nuestra vida buscando nuevos sueños, mejorando todo lo anterior.

(VOLVER A) VIVIR EN EL CAMPO

Este es un sueño al que no he renunciado para nada, aunque en estos momentos se me antoja como algo difícil y casi irrealizable, más que nada por el tema de los precios. Pasé buena parte de mi infancia viviendo en el campo, y la naturaleza todavía tira de mí y me llama. Quién dice vivir en el campo, dice vivir en cualquier entorno natural alejado del ruido y del exceso de humanidad, desde un pequeño pueblo, pasando a una solitaria casa en medio del bosque o la montaña. Poder disfrutar de la inmensidad del cielo, de las aguas de los ríos o el canto de los pájaros, el sonido de los grillos por la noche y de las cigarras al mediodía… Nunca he amado demasiado las ciudades, que siento que ahogan y asfixian mi espíritu. De momento voy buscando algunas ofertas por internet y haciendo habituales escapadas los fines de semana.


 MUCHOS OTROS SUEÑOS QUE HABRÉ OLVIDADO

Podría hablar de muchos otros sueños que dejé atrás. Algunos los he olvidado, y muchos otros no, pero ya hace tiempo que quedaron descartados y no tuvieron tanta relevancia como los que ya he mencionado. No me importa, porque aunque muchos sueños hayan quedado olvidados, sé que muchos otros vendrán.

domingo, 4 de junio de 2017

TRES AÑOS Y MEDIO Y UN DÍA DESDE QUE TE CONOCÍ

 A mi reina bárbara, mi heroína, ¡mi loba!


Hoy me siento frente a este teclado y he de escribir sobre este tiempo que llevamos juntos desde que te conocí. Hoy hace ya tres años y medio y un día desde aquel día que quedamos delante de la oficina de Correos de Girona y te vi por primera vez en persona. Aún recuerdo los nervios y la ilusión que sentía… ¡Sí, aquel día te conocí y desde entonces has hecho que cada día desde que estamos juntos haya valido la pena despertar a tu lado!

Creo que te conocí en un buen momento. Estaba solo, soltero y en una situación en la que me sentía feliz. Quizás no totalmente feliz, pero sí mucho más feliz de lo que había estado en mucho tiempo. ¡Y te hablo de años! Sea como sea, me pillaste en una época en la que había decidido vivir mi vida haciendo aquello que me gustaba, sin planes, sin normas, presiones ni compromisos… Puede ser que tuviese mis momentos de nostalgia, momentos en los que desease tener una persona a mi lado con la que compartir mi vida, pero me sentía totalmente libre y no tenía prisa alguna por elegir a una compañera. No sabía muy bien lo que quería, pero sí tenía muy claro lo que no quería y lo que no me convenía.

Y aquel día, saliendo del trabajo algo nervioso, como ya te he dicho, te conocí.

Recuerdo aquel momento tomando un refresco en un bar, charlando, pero sobretodo rememoro aquel largo paseo que dimos juntos. Las horas fueron pasando amablemente.

Recuerdo nuestra despedida en la estación, mis sentimientos a flor de piel. ¿Volvería a verte otra vez?

¿Enamorado? No, aún quedaban días para eso, pero sí me sentí alegre, exultante, un poco más feliz de lo que ya me sentía antes de conocerte en persona.

No voy a dar aquí más detalles. Aún tenía que conocerte, pero  aquel hecho que tanto me había atraído de ti antes de conocerte, tu gusto por los pequeños detalles y las pequeñas cosas ya habían atraído mi atención.

Hace tres años y medio y un día que te conocí, y desde entonces no me he arrepentido ni un solo día de ninguno de los momentos que hemos compartido. De como llegué a amarte… ¡Bueno, quizás un día te escriba sobre ello!

jueves, 1 de junio de 2017

LLEGENDES D'ESCALADEI

La cartoixa d’Escaladei, a l’entitat de població del mateix nom que es troba en el municipi de la Morera de Montsant, a la comarca del Priorat, va ser la primera cartoixa que va instal·lar-se a la península Ibèrica a principis del segle XIII, de la qual van sorgir posteriorment les altres cartoixes catalanes. Ben aviat, al voltant del monestir d’aquest priorat, que va donar el nom a la comarca, el seu tresor arquitectònic i els monjos que l’habitaren van generar una gran quantitat de històries i llegendes que anaven lligades amb la seva fundació, però més especialment, amb els meravellosos tresors i riqueses que els frares d’aquest monestir havien acumulat al llarg dels anys, amagant-los a l’interior de la mateixa cartoixa, i per diversos llocs de la serralada del Montsant i pobles de la comarca que es troben al seu voltant, i arribant molt més enllà, fins algunes de les comarques veïnes on els monjos d’aquest monestir varen fer sentir la seva influència. Vegem algunes d’aquestes llegendes!


LA LLEGENDA DE LA FUNDACIÓ D’ESCALADEI

De la llegenda que explica de la fundació d’Escaladei podem trobar diferents versions, però totes elles coincideixen en la base del seu cos principal, ometent o afegint una o altre detall segons el cas i depenent de qui us la conti. A continuació deixem dues versions de la mateixa:

Quan el rei Alfons I el Cast (1157-1196) va decidir fer donació d’unes terres a l’Ordre de la Cartoixa perquè construïssin un monestir, va manar a dos cavallers reials recórrer les terres catalanes per buscar una terra adient per aquest menester. Després d’uns dies caminant, els cavallers van arribar a certa zona prop de la vall de l’Oliver, on van veure un pastor amb el seu ramat i li van preguntar sobre les característiques de l’indret. El pastor va començar a parlar de les virtuts d’aquella terra: de l’aigua, les plantes medicinals, la tradició eremítica del Montsant, de la protecció que oferia la muntanya... i mentre ho feia, el pastor no parava d’assenyalar tota l’estona un pi que hi havia al bell mig d’aquella vall.


Els cavallers no entenien què tenia d’especial aquell pi, i a l’esmentar-lo el pastor els comentà que, després d’haver dinat, s’asseia al peu de la soca d’aquell pi amb el seu porró de vi i feia la migdiada. Llavors, en somnis se li apareixia una escala per la qual els àngels pujaven i baixaven del cel -o una escala al cim de la qual hi havia uns angelets que tocaven trompetes, segons altres versions-. Els cavallers van pensar llavors que havien trobat el lloc ideal on construir la cartoixa desitjada i també van trobar el nom que havia de tenir el monestir: Scala Dei o Escaladei, que vol dir “Escala cap a Déu”.


En altres versions d’aquesta mateixa llegenda, no són dos cavallers els que emprenen el camí per buscar una terra adient pel monestir, sinó que és la pròpia casa mare dels cartoixans qui envia uns monjos a fer la recerca. Igualment que a l’anterior versió, aquests es troben amb un pastor que els parla del somni recurrent que té al recer de l’ombra d’aquell pi on descansa quan pastura els ramats, i els monjos ho interpreten com un senyal de Déu i allí mateix construeixen el petit claustre que seria l’origen de la Cartoixa de Santa Maria d’Escaladei.

EL REI JAUME I, L’ABAT D’ESCALADEI I EL PORQUER

El rei Jaume I és el personatge central de moltes llegendes catalanes. Una d’aquestes llegendes el situa al monestir d’Escaladei, on protagonitza, juntament amb l’abat del monestir i un porquer de baixa escala social, una llegenda o rondalla de categoria universal, de la que existeixen diverses variants, que us explicarem a continuació.

Sembla ser, doncs, que un bon dia que el rei Jaume anava de cacera pel Priorat, es va perdre i es quedà sol amb tres o quatre dels seus cavallers. Després de molt caminar durant hores i hores sense saber on eren, van fer cap el monestir d’Escaladei, on van demanar que els acollissin i no cal dir que, de bon grat, els monjos els van acollir.


L’abat, volent-los regalar i obsequiar, no parava de fer preguntes al rei, afalagant-lo molt, per tal de ponderar la seva saviesa i talent. Però com el rei estava mol malhumorat perquè s’havia perdut, es sentia molt cansat i només tenia ganes de menjar i dormir, de cop i volta, per treure-se’l del damunt, amb un to rotund, li va formular aquestes tres preguntes a l’abat:

- Quin serà el darrer dia del món? Quan de temps es necessita per donar la volta al món? Quina és aquella cosa que jo tinc per certa però no ho és? Deu dies us dono perquè porteu al meu palau la resposta! Si les contesteu, el monestir obtindrà el títol de reial, del contrari, us faré penjar!

Quan el rei va marxar cap el seu palau, al monestir tot eren problemes i maldecaps, perquè ningú sabia com respondre aquelles tres preguntes que el rei havia formulat a l’abat, i els dies passaven sense que ningú aconseguís donar amb una solució. El cas és, però, que allí hi havia un boig, un llec mig beneitó, que se’n cuidava dels porcs, que al escoltar aquelles tres preguntes que es feien tots els monjos del monestir, va comentar a un altre llec que ell ben fàcilment les podria contestar. A l’arribar les paraules del porquer a oïdes de l’abat, aquest el feu cridar ràpidament, i fent-lo vestir amb les seves robes, va enviar-lo ràpidament al castell del rei per tal de que contestés aquelles tres preguntes en el seu lloc, tot i que ja el donava per mort.


Quan va arribar al castell, el boig va ser conduït davant la presència reial, i aquest va dir:

- Senyor, el món s’acabarà el darrer dia! La volta al món la donareu just amb vint-i-quatre hores si podeu penjar-vos de la lluna! I amb tot això, vos us penseu certament parlar amb el pare abat d’Escaladei i no feu res més que parlar amb el porquer de la comunitat!

El rei va haver de reconèixer que les tres difícils i complicades preguntes havien estat correctament contestades, i amb una bona rialla perdonà aquell porquer mig beneitó que va demostrar ser més espavilat que tots els monjos d’Escaladei, perdonà l’abat que havia substituït, i complint la seva paraula va donar el títol reial al monestir.


DONES DISFRESSADES DINS DEL MONESTIR

Com que la cartoixa d’Escaladei era un monestir d’estricta clausura, les dones hi tenien prohibida l’entrada. Aquesta era una manera d’evitar temptacions dins del recinte monàstic, mantenint l’harmonia i la pau interior dins de la comunitat. Tot i així, segons expliquen algunes llegendes, sembla que en més d’una ocasió alguna que altra dona va aconseguir entrar dins del monestir mitjançant l’enginy, disfressada d’home -com és el cas de la història de la reina Maria, esposa d’Alfons el Magnànim, que ja explicava Jaume Roig a l’Espill o Llibre de les dones al segle XV–. D’aquestes llegendes hi ha diverses variants pel que fa als personatges o les mesures que han de prendre els cartoixans un cop la protagonista femenina ha entrat dins de monestir.


EL BOIG DE VALLS I EL CARTOIXÀ D’ESCALADEI

A principis del segle XVII, la vila de Valls (a la comarca de l'Alt Camp) estava sotmesa a molts impostos de tipus civil i eclesiàstic, , entre els quals hi havia el dret de cobrament de la palmada que tenien els frares cartoixans d’Escaladei, i que la vila pagava a contracor perquè considerava que era una contribució injusta i poc clara.

Un any, poc abans d’escaure’s la data de cobrament, es passejava per Valls un home que es deia que era una mica boig, perquè s’entretenia a donar copets a la gent amb un saquet ple de cotó fluix que portava agafat a l’extremitat d’una corda. Anava per darrere i els picava al cap sense fer cap mal. Al principi tothom s’ho mirava amb mala cara, però al final ja s’ho prenien amb gràcia perquè veien que aquell home no hi tocava, i fins i tot els divertia la seva estranya afició.


Un dia de mercat, el cartoixà d’Escaladei va venir aquí a Valls, a cobrar els seus tributs, i mentre es passejava per la vila, es va trobar de cara aquest home que la gent prenia per boig, i que portava, com sempre, la seva corda i el saquet. El frare ja coneixia la història d’aquest pobre home i no li va donar importància. En girar-se, l’home va aixecar la corda i li va picar el cap. I al moment el frare va caure al terra com ferit per un terrible llamp: era mort. Ningú s’explicava com havia pogut passar, perquè no podia ser que el matés amb un filet i un saquet ple de cotó fluix. Però potser aquell home no era tan boig com deien, perquè aquell dia, justament, havia canviat el cotó fluix per arena, i sabia on havia de tocar per produir la mort del cobrador.

I per més que el poble féu molts escarafalls per la mala ocurrència del boig, el cas és que aquest no fou castigat i els frares no tornaren mai més a cobrar tribut, el qual fou substituït per una escriptura de cens anual. S’explicava que la gent estava cansada de tant pagar impostos i tributs, i que va decidir prendre’s la justícia per la seva banda, agafant el primer que s’hi prestà, explicant-li que havia de fer i, finalment, cometent l’acte criminal.

ELS TRESORS LLEGENDARIS D’ESCALADEI

Els vells dels pobles veïns d’Escaladei sempre sabran dir-vos d’on ve el patrimoni de les famílies més cabaloses d’aquestes contrades: un, us parlarà d’unes sàrries d’or que va treure de la cartoixa un hisendat; l’altre, d’una creu provinent de la cartoixa que era curulla de monedes al seu interior; un tercer, de la campana plena d’argent que va desenterrar algun conegut del poble... I així molts! I encara us contaran que pel voltant del monestir, si un sap buscar, està ple de tresors enterrats. Són tantes les històries d’aquest tipus que hi ha al voltant d’aquestes riqueses, que incloure-les totes aquí seria una missió impossible i mai les acabaríem d’explicar totes.


Als pobles del Priorat i algunes de les seves comarques veïnes, és creença comuna que els frares de la cartoixa d’Escaladei eren immensament rics, i per tots aquests llocs encara s’expliquen, avui dia, llegendes que parlen de les meravelloses riqueses dels cartoixans i de com algunes de les cases més importants d’aquestes contrades van veure augmentat, sobtadament, el seu patrimoni. Durant molts segles, la cartoixa va exercir el seu domini senyorial sobre els pobles del seu priorat, però, a més, tenia interessos i obtenia rendes en moltes altres poblacions d’altres senyorius que avui formen part de la comarca prioratina, de l’Alt Camp, el Baix Camp o les Garrigues.

Els cabals de riqueses acumulats pels frares -tant econòmics com culturals- foren importants, certament, però la tradició popular s’encarregà d’inflar molt més encara aquest patrimoni, com ens ho mostren nombroses contalles. Es diu, per exemple, que els cartoixans desitjaven obtenir les campanes del poble de Cabassers, les quals tenien fama per la seva sonoritat, i van oferir als vilatans el seu volum en monedes d’or. Malgrat això, la proposta no va ser acceptada per la gran estima que els del poble tenien a les seves campanes. També es recorden les calaixeres i els sacs plens d’or que omplien algunes sales del monestir i que els frares mostraven a la gent que anava a demanar caritat. Altres, però, conten que els cartoixans, quan van veure perillar el monestir, van amagar el seu or en diverses coves, dalt a Montsant, en gerres soterrades als masos que eren de la seva propietat o en un pou, al qual s’hi accedia per la soca foradada d’un xiprer.


La desfeta de la cartoixa va arribar el 1835 amb la desamortització dels seus béns. Els frares van fugir i el convent fou espoliat. Per tota la comarca es parla de l’enriquiment sobtat d’algunes cases gràcies a l’or d’Escaladei. En alguns casos perquè amagaren algun monjo, o al mateix prior, en aquells dies, rebent com a mostra d’agraïment algun sac ple de monedes. En d’altres, perquè, en la seva marxa precipitada, abandonaren la càrrega a les cases on havien fet nit. A Margalef de Montsant conten com els frares portaven l’or a espatlles d’animals i en gerres de terrissa. Les monedes anaven cobertes de gra i els frares es feien passar per traginers. Les portaven cap a Rasquera, a la comarca de Ribera d’Ebre, on sembla que el prior tenia parents. Alguna gerra, però, es va quedar pel camí i va portar la prosperitat a cal Casanova de Margalef.

L’amo d’una casa de Margalef era el prior de la Cartoixa d’Escaladei. Cada any aquest home feia portar dos càntirs d’oli per consagrar per Setmana Santa. Un senyor d’aquest poble de molta confiança era l’encarregat de portar-los. Un any, un altre home que l’ajudava a carregar els dos càntirs a la mula no es podia creure que dos càntirs d’oli pesessin tant, els va destapar i va veure que en comptes d’oli hi havia monedes d’or. El hereus d’aquesta casa en varen vendre un tros. Els nous propietaris, quan van fer obres, van trobar una gerra plena de monedes d’or enterrada a la paret.


Molts, però, van obtenir directament les seves riqueses de l’espoli de la cartoixa. Segons la tradició, aquells dies, els camins del Priorat anaven plens d’animals carregats fins a rebentar, les seves sàrries plenes de monedes i objectes d’or i plata. Arreu de la comarca s’explica la història de les mules carregades d’or que arribaven a una casa, i la d’aquella mula que, esgotada pel pes del metall, va caure morta just en arribar a la porta.

Hi ha, finalment, tresors que van restar un temps ocults o encara no s’han trobat. Anys després de la destrucció de la cartoixa, amb motiu d’obres, diuen que es van trobar a cal Llurba d’Ulldemolins una caixa plena d’unces d’or. També a Margalef, a cal Casanova, van trobar, colgats, un copó i una gerreta de dobletes d’or.


Passats uns anys, personatges misteriosos tornaven al Priorat a recollir allò que hi havien deixat, com en un mas de la Morera de Montsant que havia estat propietat de la cartoixa, on es van presentar als masovers dos senyors que volien veure la casa, potser per comprar-la. I van començar a mirar i a picar les parets i el terra. El masover, que s’ho mirava d’amagat, va sospitar que es tractava de dos antics monjos que volien recuperar alguna cosa que havien deixat per allí. I furgant on havia vist que s’aturaven, va trobar encara moltes monedes d’or.

Molts dels tresors, però, van quedar amagats dalt a Montsant. Els frares, fugint de la cartoixa, van enterrar l’or en alguna balma de les moltíssimes que hi ha a la muntanya, sense tornar mai a buscar-lo. Alguns, quan eren a punt de morir, ho van explicar a algun parent, però la majoria es van emportar el secret a la tomba i se suposa que encara hi ha riqueses amagades per descobrir a les coves de la muntanya.


A la Vilella Alta expliquen que encara hi deu haver dobletes d’or amagades per les cases. I es creu que a la torreta de Cal Sas, un edifici que destaca en el conjunt urbà de Bellmunt de Priorat, hi ha un grapat de monedes d’or en la peça que corona la teulada.

La creença en l’or d’Escaladei va arribar fins a temps ben recents, on la història i la llegenda es creuen en les campanyes d’excavació, propiciades des del govern, amb el suport de l’exèrcit, al recinte d’Escaladei a mitjan segle XIX, a la recerca de suposats tresors. Les runes del monestir foren regirades una i altra vegada, destruint-se d’aquesta manera alguns dels pocs elements arquitectònics que quedaven. Una anècdota prou coneguda és la d’un cor molt lluent que hi havia a la porta de l’església i que més d’un es pensava que era d’or. Fos com fos, aquesta deria pels tresors va acabar malmetent l’autèntic tresor patrimonial d'Escaladei, els seus majestuosos edificis, testimonis de les glòries passades.


DOCUMENTACIÓ FOTOGRÀFICA EXTRA

A continuació deixo algunes fotografies que vàrem fer de les ruïnes d’Escaladei -que actualment depèn del Museu d’Història de Catalunya-, que espero que us puguin servir per complementar bona part d’aquestes llegendes.














































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