miércoles, 13 de agosto de 2014

MEDIEVAL PUNK - Un breve repaso del steampunk y otros retrofuturismos dentro de los mundos fantásticos medievales.

Barcos voladores y dirigibles aerostáticos luchando contra dragones, grandes locomotoras de vapor pilotadas por ingenieros enanos, enormes gólems accionados por engranajes participando en asedios contra castillos, tecno-magos locos que combinan magia y ciencia, goblins pertrechados extrañas armas de fuego y artilugios, zombis químicos creados por científicos alquimistas, caballeros de armaduras mecanizadas y ladrones de goggles prodigiosos... ¡Todo esto y más, mucho más, puede hallarse en el Medieval Punk!

El autor del artículo, caracterizado de medieval punk.

El steampunk y algunas de sus numerosas variantes, como el clockwork punk, dieselpunk y otros retrofuturismos similares, generalmente están focalizados en un mundo y una ambientación temporal muy concreta, siendo el mundo, por norma general, la Tierra, y la época, según sea el caso, la Era Victoriana, el Renacimiento o las primeras décadas del siglo XX, entre muchas otras posibilidades, aunque con algunas marcadas diferencias a nivel histórico o tecnológico. Sin embargo, podría decirse que, por norma general, la mayoría de estas ambientaciones suelen situarse siempre en un mundo muy semejante al nuestro, pudiendo hablar así, fácilmente, de tierras paralelas. Sin embargo, más allá de ciertos mundos y épocas históricas muy concretas donde suelen englobarse a estos retrofuturismos, éstos también han sido extrapolados fácilmente a otros mundos y universos mucho más fantásticos y lejanos, pasando a formar parte, de este modo, del género de ciencia-ficción hasta el género fantástico, en todas sus vertientes. Así pues, naturalmente, los retrofuturismos tenían que alcanzar también a los mundos de fantasía épica de corte medieval, combinándolos, a menudo, con ciertos toques renacentistas, y recalando en ellos. Este artículo intentará tratar sobre todo ello, así como la incidencia que el steampunk y otros retrofuturismos han tenido y tienen sobre la temática medieval fantástica en todas sus vertientes (ya sea en la estética, literatura, cine, juegos de rol, videojuegos y música), explorando muy por encima, también, la temática de la space-opera más pulp surgida a principios del siglo XX, que a menudo mezclaba los géneros fantástico y de aventuras con la temática de los mundos bárbaros, tan cercanos también a las novelas de corte fantástico medieval.

Invento conceptual, de Leonardo da Vinci.

Cuando hablamos de medieval punk, hay que ser conscientes de que hablamos de un término muy vago y difuso -a la vez que amplio- en el que se combinan desde la estética medieval pasando por algunas de las estéticas retrofuturistas más ampliamente conocidas -como es el caso del steampunk, el clockwork punk o el diselpunk-, así como algunos de los elementos surgidos de la cultura punk y la cultura industrial en algunas de sus modalidades, a la vez que se combinándose con géneros tan amplios y dispares como la alta fantasía medieval o fantasía épica, el género bárbaro o el manga (enfocado dentro de la temática medieval fantástica), popularizados ampliamente a través de los videojuegos, cómics y juegos de rol. No hablamos así de algo homogéneo, sino más bien algo amplio y totalmente heterogéneo.

Nave aerostática.

Aunque en algunos de estos mundos de matiz medieval fantástico la entrada del steampunk –y mucho más frecuentemente en su variante de engranajes, el clockwork punk- se ha ido imponiendo a nivel estético (especialmente en los videojuegos), éste suele aparecer más de un modo puntual o simplemente anecdótico que no otra cosa, por lo que se hace difícil hablar de elementos medieval punk, aunque los tenga, ya que sólo son algo circunstancial. Así sucede con los clásicos goblins inventores de "World of Warcraft", por poner un ejemplo. Sin embargo, en otros mundos, esto va mucho más allá, caracterizándolo totalmente, siendo notable el trabajo realizado, en ese aspecto, en el juego de rol  de "Iron Kingdoms" (Reinos de Hierro), que combina genialmente temas como la ciencia y la brujería, los seres fantásticos y las maquinarias de engranajes o vapor, y las espadas y armas de fuego. Dicha ambientación ya podría ser definida plenamente como medieval punk, aunque sin duda, dentro de los juegos de rol, ya hubo precursores anteriormente, como es el caso del clásico juego de rol de "Dungeons&Dragons" en su ambientación espacial, "Spelljammer", que combinaba los elementos de la fantasía medieval con la space-opera, aunque en esta ocasión la energía de engranajes y vapor fuese sustituida por una magia que permitía que increíbles barcos voladores surcasen un espacio habitado por todo tipo de criaturas fantásticas, o, posteriormente, y dentro del sello editorial del mismo Dungeons&Dragons, el universo de Planescape, del que ya hablaremos más profundamente en el apartado dedicado a los juegos de rol.

"Iron Kingdoms" (Reinos de Hierro).


MEDIEVAL PUNK: ANALIZANDO EL CONCEPTO

¿Qué es el medieval punk? Básicamente, el medieval punk, como ya se ha dicho, es una combinación entre una ambientación medieval fantástica con el steampunk o alguna de sus variantes; pero más allá de eso, el medieval punk engloba muchos otros diversos: fantasía oscura, estética punk, terror gótico, la combinación de magia con la ciencia y la alquimia... La aparición, o no, de razas fantásticas clásicas –como pueden ser enanos, elfos, gnomos, orcos o goblins- es opcional, pero suele estar a la orden del día, y no es extraño encontrar algunas criaturas sobrenaturales entre ellas -desde vampiros a licántropos-, pasando a otras especies mucho más exóticas. Gólems o autómatas accionados por mecanismos de relojería, motores de vapor, principios hidráulicos o una combinación de magia y alquimia, también son frecuentes. Las conspiraciones y conjuras al más puro estilo de novela de capa y brujería se cruzan con temas de espionaje y grandes batallas, o aventuras al más puro estilo del pulp fiction.

El autor del artículo, caracterizado de tecnomago.

Básicamente, para entender el concepto del medieval punk de una manera global, uno puede imaginarse un mundo imaginario donde la Gran Antigua Biblioteca de Alejandría –entre cuyos secretos mejor guardados se dice que había autómatas y máquinas de vapor- no hubiese ardido, o donde muchos de los conceptos imaginados por Leonardo de Vinci (ya en pleno Renacimiento) se hubiesen llevado a la práctica y hubiesen funcionado. Un mundo donde muchos de los conceptos científicos imaginados desde la antigüedad se hubiesen aplicado a nivel extensivo y global, y no se hubiesen perdido en algún momento de la historia, conservándose y prosperando, como puede ser el caso de la paloma mecánica de Archytas (428 a. C.-347 a. C.) o del mecanismo de Anticitera (87 a. C.),  y otro tipo de tecnologías que implicaron la mecánica, la hidráulica y las matemáticas aplicadas a la relojería, la metalurgia, la astronomía, la agricultura, la ingeniería, la teoría de la música, la artesanía, la náutica o la guerra.

Invento conceptual, de Leonardo da Vinci.

El nivel de tecnología, en este tipo de mundos medievales, puede ser muy variable y depender totalmente, más allá de la ciencia, del hecho de que en ellos exista la alquimia y la magia a un nivel práctico. Mientras que en algunos mundos puede limitarse sólo a algunos pocos mecanismos u objetos, en otros, la tecnología está patente en cada lugar: barcos voladores, globos aerostáticos, dirigibles y otro tipo de aeronaves armados de cañones, catapultas y ballestas; locomotoras de vapor y locomóviles, armas de fuego y de rayos, injertos mecánicos e hidráulicos... El mismo concepto de arquitectura medieval puede verse visto transformado con la presencia de grandes edificios con altas chimeneas, puentes colgantes, grúas... No es extraño que la arquitectura de estos mundos derive de lo medieval a lo renacentista, y que a menudo se encuentren, incluso, edificaciones que, pese a su aparente antigüedad, emulen edificios modernos como rascacielos, zonas industriales o portuarias, estaciones o aeropuertos.

"Eberron", un mundo de aventura.

A nivel social político y económico, en los mundos de estilo medieval punk pueden observarse muchas variables históricas, ya que, como mundos fantásticos que son, el feudalismo puede haber sustituido por un orden social que va mucho más allá del político y religioso histórico. En algunos de estos mundos, la tecnología y la ciencia puede estar extendida en todos los campos, mientras que en otros, su uso puede estar restringido a ciertas partes exclusivas de la sociedad, y no es extraño que estén controladas por extrañas sociedades secretas humanistas, científicas o religiosas que operan bajo la sombra. Naturalmente, el mismo concepto del mundo, en ese sentido, puede verse alterado por la inclusión de razas no humanas de todo tipo, desde los típicos humanoides (elfos, enanos, gnomos, orcos, goblins...), a monstruos (dragones, gigantes, zombis...), pasando, incluso, a todo tipo de criaturas mecánicas (autómatas, gólems, constructos...).

Orco mercenario.

En cuanto a vestuario, los materiales básicos empleados serían el metal, cuero y otras materias naturales de origen animal o vegetal. Materiales como, plumas, huesos, madera y hojas de plantas también son posibles, aunque si estos materiales pasan a ocupar un primer plano, acercándose la estética a lo primitivo, ya se decantaría más hacia la temática stonepunk que no a la medieval punk. Aún así, estos materiales son usados frecuentemente en ciertos arquetipos de personajes, como bárbaros, druidas o salvajes.

Pero más allá de lo medieval o directamente salvaje, varios elementos procedentes del steampunk y otros retrofuturismos, pueden hacer acto de presencia: armas de fuego, rayguns, ballestas de complicados mecanismos, goggles, sombreros de copa o de hongo, máscaras de gas, cascos militares de estética dieselpunk, armaduras hidráulicas, botas forradas de metal, así como varios elementos surgidos de la subcultura punk, gótica o metalera. No es raro, por tanto, ver que algunos de los personajes surgidos del medieval punk llevan crestas, piercings o tatuajes de todo tipo.

Goblin inventor.

Los soldados, mercenarios, bárbaros y caballeros, en este tipo de ambientaciones, suelen vestir armaduras muy recargadas e, incluso, algo exageradas, dándole una estética barroca que combina la medieval con lo punk, y no es extraño que algunas de sus armas, asimismo, sean algo colosales y combinen también algunas de estas características. Algunas de estas armaduras pueden, incluso, tener una estructura casi mecánica o hidráulica, y en algunos casos son verdaderos mecanismos que funcionan con tecnología steampunk o mágica.

Hechiceros, brujos y magos, pueden emplear únicamente magia o brujería, pero más frecuentemente suelen emplear una hábil combinación de magia, ciencia y alquimia. No es extraño que vistan, pues, ropajes típicos de esta clase, combinándolos con elementos comunes del steampunk, como máscaras, goggles o extraños artilugios. Elementos como cuero, huesos y plumas no resultan del todo extraño entre su vestuario. Por otro lado, sus varas de poder, asimismo, pueden gozar también de características mágicas que son hábilmente combinadas con la ciencia.

Ciencia, magia y alquimia.

Los ladrones, pícaros y otras personas que basan sus habilidades en la agilidad, suelen optar por lo cómodo y práctico. Suelen utilizar armas que sean fáciles de esconder, como cuchillos o pequeñas ballestas de repetición, y unas buenas goggles que permitan la visión nocturna o tengan unas buenas lupas de aumento, les serán muy útiles a la hora de hacer sus “trabajitos”. Algunos de ellos, además, gracias a su inventiva, pueden usar extraños mecanismos aptos para escalar los edificios más difíciles o para escapar de las situaciones más arriesgadas.

Cazadora de demonios ("Demon Slayer", de Gerald Brom).

En estos mundos, los sacerdotes y religiosos pueden presentarse como personajes totalmente antitecnológicos, que ven en la ciencia la obra del mal, o bien ser los guardianes de ese mismo saber, evitando que caiga en malas manos o intentándolo promocionar como antaño hicieran con muchas otras obras.

Evidentemente, en estos mundos, la figura de los inventores, ingenieros y artífices tienen una importancia primordial. Éstos, pueden trabajar desde lo puramente mecánico y científico, hasta ser artesanos, sabios o filósofos que son capaces de combinar la magia, la alquimia y la ciencia en sus invenciones. Razas no humanas como los enanos, gnomos o goblins son populares en ese sentido.

Inventor enano.

El pueblo llano puede tener acceso a la tecnología o no –dependiendo en muchos casos del nivel feudal que exista en la sociedad de ese mundo-, pero no es sorprendente, por ejemplo, que en ellos los campesinos usen locomóviles accionados a vapor para arar o segar los campos, así como otros mecanismos que faciliten su vida, o los artesanos utilicen herramientas hidráulicas y mecánicas que aceleren y faciliten enormemente su labor, alcanzando de este modo una era industrial en una Edad Media totalmente ficticia, y muchas de las invenciones tecnológicas sean aplicadas en el uso de muchas tareas cotidianas.

Invento conceptual, de Leonardo da Vinci.


LITERATURA: EL TEMA PENDIENTE

Aunque no existe ningún subgénero fantástico que llegue a denominarse propiamente medieval punk, lo cierto es que numerosos cuentos, relatos y novelas gozan, en menor o mayor grado, de los elementos necesarios para incluirlos dentro de este apartado. No es extraño que en algunos mundos fantásticos medievales se combinen algunas pinceladas características de los relatos pulp, elementos steampunk o toques de space-opera retrofuturista.

En cierto modo, podría decirse que algunos precursores del medieval punk surgirían precisamente de las novelas pulp, y más concretamente de las novelas de ciencia-ficción que combinaban lo fantástico con la ciencia, lo avanzado con lo antiguo; mundos, que más que medievales, resultaban mundos bárbaros, salvajes, mezclados con un toque de ciencia-ficción. Así, en algunas de las novelas escritas por Edgar Rice Burroughs (el conocido creador de Tarzán), y especialmente en sus series dedicadas a Barsoom (Marte) y Amtor (Venus), se mezclan diversos elementos procedentes de géneros tan dispares como la space-opera, los relatos de aventuras y la espada y brujería, mezclándose lo salvaje y bárbaro con prodigiosas máquinas y armas de características retrofuturistas -que no lo eran en el momento en que fueron concebidas- que podrían englobarse perfectamente dentro del mismo género steampunk.

Una princesa de Marte.
En ese sentido, cabría recordar también la novela de Almuric, escrita por Robert E. Howard (creador de Conan, el bárbaro por excelencia, o el Rey Kull, entre muchos otros personajes). Almuric –lo mismo que Barsoom y Amtor- es un mundo bárbaro, primitivo, primordial, aunque en él también se conocen las armas de fuego. Sin embargo, como ya hemos dicho, este tipo de relatos fantásticos están más cerca de la ciencia-ficción que no de la fantasía épica medieval tradicional.

Sería, posiblemente, Michael Moorcock quién, con su extenso ciclo del Campeón Eterno, ocasionalmente introduciría en sus relatos algunos objetos, máquinas, artefactos y reliquias que ya tendrían todas las características necesarias para incluirlas dentro de lo que llamaríamos medieval punk: barcos gigantescos surcando los mares o los hielos, ornitópteros y otros artefactos mecánicos voladores con forma de animales alados, lanzas de energía, vehículos gigantescos, portales extraplanares y ciencia tan avanzada que semejaría magia... Aunque sus novelas entran dentro de lo que se ha llamado el género de espada y brujería o la fantasía épica, algunas de ellas ya tendrían características que podrían acercarlo al concepto de medieval punk sin ningún tipo de problema, especialmente las dedicadas al personaje de Dorian Hawkmoon, que suceden en una Tierra envejecida, dominada por el Imperio de Granbretan, y donde la ciencia gana la partida a la magia.

Interpretación de un ornitóptero del Imperio de Granbretan.

Más allá de esto, en la actualidad existen numerosas novelas surgidas a partir de franquicias de juegos de rol o videojuegos (como es el caso de "Warcraft" y "World of Warcraft"), aunque la mayoría son más bien de dudosa calidad, que han explorado muy por encima el concepto de medieval punk. ¿Para cuando, pues, una novela que explore el concepto de medieval punk en toda su plenitud?


CÓMICS: EXPLORANDO TÍMIDAMENTE EL MEDIEVAL PUNK

El mundo de los cómics es muy amplio y extenso, y dentro de lo que es el género fantástico de estilo medieval, frecuentemente, en ellos, aparecen breves pinceladas y elementos que lo acercan al medieval punk. Sin embargo, esto siempre suele suceder puntualmente y de modo anecdótico, sin que esa característica llegue a formar parte esencial de la atmósfera del mundo, apareciendo tan sólo como un elemento fantástico más. Aún así, poco a poco, y debido posiblemente a la influencia que, cada vez con más fuerza, ejercen los videojuegos  y los juegos de rol sobre el mundo de los cómics, no es extraño que actualmente aparezcan frecuentemente elementos propios del steampunk o clockwork punk en diferentes mundos fantásticos medievales. Con la excepción de "Battle Chasers", pocos son los cómics que han tocado de lleno este tema en toda su plenitud.

En el mundo de "El Mercenario" (1981), de Vicente Segrelles -un cómic de fantasía heroica donde los guerreros utilizan grandes reptiles voladores para luchar-, ya aparecen diversos elementos propios del clockwork punk, acercándose vagamente al concepto de medieval punk. No en vano, el desarrollo de algunas armas y otros artilugios y maquinarias son creados por sabios, magos, alquimistas e ingenieros. El Mercenario, a menudo recibe la ayuda del sabio Arnoldo de Vinci (que inevitablemente nos trae a la cabeza a Leonardo da Vinci), que crea ingeniosos inventos. Del mismo modo, uno de los villanos, Claust, es un alquimista astuto, ambicioso y mezquino, que también hace uso de extrañas trampas, mecanismos y armas.

"El Mercenario", de Vicente Segrelles.

Curiosamente, "Slaine" (1983), surgido en la revista británica "2000 AD", es un cómic que, sin ser medieval punk, ya que está ambientado en un mundo salvaje, bárbaro y primitivo que parte de algunos de los presupuestos de la mitología celta, tiene el tono salvaje, punk y algo gamberro que podría acercarlo al medieval punk en muchos aspectos, especialmente en el estético y en el diseño exagerado de algunas armas y armaduras, aunque careciendo de la tecnología característica de este tipo de mundos. Parte de la influencia de este cómic sobre el medieval punk sin duda se debe a la salvaje interpretación del personaje que hiciera Simon Bisley, que ha sido emulado hasta la saciedad en diversas ilustraciones de tipo medieval punk.

"Slaine", el bárbaro punk por excelencia.

A medio camino de la ciencia-ficción y el steampunk, "Ironwolf: Las llamas de la revolución" (Ironwolf: Fires of the Revolution, 1992), es una novela gráfica editada por DC Comics, que mezcla hábilmente todos los elementos necesarios para una space-opera con una ambientación medieval punk. Este personaje creado por Howard Chaykin, apareció por primera vez en el número 8 de la revista "Weird Tales" (Diciembre, 1973), sería en la nueva revisión del personaje y su historia, en la novela gráfica ya mencionada, donde Mike Mignola le daría todo su esplendor en una elaborada atmósfera donde se mezcla el steampunk con lo medieval y la ciencia-ficción.

"Ironwolf". Space-opera steampunk.

Sin embargo, no sería hasta la llegada de "Battle Chasers" (1998), de Joe Madureira, editado bajo el sello Cliffhanger por Wildstorm, que definitivamente podría hablarse de un cómic de estética y ambientación medieval punk. Con su particular estética manga, Madureira nos presentaba un mundo fantástico donde enormes gólems de aspecto steampunk, barcos voladores, monstruos de toda índole, y espadas y armas de fuego se combinaban con magia y tecnología... Sin embargo, pese a la ambición y la calidad del proyecto, éste quedó abandonado, en parte debido a los enormes retrasos que habían entre la aparición de un número y el siguiente, y el paso de Madureira al mundo de los videojuegos. Quedó, de este modo, la historia inconclusa, y todo un universo imaginario por explorar.

"Battle Chasers", la obra inacabada.

Un caso aparte es el de los ilustradores, algunos de los cuales, con su particular estilo, han sabido encontrar la esencia del medieval punk en todo su esplendor. De todos éstos, sin duda, mi preferido es Gerald Brom.


EL MEDIEVAL PUNK EN EL CINE

Dentro del género cinematográfico, lamentablemente no puede decirse que exista siquiera una película medieval punk por excelencia, aunque sí que existen un par de films que gozan de algunos elementos característicos de éste, obra, ambos, de Jim Henson: "Cristal oscuro" y "Dentro del laberinto".

En "Cristal Oscuro" (The Dark Crystal, 1982), por ejemplo, la ciencia y la magia se aúnan en algunos elementos del film, como es el caso de la máquina utilizada por los skekses para extraer la esencia vital de los gelflings o los podlings, conocida como la fuente de la juventud, el sorprendente artilugio astronómico que Aughra tiene en su hogar, o los metálicos y terroríficos garthim.

"Cristal oscuro" (The Dark Crystal, 1983)

En "Dentro del laberinto" (Labyrinth, 1986), se nos muestran una gran cantidad de goblins de barrocas armaduras, y algunos de ellos utilizan armas de fuego y artillería, o una extraña máquina de limpieza para limpiar los túneles del laberinto de escombros. Pero sin duda, la creación más sorprendente es el enorme guardián Humongous que guarda la puerta de la Ciudad de los Goblins, un enorme autómata que es pilotado desde su interior por un goblin -que curiosamente también lleva unas goggles y una mochila voladora destartalada-, y parte de cuya ingeniería parece funcionar mediante vapor.

"Dentro del laberinto" (Labyrinth, 1986)


JUEGOS DE ROL

Es, quizás en los juegos de rol, tanto a nivel escrito como informático, donde más claro se muestra la filosofía y estética medieval punk. Entre todos ellos cabe destacar los "Iron Kingdoms" (Reinos de Hierro), pero de un modo u otro, esa estética también es patente en varias de las viejas ambientaciones de "Dungeons&Dragons", que comentaremos a priori. Así, en la ya clásico "Advanced Dungeons&Dragons, 2a edición" (AD&D, o AD&D, 2nd edition), editado por la compañía TSR, las ambientaciones de "Spelljammer", el duro mundo bárbaro de "Dark Sun" o el amplio universo de "Planescape" muestran muchos elementos típicos del steampunk más puro combinado con los elementos de la fantasía medieval más desbocada.

La primera de estas ambientaciones, "Spelljammer" (1989), aúna los elementos típicos de la space-opera con los mundos fantásticos medievales, y en ellos podemos encontrar diversos elementos asociados al steampunk o clocwork punk: autómatas que funcionan mediante engranajes, criaturas mecánicas arácnidas, barcos voladores, armas de fuego y, por supuesto, criaturas procedentes de los muchos mundos creados por la antigua compañía TSR (Krynn, Oerth, Faerun...). Personajes como gnomos inventores, piratas espaciales o insectos capaces de hacer las más extrañas intervenciones quirúrgicas para modificar a seres vivos, entre multitud de extrañas razas y categorías de personajes que aparecen, nos muestran otros parecidos cercanos con el steampunk.

"Spelljammer". Mundos fantásticos en el espacio.

Posteriormente llegaría el mundo de "Dark Sun" (1991), que se sitúa en un mundo bárbaro y salvaje donde los mares han desaparecido y los metales son un bien muy escaso -por lo que la mayor parte de objetos deben ser construidos con hueso, piedra o madera-, nos acerca al retrofuturismo conocido como stonepunk -cuyo referente más emblemático seria la serie humorística de dibujos animados de "Los Picapiedra" (The Flintstones)-. Lejos de la ambientación de los mundos de fantasía épica clásica, en este mundo existen grandes ciudades semejantes a las de la gran antigüedad, pero en ellas aparecen también extraños vehículos de ruedas gigantescas tirados por extrañas bestias que atraviesan el desierto, y las estética del mundo es un cruce de bárbaro, punk y post-apocalíptico fantástico.

"Dark Sun", un mundo salvaje.

La tercera de estas ambientaciones, "Planescape" (1994), engloba diversos planos de existencia que, curiosamente están concebidos como un gran engranaje o una gran rueda conformada por múltiples realidades, en el eje de las cuales está construida la ciudad de Sigil. Es quizás, en esta ambientación, donde el juego de "Dungeons&Dragons" se acercó más, estéticamente hablando, a lo que podríamos definir como medieval punk: armaduras barrocas y recargadas, goggles, y pintorescos personajes y criaturas que rozan lo barroco. Pero es sin duda, en algunos de los extraños mecanismos o criaturas que aparecen en el juego, donde más se acerca al steampunk, aunque el elemento que rige este universo no sea el vapor, sino la magia. Poderosos gólems mecánicos, criaturas mecánicas vivientes conocidas como modrones (modrons), o extraños constructos pueblan algunos de los planos que pueden ser visitados por los aventureros extraplanares.

Modron, de "Planescape".

Posteriormente, la licencia de "Dungeons&Dragons" pasaría a manos de la compañía de Wizards of the Coast, que relanzaría el ya clásico juego mediante una nueva 3a edición, conocida simplemente como "Dungeons&Dragons" o bien como "Dungeons&Dragons, 3rd edition" (2000), que sería el primer juego de rol en utilizar el sistema de juego conocido como Sistema d20 -un sistema de juego genérico bajo licencia de juego abierto (Open Game License)-, que pronto sería utilizado por muchas otras compañías (entre ellas, Privateer Press, con su "Iron Kingdoms"). Esta versión no carecía de pequeños defectos, por lo que pronto apareció una nueva versión, conocida como "Dungeons&Dragons 3.5" (2003). Mediante el reglamento de esta nueva edición, Wizards of the Coast añadiría una nueva ambientación al universo de Dungeons&Dragons: el mundo de "Eberron" (2004). Éste es un mundo que combina un tono de fantasía medieval con diversos elementos extraídos de la temática pulp y steampunk, introduciendo algunas tecnologías que no son tradicionales en la temática de fantasía, como trenes, barcos volandores y seres mecánicos potenciados mediante magia, entre muchos otros objetos, en el continente de Khorvaire, después de un período de recuperación tras una guerra destructora de insospechadas consecuencias.


Durante esos años, R. Talsorian Games publicó "Castle Falkenstein" (1994) -conocido como "Castillo de Falkenstein" en España, donde fue editado por Ediciones Martínez Roca-, un juego de rol de temática steampunk que combina el romanticismo victoriano, con la mitología europea y el tono de las aventuras de capa y espada. Si bien es una ambientación claramente steampunk, su mención aquí se debe, básicamente, a que combina ciertos aspectos medievales, especialmente en relación a lo que a la Corte Feérica y otros seres míticos se refiere. Asimismo, "Victoriana" (2003) da uno de los pasos más importantes dentro del género steampunk al combinar el steampunk victoriano con los seres de fantasía que habitualmente se encuentran en los juegos de rol de fantasía medieval, aunque pese a todo, tal y como su nombre indica, continúa siendo una ambientación victoriana, no medieval. Aún así, este tipo de ambientación iría abriendo el camino de los mundos de fantasía al steampunk.

Ya separado del clásico "Dungeons&Dragons", paso a comentar el que, en mi humilde opinión, es el juego de rol medieval punk por excelencia: "Iron Kingdoms" (2004) -conocido como "Reinos de Hierro" en España, y editado por Edge Entertaintment-, que originalmente se publicó bajo el Sistema d20. Este mundo fue concebido como un mundo que combinaba los elementos de fantasía oscura o dark fantasy (que combinan el género fantástico con el género de terror) con el género steampunk y la tecnología de vapor. Los personajes eran de un claro corte fantástico medieval de tono mucho más oscuro, e iban armados con espadas y armas de fuego por igual; en las regiones de esta nueva ambientación podían hallarse enormes gólems de vapor, extraños monstruos productos de la brujería, trenes, tecnosacerdotes, y un lugar donde la magia es algo mucho más inusual y oscuro que la magia de los juegos de rol fantásticos clásicos. Evitando etiquetarse com steampunk (o medieval punk, en este caso), "Iron Kingdoms" prefería ser definido como Full Metal Fantasy.

"Iron Kingdoms". ¿Medieval punk o Full Metal Fantasy?

Dentro de España, los juegos de rol de producción propia también se han visto contagiados por este subgénero. Muestra de ello es el juego de rol de "Steam States" (sin fecha de edición todavía), anteriormente conocido como "Zhenoghaia". Este juego nos remonta a un mundo de aventuras situado en un entorno fantástico de clara ambientación steampunk, que a pesar de no estar situado en un mundo de tipo medieval, si que goza de muchas de las características de los juegos de fantasía medieval, como sus razas más clásicas. Aunque en el momento de publicar este artículo el juego aún no se ha editado, el juego ya lleva unos años corriendo y jugándose por diversas convenciones sobre juegos de rol o steampunk, así como en diversas jornadas de juegos, Edge Entertaintment ya ha anunciado su publicación para el presente año 2014.

Más allá de los juegos de rol, pero nutriéndose de ellos (o viceversa), los juegos de guerra con miniaturas también se han adentrado en este subgénero , siendo, en ocasiones, mucho más conocidos éstos que aquellos juegos que los originaron. Así, "Warmachine" (2003), ambientado en el mundo de "Iron Kingdoms", es un ejemplo excelente de steampunk fantástico, donde se acerca más al entorno medieval punk que no al steampunk victoriano. Aunque sin duda inspirado en "Warhammer Fantasy" (1983) y, posteriormente, "Warhammer 40000" (1987), "Warmachine" contiene muchos más elementos steampunk que sus predecesores, aunque éstos tampoco carecen del todo de ellos, tanto en su estilo más fantástico medieval, como en su estilo más futurista.


VIDEOJUEGOS

A nivel de juegos de ordenador, cónsolas o juegos en línea (online), la riqueza del medieval punk es cada vez más extensa, aunque lo sea más a nivel estético de los personajes que no de transfondo de la ambientación o de la historia. No es extraño ver aparecer -y cada vez más-, en mundos de características medievales, a personajes armados con extrañas y enormes armas de fuego de estilo retrofuturista, o usando otros elementos característicos del steampunk, como las características goggles. Sin embargo, pese a estas licencias estéticas, más allá del diseño de los propios personajes, la estética del mundo en que estos se mueven pocas veces disponen de elementos parecidos o que vayan a la par.

Sea como fuere, lo cierto es que desde el diseño de algunos de los personajes que aparecieran en la saga iniciada por "Final Fantasy" (1987), pasando por los goblins de "Warcraft" (1994) -y su secuela online, "World of Warcraft" (2004)-, hasta llegar al cada vez más popular "League of Legends" (2007), la estética medieval punk se ha ido imponiendo y adueñando poco a poco de algunos videojuegos. A pesar de todo, como ya hemos comentado, a menudo estos toques medieval punk no dejan de ser algo menos que un simple detalle anecdótico dentro de la historia, sin que influya demasiado en su historia.

"Warcraft" (1994) y toda su franquicia, lo que incluye "World of Warcraft" (2004) y todas sus expansiones, son, básicamente, un juego de fantasía medieval, pero obligatoriamente, al hablar del medieval punk, debemos referirnos a ellos a causa de una de sus razas: los goblins. En este juego, los goblins son una raza que ha sabido mezclar hábilmente la ingeniería con la alquimia, dando lugar a asombrosos inventos, que van desde las armas de fuego, mochilas-cohete, pasando a vehículos aéreos y terrestres, y el uso de goggles, que parece ser un complemento necesario en toda ambientación con un toque de estética steampunk.

Los inventivos goblins de "World of Warcraft".

Entre todos los juegos, cabría destacar también la saga iniciada con "Thief: The Dark Project" (1998), asentada en una urbe que anda entre la estética medieval y la estética steampunk, y que nos relata las desventuras de un habilidoso ladrón y la oscura historia tras la ciudad donde éste mora.

Pero sería "Arcanum: Of Steamworks and Magick Obscura" (2001), sin duda, el juego que más supuso un adelanto dentro de las ambientación medieval punk dentro del mundo de los videojuegos, al mostrar con bastante acierto una ambientación que mezclaba con bastante acierto toques steampunk victorianos con elementos propios de la fantasía medieval.

Más tarde, en el juego de estrategia "Rise of Nations: Rise of Legends" (2006), y centrándonos concretamente en su facción Vinci, se muestra un cuidado ejemplo de sociedad steampunk, que a su vez se enfrenta a otras facciones de corte más de acorde con la fantasía medieval clásica, combinándose hábilmente ambos mundos.

Facción Vinci, "Rise of Nations: Rise of Legends".

Con la llegada de "League of Legends" (2007), y a medida que este juego en línea ha ido creciendo en complejidad, han ido apareciendo diversos elementos con toques steampunk y medieval punk, como los gólems metálicos, armas de fuego, goggles y grandiosas armaduras.

No quisiera cerrar este apartado, sin dejar de mencionar, por supuesto, el ya archifamoso juego de "Assassin’s Creed" (2007), en el cual también aparecen, en diferentes épocas, varios elementos cercanos al medieval punk.


MÚSICA MEDIEVAL PUNK: UNA COMBINACIÓN DE ESTILOS

Hablando de medieval punk, la música que cabría dentro de esta etiqueta abarca un abanico muy amplio, que engloba desde lo clásico a lo folclórico, del punk rock, rock metal, black metal hasta las bandas sonoras de corte épico o el New Age. Fuere como fuere, el medieval punk suele ser una combinación de estilos en los que se combinan instrumentos medievales tradicionales, con otros instrumentos más clásicos o modernos. Gaitas, arpas, violines, tambores y flautas se mezclan con guitarras eléctricas, baterías y teclados musicales. Nombres como Carlos Núñez, Enya, Haggard, Letzte Instanz, Madredeus, Poeta Magica y The Chieftains, entre otros, tendrían cabida aquí sin ningún problema.

Carlos Nuñez.

Por otro lado, me resultaría muy difícil hacer una lista más o menos completa de autores y grupos musicales que podrían englobarse dentro de la categoría medieval punk, siendo como soy un desconocedor de la música en general. Me limitaré a dejar tan sólo el nombre de algunos de ellos, aparte de los arriba ya mencionados: Corvus Corax, Die Apokalyptischen Reiter, Folkstone, Король и Шут (o Korol i Shut), Schelmish, Triddana... Éstos pueden ser muchos de los grupos que fácilmente encajarían en un mundo medieval punk. Entre todos ellos, incluiría otro grupo, Saltatio Mortis, que entran dentro del género conocido como Mittelalter-Rock o "Medieval Rock", un estilo que se caracteriza por el uso de instrumentos típicos medievales combinados con instrumentos modernos como la guitarra eléctrica, el bajo y la batería, totalmente apropiado para este tipo de ambientación, el medieval punk.

Saltatio Mortis.

Curiosamente, y rematando este artículo, dejo para el final a un músico australiano de origen callejero: The Badpiper. Este músico sería un buen referente tanto de lo puede ser la música medieval punk, como, a nivel estético, lo que podría ser un personaje del mismo estilo. Gaitero punk rock, The Badpiper se ha promocionado sobretodo gracias a internet, donde aparece usando una gaita que lanza llamas, única en su estilo, con la que toca un amplio repertorio musical, propio y ajeno. Esa mezcla de estética medieval con tatuajes, botas forradas de metal, cuero, aire y llamas, lo convierten en un buen referente de los que sería ese estilo.

The Badpiper, el gaitero medieval punk por excelencia.


CONCLUSIÓN

Puede decirse, después de lo dicho en este artículo, que el medieval punk es, pues, un mundo aún por explorar en muchas de sus facetas. Las razas fantásticas, la magia, la ciencia, los gigantescos gólems de engranajes, autómatas mecanicos o zombis accionados por vapor, las criaturas sobrenaturales, los edificios extraordinarios y las imposibles máquinas voladoras, entre todo un elenco de posibilidades, nos invitan a imaginar toda una miríada de nuevos mundos.



14 comentarios:

  1. Hola, me he leido la descripción que haces de este género y, sinceramente, no consigo hallar la diferencia entre el steampunk y lo que tú llamas medievalpunk ¿serías tan amable de indicarme las diferencias? yo solo veo diferente el nombre, y la verdad, no creo que sea muy lógico adjudicar otro nombre a algo que ya está tipificado.

    Espero tu respuesta. Gracias

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, Angelical! A ver, el medieval punk no es en sí mismo ningún género, perdona si este artículo te ha dado esa impresión. Es más bien un concepto con el que pretendo englobar aquellos mundos de características medievales y renacentistas donde no sólo aparece el elemento steampunk en sus distintas variantes –especialmente el clockwork punk-, sino también la fantasía medieval y el concepto de aventura típico de la novela pulp, mezclando magia, alquimia y ciencia, más o menos por igual. De hecho, al principio del artículo ya digo que éste (y cito textualmente) “intentará tratar sobre todo ello, así como la incidencia que el steampunk y otros retrofuturismos han tenido y tienen sobre la temática medieval fantástica en todas sus vertientes (ya sea en la estética, literatura, cine, juegos de rol, videojuegos y música), explorando muy por encima, también, la temática de la space-opera más pulp surgida a principios del siglo XX, que a menudo mezclaba los géneros fantástico y de aventuras con la temática de los mundos bárbaros, tan cercanos también a las novelas de corte fantástico medieval.” No pretendo, por lo tanto crear nada nuevo, sino simplemente verlo desde un punto de vista muy concreto, que es la fantasía medieval absorbiendo un poco de todo éstos géneros y subgéneros. En todo caso, si en todo ello debiera destacar algo, aparte de la atmósfera “medieval”, creo que sería el concepto que juega la magia y la alquimia en todo ello, y como la mezcla de todo ello, y mucho más, podría servir para crear nuevos mundos. De hecho, como ya digo, éste es un concepto que está ampliamente explotado en muchos videojuegos y algunos juegos de rol, pero poco explorado en otras ramas, como puede ser la literatura, los cómics o el cine, aunque también existan ejemplos. Con todo esto, no sé si he aclarado demasiado tus dudas. Yo me remitiría al prólogo del artículo, más que nada.

      Eliminar
    2. Sí, si tu explicación la entiendo, lo que no consigo ver es la necesidad de poner un nombre nuevo a eso de lo que hablas. Es como si, por escribir un relato del género ambientado en España, me diera por decir que he creado el spanishpunk. Por mucho que metiera música con guitarras españolas y castañuelas, trajes adaptados de faralaes y peinetas y mantillas con engranajes, no vería lógica la necesidad de ponerle un nombre específico.

      Eliminar
    3. Bueno, entonces no hace falta que lo hagas, aunque a mí no me parecería mal la idea, de hecho es un tema del que se ha hablado a menudo, trabajar más los conceptos regionales del steampunk, no encasillándose en el aspecto clásico de éste. De hecho ya se está haciendo, y cada vez más, por lo que veo en las convenciones. Un nombre u otro tanto da, si se comprende el concepto. De hecho mucha gente cree que nombres como dieselpunk, clockwork punk, atomic punk y semejantes están de más, porque todo es steampunk, pero yo creo que se trata de cosas distintas, todo depende de como lo vea uno.

      Eliminar
    4. ¿Qué es clockwork punk? Nunca lo había oído

      Eliminar
    5. El clockwork punk o clockpunk es un derivado del steampunk -de hecho podría decirse que nace a conseciencia de éste- que parte de la premisa de un mundo donde la ciencia ha evolucionado, principalmente, a partir de los mecanismos de engranajes. Suele focalizarse especialmente en el mundos de características renacentistas, ya que de hecho su referente directo suelen ser los bocetos de los inventos que hizo leonardo da Vinci, pero naturalmente suele hallar un hueco dentro de los mundos medievales fantásticos y en la era victoriana propia del steampunk. De todos modos, como digo, es un concepto más surgido a raíz del steampunk, como pueden serlo el dieselpunk, el atompunk y muchos otros, más minoritarios, como el stonepunk o el stitch punk. De hecho, hablar de todos ellos y muchos más ya daría para otro artículo. No sé si sería capaz de hallarlos todos, visto que parece que cada dos por tres surgen nuevos derivados del steampunk o de los derivados de éste.

      Eliminar
    6. Eso es clockpunk, no clockwork punk.
      De hecho, buceando por ahí solo encontré esto como referencia: http://resistenciaguanaca.blogspot.com.es/2013/03/acercamineto-hacia-el-clockwork-punk.html

      Eliminar
  2. Siento tener que discrepar pero este concepto me parece un despropósito. Si es "vago y difuso -a la vez que amplio" no es porque combine otras estéticas, es porque es parte de ellas. Es una amalgama de steampunk, clockpunk, etc.
    Como ejemplos, novelas citadas como la serie de John Carter, son espada y planeta. No hay nada de medieval en ellas. Menos aun de retrofuturismo. Y la música folk es un género en sí mismo, no es medievalpunk. Como gallego y amante de las culturas celtas y su música, esto ya me parece hasta un insulto.

    Al hablar de retrofuturismos tenemos que tener los pies en el suelo y no dejarnos llevar por la marea. Un término, como en todo, debe nacer para nominar algo que ya existe. Steampunk, por ejemplo, fue acuñado por KW Jeter para tratar de explicar de qué trataban ciertas obras que se estaban escribiendo a finales de los años 80. Surgió de la necesidad.
    Medievalpunk es un término difícil de delimitar y de explicar porque ha sido inventado de la nada. No por otra cosa.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola, Yosu! Casi, casi, que me remito a la respuesta que acabo de dar a Angelical, aquí arriba, para contestar parte de tu comentario. No discrepo en tu opinión, más bien te diría incluso que estoy de acuerdo con ella, porque creo que realmente el medieval punk sería una amalgama de muchos géneros, como puede serlo el subgénero de espada y planeta que tú mismo mencionas. Una cosa no quita la otra. Como tú mismo dices, con este término se pretendería englobar un concepto, explicar algo, aunque al contrario que tú, no creo que con ello se tenga que delimitar nada, sino al contrario. Nunca he sido demasiado purista en ese sentido. El término retrofuturismo actualmente ya es bastante vago, pero tampoco veo mal que sea así si con ello se pueden explorar nuevos horizontes.

      Entiendo que no estés de acuerdo con algunos de estos conceptos, del mismo modo que muchas personas no estarán de acuerdo en que las novelas de Verne, Albert Robida o H.G. Wells no son steampunk, ¡porque de hecho no lo son! Pero es evidente que diversas obras steampunk beben directamente de ellas, y por lo tanto sí que son un referente, y de alguna manera, sin serlo, podrían considerarse como tales.

      Con todo ello no pretendo menospreciar ningún género, ni mucho menos sacar de contexto Del mismo modo, podríamos decir que la serie de Buck Rogers no es retrofuturista, puesto que en el momento en que fue concebida, no fue concebida como tal (en aquellos tiempos era lo más), pero hoy en día, si alguien concibiese la ciencia-ficción así, sin duda sería considerado como retrofuturista. Lo mismo vale para la música, de hecho creo que en el artículo ya menciono que proceden de otros géneros. Simplemente me limito a decir que cabrían dentro de esa etiqueta. Sin ánimos de herir susceptibilidades. De hecho, este artículo trata de ser algo que nos haga volar la imaginación, más que nada, no algo que pretenda encasillarla.

      Eliminar
    2. Perdona que me inmiscuya aqui también pero, en realidad, las etiquetas es lo que hacen: encasillar. Así que creo que mientras más sumemos sobre un mismo género, menos favor le hacemos a la creatividad.

      Eliminar
    3. ¡Es evidente, eso no te lo discuto! ¡Jajajajaja! Incluso en psicología el término de poner etiquetas a algo se ve mal, porque es un modo de limitar a la persona, y lo mismo sucede con los géneros, pero bueno, se hace igual. Y nada, nada, inmiscúyete, que no pasa nada, para eso estamos.

      Eliminar
  3. Hablas de varios elementos mezclados.

    Hablas de Steampunk (Era Victoriana/Eduardiana mezclada con la modernidad), de Clockpunk y que no clockwork punk (Renacimiento) Steamgoth ()Era Victoriana + fantasía oscura, terror gótico, magia con la ciencia y la alquimia) y Gaslamp fantasy (Era Victoriana + razas fantásticas, dragones, etc)

    Los retrofuturismos son combinaciones de una Era histórica con elementos actuales, creando una amalgama de un pasado que nunca fue o un futuro que nunca será. Aún así cuando mezclas tantos elementos existe el término y se llama Schyzo-tech.

    Un saludo!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desconocía ese término, schyzo-tech. Ya me informaré sobre ello, puede ser interesante. Siempre me he preguntado donde podría incluirse un cómic que me apasionaba titulado "Xenozoic Tales" (titulado también como "Cadillacs and Dinosaurs"), el que se mezclaban criaturas prehistóricas y otros monstruos con cadillacs y un toque retro. ¿Cabría dentro de este término?

      Eliminar
    2. Eso sería Jurasicpunk, seguro jjajjajjajjjaja

      Eliminar