miércoles, 30 de enero de 2013

EL PRECIO DE LOS SUEÑOS


Coseré mi alma partida. Coseré mi alma con el hilo de mis ilusiones. Coseré mi alma con la aguja debilitada de mi voluntad parpadeante. Coseré a base de perseverancia.

Hoy me siento roto, mi espíritu quebrado, mi corazón fragmentado, mi cerebro abatido, mi alma constreñida. Nado de nuevo en un océano de lágrimas embravecidas, y olas de ansiedad y desesperanza. Busco unas alas con las que poder volar.


¿Corazón o mente? ¿Mente o corazón? Ésta es la guerra que nos divide, ésta es la guerra que nos desgarra, ésta es la guerra que embota nuestros sentidos y nos impide actuar. Buscar el equilibrio es difícil. ¡Cada uno de ellos quiere ganar!

¡Corazón! Corazón que persigue sueños, hurga deseos y desentierra sentimientos. ¡Mente! Mente que equilibra, templa y endurece. Una lucha de contrarios, una batalla difícil de ganar. La única esperanza está en buscar la paz.

Un alma cosida que busca el equilibrio entre un corazón que le diga y una mente que lo guíe. Un sueño… ¡una esperanza!

Pero en verdad no hay corazón ni mente que valgan. Sólo queda un alma partida, sólo queda un alma deshilachada.

Dolor… sueños… amor… ¡Una furia desatada!

Ése es el precio de los sueños. El precio de nuestros sueños es el dolor.

1 comentario:

  1. Me encanto, realmente me encanto quede fascinado, muchas gracias por compartirlo

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