viernes, 14 de octubre de 2011

SERES FANTÁSTICOS DE LOS MITOS Y LEYENDAS DE LOS PUEBLOS NATIVOS NORTEAMERICANOS


Este artículo intenta hacer un breve repaso de algunas de las criaturas míticas de los pueblos nativos norteamericanos. Como el número de estos seres es inacabable, la información sobre ellos está muy dispersa, y los pueblos y tribus indígenas son muchos, intentaré ir añadiendo nuevas criaturas a medida que vaya hallando nueva información y el tiempo del que disponga me lo permita. Quede claro, pues, que son muchos los que aquí faltarán. Este escrito sobre los antiguos espíritus y monstruos norteamericanos sólo intenta ser una pequeña puerta que abra la curiosidad a la riqueza cultural de esos pueblos, y al mundo de los mitos, cuentos y leyendas tradicionales. Los dibujos ilustrativos que acompañan este texto simplemente son orientativos. Espero que lo disfrutéis...



Todos los pueblos y culturas tienen sus propios monstruos y seres fantásticos que van ligados a su propia percepción del mundo. Estados Unidos y Canadá, cuna de diversas culturas antiguas conformadas por diferentes naciones, pueblos, clanes y tribus, disfruta de una gran diversidad cultural y espiritual con la que, ha menudo, se ha venido a conformar una sola unidad, aunque en realidad esté formada por multitud de creencias, más o menos extensas, y a menudo separadas, que sin embargo tienen en común la idea de la interconexión entre la naturaleza y el hombre, y de éstos con el mundo de los espíritus. Aunque algunas religiones nativas norteamericanas tienen sus propios dioses, no existe entre estos una jerarquía parecida a la de los dioses europeos, por poner un ejemplo, sino que se entienden mejor como una parte del cuerpo interactuando con otra, y éstas, con el espíritu de todo; lo que algunas tribus llaman Gitche Manitou, que significa “Gran Espíritu”, aunque su significado real es más cercano a “Gran Conexión”.

Antes de empezar a enumerar a algunos de los monstruos y seres fantásticos de los pueblos nativos norteamericanos, sin embargo, quisiera hacer hincapié en algunos puntos:


Cuando se habla de pueblos nativos norteamericanos, no se habla de una sola cultura, sino de multitud de ellas, muchas de las cuales tienen, o tenían, un modo de vida, una lengua y una mitología propias, cuando no exclusivas. Los seres míticos de una tribu no tienen porque existir en otro y, en algunos casos, aunque algunos seres fantásticos pueden parecerse a los monstruos de otro pueblo, frecuentemente éstos tienen unos rasgos totalmente propios y únicos según la descripción de cada pueblo.

Antes de la llegada del hombre blanco, las culturas nativas norteamericanas no disponían de una cultura escrita propia (exceptuando algunos signos y símbolos), por lo que la traducción y transcripción de los nombres nativos por parte de los europeos que recogieron sus mitos y leyendas a veces tenía pequeños fallos y errores, y se adecuaba más a la cultura de éstos que a la de los propios indígenas. Del mismo modo, un simple nombre podía variar un poco según quién describiera tal o cual criatura,  o según quién recogiese la leyenda.

Aunque intentaré que los nombres de las criaturas que a continuación describiré se aproximen lo máximo posible a su nombre original, en algunos casos ese nombre será una traducción del original. Ello es así porque en muchos relatos e historias, recogidas generalmente por el hombre blanco, así se ha hecho. Particularmente yo defiendo la postura de conservar el nombre indígena, y, llegado el caso, explicar lo que significa ese nombre en su lengua original, pero sin traducirlo directamente, ya que, en la traducción, frecuentemente se pierde parte del propio sentido de ese nombre y, con ello, de la misma criatura.


Para terminar, diré que aunque considero que los inuit y los yupik (conocidos comúnmente como esquimales) también forman parte de los pueblos nativos norteamericanos (aunque algunos estudiosos los consideran un pueblo aparte), he obviado de este escrito a ambos pueblos por el simple hecho de que la cultura de éstos se expande más allá de las fronteras de los territorios de Norteamérica, ocupando también parte de las tierras de Groenlandia y de la península siberiana de Chukchi. Probablemente, más adelante, dedicaré otro artículo a los seres fantásticos de la mitología de estos pueblos.

A continuación, pues, enumero ya algunos de los seres fantásticos nativos norteamericanos…


ACHERI

Espíritu o fantasma femenino común de algunas tribus norteamericanas. La acheri es una criatura esquelética, que a menudo se describe como una niña de aspecto frágil, pálida, de color ceniciento, que va vestida con harapos de piel de ciervo, que goza de la miseria humana.


Vive en montañas y colinas, donde duerme de día para descender de noche a los asentamientos humanos cantando y bailando danzas rituales de muerte, golpeando, a veces, un pequeño tambor. Causa así, la enfermedad y la muerte, complaciéndose en traer la enfermedad a los niños, proyectando su sombra sobre ellos. El toque de la sombra de una acheri es como el aliento de una persona con una enfermedad respiratoria altamente contagiosa: la infección se produce al instante y, rápidamente, se extiende por toda la comunidad. Se cree que la acheri misma fue, una vez, una niña enferma que murió en medio de un gran dolor y sufrimiento. Si uno escucha su canto o su voz, tan estremecedora como el aullido de los lobos en invierno, bajando flotando desde las montañas a los valles, penetrando a través de la manta más espesa con que un durmiente pueda envolverse la cabeza, éstos pronostican la muerte, a través de la aparición de una enfermedad incurable, del que lo oye o de algún miembro cercano de su familia.

La única protección efectiva contra la acheri consiste en llevar un collar de cuentas rojas alrededor del cuello, o utilizar un cordón o una cinta rojos del mismo modo. Las ropas adornadas con cuentas, telas o bordados rojos, también son efectivos, y protegen a las personas contra los efectos de la canción de muerte de la acheri, pudiendo una persona totalmente vestida de rojo escucharla sin complicaciones.

La acheri parece ser completamente indestructible; sin embargo, hay una tradición chippewa que dice que si se envuelve el cuello de la monstruosa criatura con la tela roja de una mujer de la medicina, esta podrá descansar en paz.

ACHIYALABOPA

Entre los pueblo (Nuevo México), Achiyalabopa, también conocida como Achiyalatopa, es una criatura celestial a la que se atribuye la creación de todo. Pájaro mítico monstruoso de carácter semidivino, tiene las plumas multicolores como el arco iris, y con éstas, que son tan duras y cortantes como cuchillas, y su afilado pico, mata a aquellos que no le guarden el debido respeto.


ADZEEKH

Según los kitimat (Columbia Británica, Canadá), el adzeekh es el alma de una persona fallecida que, por distintas razones, se muestra remisa a realizar su viaje a la tierra de los muertos, rondando por los lugares que frecuentó en vida, tratando capturar otras almas para arrastrarlas a ese viaje que el adzeekh se negó a realizar solo.


ALLIGEWI

Los alligewi o talligewi eran una mítica raza de gigantes, altos y robustos, al decir de algunos, que vivían al este del río Misisipi, y a ellos se atribuye la construcción de poderosas obras de fortificación en tiempos remotos por esa zona. Se supone que los montes Allegheny tomaron su nombre de ellos. Parece ser que su existencia fue real, aunque no se trataba de verdaderos gigantes, sino de una tribu o una confederación de tribus que habitaba antiguamente esa zona. Entraron en guerra contra los conquistadores delawares, que habían establecido una alianza con los iroqueses, y finalmente fueron exterminados y expulsados, emigrando al suroeste, para nunca más volver.


AMATPATHENYA

Entre los mojaves (nativos norteamericanos que vivían en los márgenes del río Colorado, entre Needles y el Cañón Negro, y que actualmente viven en las reservas de Fuerte Mojave, río Colorado y Fort MacDowell, en Arizona), los amatpathenya, o amaypathenya, son unos pequeños seres, no más altos que dos pies de altura (alrededor de unos 60 centímetros), que tienen el pelo completamente blanco. Son detentores de poderes mágicos extraordinarios y confieren conocimiento, aunque sólo lo divulgan a personas muy escogidas. Según alguno de los mojaves más ancianos, el aspecto de esta gente pequeña, que también adivinan el futuro, no es del todo humano, su cuerpo se parece al de un gran gallo de patas oscuras, con cabeza de aspecto humano.


ANAYE

Entre los navajo, los anaye son toda una clase de monstruos y espíritus sobrenaturales nacidos por partenogénesis de mujeres, sin ningún tipo de intervención masculina. Todas estas criaturas fueron vencidas en su lucha contra los gemelos Nayanezgani y Thobadzistshini a su regreso a la tierra, pero incluso ellos fueron incapaces de vencerlos a todos.


Buscaron la ayuda de su padre Tshohanoai, el Portador del Sol, que les regaló cuatro aros mágicos. Usando estos aros, su madre Estanatlehi envió una terrible tormenta que reformó la Tierra y destruyó a los restantes anaye, excepto cuatro, que sobrevivieron: Té´é´i (la Pobreza), Sá (la Vejez), Hakaz Estsan (el Frío) y Dichin (el Hambre). A éstos se les permitió vivir después de que convencieran a Estanatlehi que, si morían, la humanidad dejaría de valorar y considerar como premios las cosas buenas de la vida, o incluso la vida misma.


Algunos de los anaye eran éstos: Yeitso o Ye´iitsoh, un terrible gigante monstruoso, considerado por muchos como el jefe de los anaye, que tenía extraños poderes;  Thelgeth o Teel-get, acéfalo y totalmente cubierto de pelos, una especie de bestia de cuatro patas con cuernos; Tsanahale o Tsenhale, un gran pájaro con forma de arpía y la espalda cubierta de plumas; los Binaye Ahani, dos gemelos desprovistos de articulaciones, cuyos ojos tenían el poder de matar; Delgeth o Deelgeth, un antílope gigante comedor de carne, y muchos otros que no se mencionan aquí porque la lista es muy extensa.

BAYKOK

El baykok es un espíritu nocturno exclusivo de los indios de los ojibwa o chippewa (situados en la provincia de Ontario, Canadá, y los estados de Wisconsin y Minnesota, en los Estados Unidos) que vuela por la región de los Grandes Lagos. Este terrible ser tiene cierta semejanza con un esqueleto andante, excepto que sus huesos están recubiertos por una fina piel traslúcida y las cuencas de sus ojos brillan con una terrorífica luz rojiza. Su grito es agudo y estridente.


Pese a su terrible apariencia de muerte, el baykok sólo ataca a los guerreros, que a veces se dan cuenta de que se acerca porque sus huesos crujen al andar. Sin embargo, no hay modo de escapar del baykok, que derriba al guerrero con un bastón hasta la muerte o le mata a distancia empleando flechas invisibles. Después de asesinar o paralizar a su presa, les abre el pecho y les devora el hígado.


La palabra baykok significa esqueleto en el sentido dehuesos recubiertos de piel” en lugar de “huesos pelados”, aunque otras palabras que se emplean para designarlo se pueden traducir como ser delgado”, “ser flaco”, “ser pobre”, “el que tiene un rostro magro”, “el que tiene el rostro delgado” o un ser extremadamente delgado”. Otros nombres por el que es conocido esta espantosa criatura son: pau´guk, paguk, baguck, bakaak y pakàk, aunque en algunos casos estos nombres pueden designar algún espíritu similar, pero distintos al baykok.

BOKWUS

Terrible espíritu de los grandes bosques del noroeste americano. Casi nunca se le puede ver claramente, pero los cazadores indios de la región son siempre muy conscientes de su presencia cuando se aventuran en los boques de abetos y alerces, cuyas densas copas apenas dejan pasar la luz del sol hasta el suelo. Allí, donde todo es silencio excepto por el sonido del viento en las ramas más altas, se puede vislumbrar el rostro maligno y aquilino de Bokwus, pintado con pinturas de guerra, acechando tras del tronco de algún árbol. En otras ocasiones se le ve fugazmente entre los árboles apretados de la orilla de un río, y allí es donde es más peligroso. Se aprovecha del ruido del agua y de la concentración del pescador en el momento de hacer una buena captura para aproximarse cada vez más, hasta que consigue empujar al cazador en una roca resbaladiza. Tiene una debilidad especial por los espíritus de los ahogados, y en cuanto el alma abandona el cuerpo que cae por las cascadas, él la atrapa y la lleva a su residencia del bosque. Nadie sabe lo que sucede allí.
 

CHENOO

Grandes gigantes de piedra que viven en el territorio de los iroqueses. Estas enormes y torpes criaturas nunca manejan cuchillos, lanzas, ni arco y flechas. En las frecuentes batallas que entablan entre ellos, y que hacen resonar las colinas como si tronara, arrancan árboles para usarlos como garrotes y se arrojan grandes peñascos, aunque en algunos relatos utilizan extrañas cornamentas partidas provenientes de criaturas míticas que comparten, a veces, con los humanos.


Normalmente los chenoo son inofensivos para los humanos y, de hecho, sienten un poco de miedo de los ellos. Cuando un ser humano se acerca a su territorio, se camuflan, permaneciendo tan inmóviles que es imposible distinguirlos de las formaciones rocosas. Sin embargo, un hechicero o shamán puede ser capaz de distinguir un chenoo y, si conoce los encantamientos adecuados, puede obligarle a hacer lo que le ordene.


Para los passamaquoddy y los micmac, el chenoo, al que llaman kewahqu´ o kewoqu´, nace cuando una poderosa bruja (k´tchi m´téoulin) es derrotada por otras brujas de menor poder (m´téoulinssisk), y en vez de asesinarla deciden transformarla en tal ser.


El kewahqu´ o kewoqu´ es una especie de enorme gigante más alto que un árbol, y que utiliza éstos como armas, para luchar contra otros de su especie, arrancándolos ellos mismos con su propia fuerza. Y ésta fuerza depende del tamaño del trozo de hielo que llevan en su pecho y que actúa como su corazón. Este pedazo de hielo es como una pequeña figura humana, con cada miembro perfecto: manos, pies y cabeza. La hembra kewahqu´ es más poderosa que el macho. Hacen un ruido como de león rugiente, pero más agudo y mucho más espantoso. Su morada está en algunas zonas de bajas temperaturas en el extremo norte de Canadá.


En verano, los kewahqu´ se frotan todo el cuerpo con abeto balsámico, y después ruedan sobre sí mismos por el suelo, adhiriéndose a ellos musgo, hojas, e incluso palitos y ramas. A menudo, esto fue visto por cazadores de indios de la antigüedad.

En algún relato se dice que son caníbales.

CHETH’L

Es el nombre que recibe el pájaro del trueno entre los koluches, en América septentrional. Es una gigantesca águila que produce el trueno haciendo vibrar las plumas de su cola y provoca el rayo cuando guiña el ojo. Tiene una hermana que yace en el interior del volcán Edgecumbe,  y que sostiene el eje terrestre. Cuando éste se mueve, se producen los terremotos. Entonces Chet´l va a posarse en la cima del volcán, y allí ejerce una fuerza estabilizadora.

DSONOQUA

Conocida también como tsonoqua, su contrapartida masculina, que aparece raramente en las leyendas, se llama bukwas. En Canadá, entre la tribu kwakiutl se nombra a un ser femenino de aspecto salvaje, la dsonoqua, frecuentemente representado en tótems de madera entre los miembros de esta tribu, con un niño en su regazo. Tiene labios que sobresalen, boca abierta y una nariz aguileña. Es el prototipo de mujer salvaje y, pese a su aparente actitud materna, es una antropófaga con preferencias marcadamente infantiles. Aparece a menudo como máscara ritual entre este pueblo, y se cree que puede representar una mitificación del sasquatch. En efecto, además de la antropofagia, en las leyendas locales se le atribuye a menudo el rapto de seres humanos. Se la describe como una criatura que mide el doble de la altura humana, cubierta de pelos negros y con pechos colgantes.


GUGWE

El pueblo micmac, en Canadá, habla de seres gigantescos cubiertos de pelo, incluso en la cara, que parecen osos con manos enormes, con las cuales se golpean violentamente el pecho cuando ven a un hombre. Emiten unos sonidos semejantes al de las perdices. También se les llama kukwes, chenu y djenu.


HAILÓ LAUX

Entre el pueblo lilloet (en la Columbia Británica, Canadá), se habla de unos gigantes que miden aproximadamente tres metros de altura, de una fuerza enorme, con el pelo largo y el cuerpo cubierto de un pelo rojizo o castaño. Dicen que no duermen nunca y que merodean cerca de lugares habitados, constituyendo un grave peligro.


HIKWIT

Entre los mojaves (nativos norteamericanos que vivían en los márgenes del río Colorado, entre Needles y el Cañón Negro, y que actualmente viven en las reservas de Fuerte Mojave, río Colorado y Fort MacDowell, en Arizona) se habla del hikwit, una mística serpiente acuática de dos cabezas, de las cuales cada una se halla en un extremo opuesto del cuerpo, a semejanza de la anfisbena clásica, que ataca a los nadadores y que causa enfermedades.


IYAGANASHA

Entre el pueblo chickasaw, los iyaganasha son una población de seres muy pequeños, de unos tres pies de altura, con las características de los pueblos feéricos. Son invisibles, salvo para las personas ante las que deciden mostrarse voluntariamente. Son hábiles cazadores y a menudo ayudan a los hombres a levantar la caza. Cuando encuentran a un ser humano que según ellos tienen las habilidades adecuadas, lo raptan y le enseñan habilidades que harán de él un hábil hombre medicina, tras lo cual lo vuelven a llevar con los hombres. Pese a su corta talla, son muy fuertes y tienen la capacidad de saltar ríos muy anchos, en vez de vadearlos. El enemigo que más temen son las avispas y sus nidos, ya que la picadura de estos insectos los puede matar: eliminar una de ellas o derribar un nido de avispas con un palo significa ganarse la amistad de esta gente pequeña, ya que consideran que quién es capaz de hacer está obrando milagros. Viven en la espesura o en las cascadas de los ríos. Cuando alguien se extravía, lo conducen hasta un lugar familiar donde pueda volver a encontrar su camino. También son conocidos como iyagánaca.

 

KUNKUN

Entre los iroqueses (establecidos alrededor de la región de los Grandes Lagos, inicialmente en el sur de Ontario, Canadá, y en el noreste de los Estados Unidos), el kunkun es un ser único, una cabeza asesina de forma humana, desprovista de cuerpo y dotada de grandes ojos terroríficos, cubierta de pelos larguísimos. Se aposta sobre las rocas y vuela entre los huracanes. Mata a cualquier ser viviente que vea, diciendo: “Kunkun, kunkun, estás a punto de morir, estás a punto de sufrir”.
 
 
LOFA

Entre los chickasaw (tribu que habita al noreste de las orillas de los ríos Misisipi y Alabama) se menciona a los lofa, o lonfa, una raza de gigantes que miden diez pies de altura o más (poco más de de tres metros). Los lofa viven en el interior de los bosques y tienen los brazos largos, pero las cabezas muy pequeñas, reducidas. Son raptores de mujeres humanas, aunque raramente atacan a los hombres. Aún así, según cuentan algunos narradores, a veces matan a los hombres y los desuellan, y es por ese hecho que estos seres reciben el nombre de lofa, que deriva del verbo desollar, despellejar, ya que éste es el triste fin que espera a sus víctimas. Son muy veloces a la carrera, pero a pesar de su tamaño, aunque algunos son más fuertes que el hombre, otros no lo son. Protegen a los ciervos y el ganado salvaje, al que se apresuran a esconder de la vista de los cazadores cuando éstos se acercan. Han sido vistos por los hombres medicina y, unas pocas veces, por los cazadores chickasaw, es por ello que se conoce su descripción.


MAHONI

Entre los yukon, Canadá, los mahoni son unos enormes gigantes peludos de ojos rojos, antropófagos, capaces de devorar, también, abedules enteros de un solo bocado.


MAIAHAIOWIT

Entre los kumeyaay o diegueños de California, también conocidos como tipai-ipai o kamia, enorme serpiente que se había tragado todo el saber del mundo. Los miembros de una tribu fueron a buscarla para que les enseñase los aspectos de una danza ritual, pero, espantados de sus dimensiones, le prendieron fuego para destruirla. Entonces estalló la cabeza del monstruo, esparciendo todo el saber aquí y allí entre las distintas tribus. El cuerpo trató de huir, pero quedó petrificado en la forma de una roca blanca que se encuentra todavía cerca del río Colorado.

MANNEGISHI

Entre los cree, en Canadá, se habla de los mannegishi, una especie de seres de pequeña estatura, de cabeza redonda que carece de nariz, con largas y delgadísimas piernas y manos de seis dedos, que viven entre las rocas y los cursos de agua y se divierten a costa de los viajeros.


MATLOSE

Entre los nootka (en la costa del Pacífico, al noroeste de Canadá) se habla de los matlose, unos seres que gigantescos que viven en las montañas, semejantes a grandes osos capaces de caminar sobre sus pies traseros. Su cuerpo es enorme, todo cubierto de pelo negro, y sus manos y pies están provistos de zarpas. Sobre  todo ello, tienen una cabeza humana dotada de una dentadura parecida a la de los osos. Basta su aullido para aterrar a quién lo oye y dejarlo paralizado. Quién sea alcanzado por un matlose, irremediablemente será hecho pedazos.


MEKUMWASUCK

Los passamaquody del Yukón contaban que los mekumwasuck los seguían en sus travesías nómadas desde las orillas de lo que hoy es el golfo de Alaska hasta las tierras altas del Yukón donde pasaban el invierno, lo mismo que hacían sus hermanos, los nagumwasuck. Wasuck es una palabra que designa un tipo especial de gente menuda propia de estos indígenas norteamericanos, mientras que “mekum” significa labrador.


Los mekumwasuck tienen el aspecto físico de un hombre bien proporcionado, aunque de pequeño tamaño (unos cuatro pies de altura, aproximadamente), con la particularidad de tener el rostro horrendo cubierto de pelo; éste resulta tan espantoso que, para los hombres, puede resultar fatal mirarlos directamente; todos aquellos que los miran directamente a los ojos, enferman y mueren. Son horrendos hasta tal punto que, estas criaturas, son conscientes y suspicaces con su fealdad y suelen esconderse de los hombres. Visten ropas de cuero de animales que ellos mismos cazan. Según una tradición, están hechos de piedra.

Los mekumwasuck son gregarios entre sí y viven en los bosques, cuevas o en las raíces de las gigantescas coníferas canadienses formando su propia sociedad. Son mucho menos colaboradores y amigables que sus hermanos, los nagumwasuck, y llegados el caso pueden llegar a resultar maliciosos. A pesar de todo, suelen colaborar en todas las tareas de la comunidad humana que acompañan, identificándose con todo lo que sucede en ella, pues se los oye llorar y lamentarse cuando se produce una muerte, y se escuchan sus cantos, música y bailes cuando hay una boda.

MEMEGWICIO

Los ojibwa de Minnesota hablan de estos seres de la altura de un niño de diez años, con todo el cuerpo y el rostro cubiertos de pelo. Habitan en las escarpadas colinas rocosas y tienen la nariz plana. A menudo van cubiertos de piedra y tierra incrustada entre los pelos.


MISHIPESHU

Mishipeshu, Mishibijiw, Mishibizhiw, Mishipizhiw, Mishipizheu, Mishupishu, Mishepishu o Michipeshu (del ojibwa, “El Gran Lince”), es una de las más importantes criaturas subacuáticas que moran en la región de los Grandes Lagos y bosques del noroeste norteamericano, sino la más importante entre los algonquinos, siendo conocido también Gichi-anami’e-bizhiw (“Gitche-anahmi-bezheu”) , que se traduce como “la fabulosa pantera nocturna”, aunque también se le conoce comúnmente como el “gran gato salvaje bajo tierra” o “gran gato salvaje bajo el agua”, o con el nombre de pantera subacuática (en inglés, underwater panther). Los ojibwe tradicionalmente creían que los mishipeshu eran los amos de todas las criaturas del agua, incluyendo las serpientes. Algunas versiones de la leyenda de la creación nanabozho hacen referencia a comunidades enteras de linces o panteras subacuáticos.


Los mishipeshu o panteras acuáticas era una amalgama de características de muchos animales: el cuerpo de un felino salvaje, a menudo un león de montaña o el lince, los cuernos de los ciervos o bisontes, escamas, espinas o placas verticales en la parte posterior de su cuerpo, y ocasionalmente, plumas de aves, y partes de otros animales, en función de cada mito en particular. Las panteras acuáticas están representadas con cola excepcionalmente largas, en ocasiones con propiedades serpentinas. Se cree que rugen o sisean con el sonido de las tormentas o la corriente de los rápidos y son capaces de causar tormentas. Se considera que su hogar se halla en la isla Michipicoten en el Lago Superior, y viven en la partes más profundas de los lagos y los ríos.


Es una poderosa criatura en las tradiciones mitológicas de algunas tribus de indios norteamericanos, particularmente entre los Anishinaabe, los Odawa, los Ojibwe, y los Potawatomi de la región de los Grandes Lagos de Canadá y Estados Unidos. Además los Anishinaabeg y los Innu, también tienen historias sobre el Mishibizhiw. En los mitos norteamericanos nativos de los Grandes Lagos, las panteras submarinas son descritas como monstruos acuáticos que viven en oposición constante a los pájaros del trueno o thunderbirds, los dueños de los poderes del aire. Las panteras submarinas son vistas como una fuerza opuesta pero complementaria a los pájaros del trueno, y están enzarzados en un conflicto eterno. Algunas tradiciones creían las panteras bajo el agua son criaturas útiles, protectoras, pero más a menudo se las ve como bestias malévolas que provocan la muerte y la desgracia . A menudo tienen que ser aplacadas para pasar de modo seguro a través de un lago.


Se consideraba que el Mishipeshu era un guardián del cobre (de hecho algunos nativos aseguraban que su piel era de este metal), especialmente el cobre de Lago Superior de la región de los Grandes Lagos, y sacar cobre de esa región era considerado tabú por los ojibwe, y más si era tomado de la casa del Gran Lince, la isla Michipicoten, ya que se consideraba que era robar al mismo Mishipeshu.

MUJER CIERVO

La mujer ciervo es una criatura femenina que, según la leyenda, puede presentarse bajo distintos aspectos: como una mujer anciana, una dama joven o un ciervo. Según algunas descripciones la parte superior de su cuerpo es el de una bella mujer mientras que sus miembros inferiores siempre son los de un venado, por lo que suele llevarlos cubiertos de algún modo, con ropajes, o aparecer medio escondida entre los arbustos. En otros casos, simplemente se dice que posee pezuñas de venado en lugar de pies, y en otros casos se añade que sus ojos tienen la mirada acaramelada de los ciervos. A veces se la representa, además, con cuernos de ciervo, aunque en la mayor parte de historias éstos nunca se mencionan.


Según los relatos, la mujer ciervo suele aparecerse a los hombres, apenas un poco apartada del camino o senda que éstos transitan, escondida entre los arbustos o entre algún árbol, llamándolos para que se le aproximen. Según cuentan, cuando estos incautos se acercan a ella, los conduce al interior del bosque seduciéndolos con su belleza, y allí, entre la soledad de los árboles, les da una muerte atroz, aplastándolos con las pisadas de sus terribles y poderosas pezuñas, a no ser que alguien la reconozca antes por lo que verdaderamente es, en cuyo caso huye al sentirse descubierta. Otras tradiciones indican que el avistamiento de una mujer ciervo es un signo de transformación personal o de advertencia.


Se dice que a la mujer ciervo le gusta bailar, y a veces se incorpora anónimamente en los bailes comunales de algunas tribus, alejándose de forma desapercibida una vez que el ritmo de los tambores ha cesado, llevándose con ella, quizás, a alguno de los jóvenes de la tribu. Según la tradición ojibwe, puede ser repelida mediante el uso del tabaco y cánticos; otros afirman que es posible quebrar su hechizo si se le mira directamente a sus pezuñas. Una vez que uno la logra reconocer por lo que verdaderamente es, ella huye.


El mito está especialmente desarrollado en la zona oeste de los Estados Unidos y la zona noroeste del Pacífico, así como en los estados de Oklahoma e Iowa, y los relatos donde aparece esta criatura mítica abundan con más o menos variantes, en diversas tribus: cheroqui, choctaw, muskogee, seminolas, lakota, karuk, etc.

NAGUMWASUCK

Los passamaquody del Yukón contaban que los nagumwasuck los seguían en sus travesías nómadas desde las orillas de lo que hoy es el golfo de Alaska hasta las tierras altas del Yukón donde pasaban el invierno, lo mismo que hacían sus hermanos, los mekumwasuck. Wasuck es una palabra que designa un tipo especial de gente menuda propia de estos indígenas norteamericanos, mientras que “nagum” significa pescador.


Como sus hermanos, los mekumwasuck, los nagumasuck son muy feos y tienen conciencia de ello; de rostros tristes y torcidos, con poco pelo, narices puntiagudas y ojos hundidos, son muy tímidos y siempre tratan de ocultarse de los ojos humanos que pudieran contemplarlos. A pesar de ello, sienten un interés amistoso por los asuntos de la tribu a la que acompañan y procuran ayudarla, dándole buena suerte en la caza, la pesca y otras actividades asociadas a ellos. Suelen vestir en la forma tradicional y sencilla de los passamaquody, y su sociedad es muy similar a la de estos nativos norteamericanos.

Los passamaquoddy fueron siempre conscientes de la presencia de los nagumwasuck, aunque creen que en los últimos tiempos los nagumwasuck los han abandonado, alejándose remando en una canoa de piedra.

NAITAKA

Entre los indígenas de la zona del lago Okanagan, en Canadá, se habla del monstruo que vive en sus aguas, Naitaka. Esta criatura tiene el aspecto de una terrible serpiente con cabeza semejante a la de un caballo o dragón, un cuerpo estriado y ondulado, una serie de apéndices laterasles y una cola bilobulada. Otros nombres por los que se conoce a esta criatura son Na-ha-ha-itkh, N’a-a-ith y N´’hahtik. Su nombre significa “demonio lacustre” o “demonio del lago”. En la actualidad a derivado en el mito moderno del Ogopogo.


NAKANI

Los habitantes indígenas del Yukon hablan de los nakani, hombres salvajes o seres gigantescos y cubiertos de pelo de características salvajes que son raptores de mujeres y niños.

NINUMBEES

Entre los shoshones se habla de los ninumbees, una raza de pequeños seres de las montañas de unos 60 centímetros de altura y dotados de cola. Tienen la desagradable costumbre de devorar a los niños humanos dejando en su lugar a uno de los suyos. Cuando la madre le da el pecho al que cree hijo suyo, el pequeño demonio hinca en él sus colmillos y empieza a devorarlo. Aunque los gritos de su víctima obligan a huir la criatura, para ella será ya demasiado tarde, ya que en el plazo de un día morirá, y también existe el riesgo de que, si no se la vigila, el ninumbees regrese para terminar su comida. Existe una variante acuática que vive en los ríos, igualmente dedicada a la antropofagia de niños y mujeres, llamada pahonahs.


ONG

Entre los washoe se menciona al ong. El ong es un gigantesco pájaro mítico cuyo cuerpo estaba recubierto de escamas durísimas que lo convertían en una criatura prácticamente invulnerable, con rostro humano, pies palmípedos y unas alas que tenían una envergadura superior a la del pino más alto. Su nido estaba en el fondo del lago Tahoe, y desde allí este monstruo creaba enormes corrientes de agua que arrollaban a quién estuviese en el lago o sus alrededores, arrojándolo en un terrible remolino que lo engullía hasta su nido, donde se convertía en pasto del pájaro. Finalmente le venció el héroe Tahoe, epónimo del lago,  disparando flechas envenenadas al interior de la boca del monstruo, cuando éste se disponía a devorarlo.


ONNIONT

Es el importante dios-serpiente de los indios hurones. En la frente tiene un cuerno con el que desmorona las montañas y las formaciones rocosas. Los fragmentos que supuestamente provenían del cuerno del dios eran muy buscados como amuletos.

PAGUK

Se menciona entre los algonquinos y ojibwas. Originariamente era un cazador que, en el momento de morir, pidió que toda la vitalidad que hasta ese momento había estado en su carne, se transfiriera a sus huesos. Su deseo le fue concedido, y así se tranformó en un esqueleto semiviviente, que infesta los bosques y es capaz de correr a la velocidad del pensamiento. Ver un paguk, e incluso oír el repiqueteo de sus huesos en movimiento tres veces succesivamente -una vez en el horizonte, otra en el zénit y otra en el horizonte opuesto-, presagia la muerte de algún pariente o amigo.

PÁJARO DEL TRUENO

El pájaro del trueno, a veces llamado también pájaro de fuego, es una de las figuras más emblemáticas del folklore nativo norteamericano, un espíritu sagrado presente en las tradiciones de un gran número de tribus (iroqueses, ojibwa, lakota, navajos...). Asociado a la figura del águila, por lo común se le representa como tal, aunque sus descripciones y representaciones, especialmente en un sentido místico, son múltiples y varían, y a veces también se los representa en forma de halcón, cóndor o reptil alado.


Se dice que es un ave tan grande que cuando vuela oscurece el sol; del batir de sus inmensas alas surgen los truenos, y de sus ojos y su pico, los rayos, especialmente cuando parpadea. A veces era representado con dos cuernos en la cabeza, o con extrañas plumas o crestas. El avistamiento de este animal producía reacciones contradictorias: para algunos, era un augurio de buena suerte, puesto que era el portador de las ansiadas temporadas de lluvia; pero para otros, era un augurio del mal, ya que también se consideraba que las aves del trueno eran portadoras de la muerte, la destrucción y la miseria. Aquellos que eran alcanzados por sus rayos eran iluminados o destruidos, recibiendo en su interior un inmenso poder espiritual que, según las tradiciones, era evitado y venerado. Entre los sioux, el pájaro del trueno es el dador de la revelación, simbolizado por el relámpago, una parte de Wakan Tanka, el gran espíritu o gran misterio.


Algunas tribus hablan de un solo pájaro del trueno. Otras, hablan de la existencia de cuatro aves del trueno, cada una de las cuales habita en un confín del mundo. Para otros, estas aves son múltiples, aunque a veces se específica que los diversos pájaros del trueno son, tan sólo, una manifestación de sus múltiples yoes. Una de las descripciones de Wakinyan, el pájaro del trueno, recogida por James R. Walker entre las tradiciones nativas, nos lo describe así: “Wakinyan vive en la cima de una montaña al borde del mundo, donde el sol se pone. Él es muchos, pero ellos sólo son como uno. No tiene forma, pero tiene alas con cuatro articulaciones en cada una. No tiene pies, pero tiene enormes garras. No tiene cabeza, pero tiene un pico grande con hileras de dientes como los dientes del lobo. Su voz es el sonido del trueno y el batido de sus alas en las nubes causa los truenos. Tiene un ojo y su mirada es el relámpago. En el gran árbol de cedro al lado de su casa tiene su nido hecho de huesos secos, y en él hay un huevo enorme del cual sus hijos emergen continuamente. Devora a sus hijos, y cada uno de ellos se convierte en uno de sus muchos yoes. Él vuela a través de todo el dominio del cielo, escondido en una túnica de nubes. Sus funciones son limpiar el mundo de suciedad y luchar contra los monstruos que corrompen las aguas. Su símbolo es una línea roja en zigzag bifurcada en cada extremo.”


El pájaro del trueno frecuentemente va acompañado por otros espíritus menores en forma de águilas y halcones, tal como aparecen a veces en los tótems, representados como una cabeza extra que surge del abdomen. La importancia de estos espíritus se manifiesta también por su frecuente presencia en otros objetos sagrados como tambores y, a veces, en vestidos y tipis.

En varias regiones norteamericanas se considera que el pájaro del trueno -o aves, según el caso-, libra un perenne combate con las serpientes y seres anfibios del inframundo, de los cuales son enemigos ancestrales. Sus choques y luchas provocan los fenómenos naturales más violentos como los terremotos, las inundaciones y las tempestades.


Entre las diferentes tribus del territorio norteamericano se habla y relatan distintos aspectos y tradiciones relacionados con el pájaro del trueno, propias de cada uno de estos pueblos.

Entre los lakotas, el pájaro del trueno, Wakinyan, es una manifestación del ser supremo, Inyan, el primero de los dioses superiores, que existía antes del comienzo, creado para ser su compañero. Algunos sugieren que Wakinyan es un principio activo de Inyan que sobrevivió después de que éste se tornase en piedra, y que puede influir en los acontecimientos en el mundo espiritual y del mundo real.

Según los iroqueses, el pájaro del trueno, adoptó forma humana como Hino, el espíritu del trueno, guardián del cielo.


Entre los tsimshian se le llama Hagwelawremrhskyoek, el “Águila de los Monstruos del Mar”, ya que consideraban que este pájaro gigante bajaba en picado desde el cielo para pescar ballenas del mismo modo que el águila hace con el salmón, para devorarlas. De hecho, en algunos lugares de la costa noroeste de Norteamérica, las ballenas eran conocidas como el salmón del pájaro del trueno. No es raro, entre esas tribus noroccidentales, que a esta ave se la represente llevando una ballena entre sus zarpas. En algunas de estas historias o representaciones, el pájaro del trueno lleva serpientes relampagueantes bajo sus alas, que lanzaba hacia abajo para matar a las ballenas que salían a la superficie del mar.

Según los tinglith, ver u oír a un pájaro del trueno traía riqueza y prosperidad a una persona.

PIASA

Es una criatura legendaria propia de los illini, nativos norteamericanos situados en el estado de Illinois y parte de la zona que se extiende alrededor del río Misisipi, provenientes de la desaparecida cultura de Cahokia. La piasa es un ave legendaria, o un grupo de ellas, según quién cuente la leyenda, de aspecto monstruoso, cuyo nombre puede traducirse como “el pájaro devorador de seres humanos”. Se trata de un enorme ser cuyas alas, semejantes a las de un murciélago, están cubiertas de plumas. Su cabeza bestial, de aspecto humano, tenía un rostro barbado (algo inusual entre los nativos norteamericanos), con largos colmillos, ojos rojos y estaba rematada con una gran cornamenta de ciervo. Poseía enormes garras y una larga cola rematada en dos puntas.


Según una leyenda, antiguamente, la tribu de illini vivía en paz con la piasa, que se contentaba con cazar presas como el ciervo y otros grandes mamíferos, sin molestar a los pueblos de las llanuras que había bajo la cueva que era su morada, en un alto precipicio. No obstante, este pacífico equilibrio se destruyó cuando una tribu guerrera invadió el territorio de los illini y éstos entraron en guerra. Durante el conflicto que siguió, murieron muchos hombres de ambas tribus y, aunque los illini acabaron venciendo, ante la presencia de tantos cuerpos muertos, la piasa se sintió tentada de participar en aquel fácil banquete de carne fresca. La criatura nunca antes había probado la carne humana, pero, para su sorpresa y deleite, descubrió que esta nueva carne le gustaba muchísimo. Así que, desde ese día, el monstruoso pájaro se convirtió en el enemigo mortal de los illini, y solía descender del cielo para llevarse a hombres, mujeres y niños a su nefasto cubil, para devorarlos. Si los illini querían sobrevivir, el monstruo tendría que ser derrotado. Se celebró una gran reunión a la que asistieron todos los miembros de la tribu. Tras un intenso debate, la conferencia concluyó que la forma más segura de dar muerte al monstruo era atraerlo al suelo y que, a continuación, veinte de los guerreros más valientes de la tribu le tendieran una emboscada. Y la única forma de lograr atraer a la piasa para que descendiera del cielo era usar un cebo efectivo: un guerrero vivo, pero desarmado. Un valiente llamado Massatoga había propuesto esta atrevida estrategia tras apelar al Gran Espíritu su inspiración; y cuando se ofreció voluntario para actuar como cebo vivo de la piasa, la tribu decidió llevar a cabo su plan. Así, fácilmente visible para la piasa desde su retiro montañoso, Massatoga paseó por el río Misisipi y, alzando sus brazos al cielo, empezó a salmodiar con voz alta y clara, apelando al Gran Espíritu. De repente, a medida que su fuerte voz retumbaba por las onduladas llanuras, los cielos se volvieron oscuros, aunque no había ni una sola nube a la vista: era la piasa.


El monstruoso pájaro descendió rápidamente, e incluso el valiente Massatoga sintió temblar su corazón cuando apareció su terrorífico enemigo. La piasa extendió sus garras para agarrar el cuerpo de Massatoga, pero éste se apresuró en dirección a algunos árboles cercanos, perseguido por el monstruo, para que las ramas la forzaran a tomar tierra y envolvieran sus alas detrás de su cuerpo impidiendo que se alzara de nuevo. De repente, los compañeros de Massatoga salieron de su escondite entre los árboles, rodearon velozmente al gigantesco pájaro monstruoso, y lo bombardearon aljaba tras aljaba con flechas envenenadas. Cegada y herida por la arremetida, la piasa no pudo protegerse mientras que los guerreros trepaban por su poderoso cuerpo y comenzaban a trocear su carne con sus afilados cuchillos y sus afiladas hachas de guerra. Pronto el temido monstruo dejó de serlo. Y este fue el fin de la piasa.

SASQUATCH

En las culturas indígenas norteamericanas, todo el mundo natural -los animales, las plantas, los ríos, las estrellas… - es visto como una gran familia. Y el sasquatch, cuyo nombre significa “hombre salvaje” o “gran hombre peludo” se considera como uno de nuestros parientes más cercanos, el “gran hermano mayor”.


El sasquatch es una criatura de aspecto humanoide, por lo general recubierto de pelo (aunque existen alunas excepciones), que habita los bosques norteamericanos, principalmente en la región del noroeste del Pacífico, en América del Norte, aunque la figura del hombre salvaje es conocida a lo largo de todo el territorio norteamericano con distintos nombres y características: chenu, dsonoqua, matlose entre los nootka, rugaru entre los ojibway, dsonoqua, wendigo entre los algoquinos… Entre los lakota o sioux occidentales recibe el nombre de chiyo-tanka (“el gran hermano mayor”); chiha-tanka entre los dakota o los sioux orientales, que lo llaman también “gran hombre”. La cantidad de nombres con el que se habla del hombre salvaje parece no tener fin, y sus descripciones varían levemente, a sea en su tamaño, el color de su pelaje, u otras características.


Para algunas tribus esta criatura es un ser físico tan real como lo es el hombre, y tiene sus mismas necesidades: come, duerme, defeca, se reproduce y cuida de los miembros de su familia… Sin embargo, entre la mayoría de nativos norteamericanos, el sasquatch (o criaturas similares) es visto, más bien, como una especie de entidad sobrenatural, un espíritu cuya aparición ante un ser humano pretende transmitir algún tipo de mensaje y advertirlo de que es necesario un cambio en materia espiritual; un mensajero del gran espíritu, que al decir de algunos puede tomar muchas formas, y la de hombre peludo es tan sólo una de ella. Algunos dicen que es un tipo de reptil de los tiempos antiguos, que puede tomar una forma humanoide peluda, y también puede convertirse en un coyote. Es a la vez espíritu y ser real, y puede deslizarse a través del bosque, como un alce de gran cornamenta, como si los árboles no estuviesen en su camino, ni le estorbasen.


Entre algunos indígenas el sasquatch u hombre salvaje es visto como un tipo especial de ser, debido a su estrecha relación con los seres humanos y a los animales, y algunos ancianos consideran que se encuentra entre la frontera de la conciencia de los animales y la conciencia de los hombres, lo que le da un tipo especial de poder. Ello no significa que sea un ser superior a los animales ni al ser humano, al contrario; a diferencia de las culturas occidentales, entre los nativos norteamericanos los animales no se consideran inferiores a los seres humanos, sino más bien como hermanos mayores y maestros. Sin embargo, las culturas tribales están basadas en el parentesco y relación, y mientras más cercano sea el parentesco, más fuerte será el vínculo. Los ancianos indios del noroeste se niegan a comer carne de oso debido a la similitud de los osos con los humanos, y el “hombre salvaje” es, obviamente, mucho más similar a los humanos que es el oso. Así, como seres que mezclan la sabiduría natural de los animales con algo de la conciencia distintiva que los humanos llaman inteligencia, el sasquatch es considerado como una criatura especial.

Se dice que el sasquatch sabe cuando los seres humanos lo están buscando y que él elige cuando hacer su aparición, con quién y donde, eludiendo fácilmente a los hombres que quieren cazarlo.


Del mismo modo que el hombre usa herramientas, los hombres salvajes a veces utilizan palos y piedras, pero poca cosa más, y siempre herramientas de origen natural. En algunos casos visten pieles, y no es infrecuente que cubran su cuerpo con ramas, hojas y piedras.

SINT-HOLO

Entre los cheroqui, chickashaw, choctaw y tribus adyacentes, Sint-holo, cuyo nombre significa “serpiente sagrada”, es una serpiente, o una raza de ellas, dotada de grandes cuernos que vive en arroyos y cuevas subacuáticas. Estas reptiles viajan de un río a otro, y según dicen, provocan tormentas para que los ríos crezcan y escondan mejor sus guaridas, provocando un ruido semejante al trueno, aunque son incapaces de crear el trueno mismo. No atacan ni a los hombres ni al ganado, pero sí que son enemigas del espíritu del trueno o los pájaros del trueno, con los que combaten a menudo.


No todo el mundo puede ver a esta especie de serpientes, ya que, por lo común, son invisibles, aunque se las puede escuchar. Sin embargo, a veces se muestran ante algún joven varón que destaca entre los suyos por su inteligencia o sabiduría. Entonces, según dicen, la serpiente puede otorgar una sabiduría aún mayor.

De acuerdo a ciertos relatos e historias, Sequoya, el principal inventor y creador del lenguaje escrito cheroqui, debió ver un sint-holo, el reptil con cuernos, con el fin de crear el alfabeto cheroqui.

SISIUTL

Entre los kwakiutl de Canadá, el sisiutl es una fabulosa serpiente marina de dos cabezas (generalmente situadas en cada extremo de su cuerpo) con una cabeza de aspecto humano en su parte central, que simboliza su capacidad de cambiar de forma. Así, un sisiutl puede medir sólo unos pocos centímetros como pasar pasar a tener un tamaño lo suficientemente grande como para bloquear una bahía. Del mismo modo, puede adoptar distintas formas, siendo las más comunes la de un ser humano, una canoa autopropulsada o la de un salmón. Posee vastos poderes chamánicos y puede viajar por todo tipo de terrenos, ya sea en tierra, agua o aire. Las tres cabezas del sisiutl están coronadas por cuernos de poder, similares a los que, a veces, poseen los pájaros del trueno.



Cuando desciende a nuestro mundo el sisiutl hace explotar las rocas, que caen desde las montañas. El sisiutl es tan poderoso, que simplemente pisar el rastro de baba éste que deja su paso, puede resultar mortal, lo mismo que la mera contemplación de una de estas criaturas; su simple visión puede causar la enfermedad o la muerte, y simplemente mirándolo una persona puede convertirse en piedra. Aún así, si una persona es capaz de matar a un sisiutl, ésta podrá beneficiarse de sus amplios poderes curativos, ya que tiene marcadas virtudes medicinales. Se dice que si se deja pudrir un trozo de sisiutl en agua durante cuatro días, quién se lave con ésta vivirá mucho tiempo.


El pájaro del trueno es uno de los pocos depredadores naturales del sisiutl. La piel de esta criatura es durísima y sólo se le puede dañar utilizando acebo o escupiéndole sangre. Para capturarlos se les arroja un puñado de arena.


SKINWALKER

Entre los navajos, este es el sobrenombre de un ser misterioso que también aparece en las leyendas contemporáneas, pero que siempre se ve de lejos. Es un ser bípedo, de estatura humana media, con el cuerpo cubierto de pelos. Su rasgo más característico es el de la cabeza, descrita como la de un coyote o de un perro. Según explican, sólo aparece al anochecer y en lugares montañosos.

TADODAHO

Es el mítico primer jefe de los iroqueses. Tenia el cuerpo anudado siete veces, manos y pies de tortuga y una acentuada hipertrofia genital. Además, llevado por la ira, cuando otras tribus se aliaron contra él, le salieron serpientes entre los cabellos, a modo de concreciones de sus pensamientos de odio. El héroe Haiwata fue quién lo liberó de las serpientes y deshizo los nudos de su cuerpo.

TIBOLI

Entre el pueblo chickasaw (tribu que habita al noreste de las orillas de los ríos Misisipi y Alabama), se cuenta que en invierno, y únicamente en esa época del año, aparecen los tiboli merodeando por el bosque, golpeando los troncos de los árboles con uno de sus brazos con forma de palo. Entonces se puede escuchar el ruido que hacen estas criaturas que tienen, aproximadamente, la talla de un hombre.

UKSA

Entre los yukis (en la costa del Pacífico, en el estado California), las uksa son unos espíritus femeninos con forma de águila capaces de transformarse en bellísimas mujeres que seducen a los hombres. Quién quede hechizado por una uksa no vuelve jamás,  o bien, si vuelve, debe guardar el más absoluto silencio sobre su experiencia, bajo pena de muerte.


Las uksas tienen poder sobre el espíritu de los peces y, por ello, es inútil intentar pescar en aquellos lugares donde se sabe que viven, que generalmente son orillas rocosas a lo largo de ríos o estanques. Sin duda, este hecho va ligado a la observación que hicieron los nativos norteamericanos de las costumbres de pesca que tiene el águila americana (símbolo nacional de Estados Unidos), lo que les hizo suponer que estas aves ejercían cierto control sobre los peces que capturaban.

Se cuenta que en una ocasión, una mujer, desesperada por las continuas traiciones de su marido, decidió arrojarse al agua con su hijito, desde un peñasco. Pero una uksa se compadeció y la salvó, convirtiéndola en una de ellas.

UKTENA

Entre los cheroquis, uktena es una gran serpiente monstruosa con cuernos, larga como el tronco de un árbol y cubierta de escamas brillantes y abigarradas. Para matarla, hay que golpearla en la séptima mancha abigarrada del cuerpo, empezando por la cabeza, de otro modo, resulta prácticamente invulnerable. En la frente, este enorme reptil tiene una piedra resplandeciente como una estrella que confiere grandes habilidades mágicas a quién pueda apoderarse de ella. No deja de ser curioso hallar esta característica piedra de gran poder en esta criatura, ya que es común en muchas leyendas universales sobre serpientes y dragones.


En algunas representaciones se la representa alada y en gran número, no sólo como una única criatura. En algunas representaciones modernas se le suele añadir, además, alguna extremidad, a modo de garras, aunque no tengo constancia que eso suceda en el caso de uktena, aunque sí en las representaciones de otras serpientes míticas norteamericanas.


UNKTEHI

Entre los sioux o lakota, los unktehi son unos monstruosos reptiles acuáticos anfibios, provistos de cuernos y cola, que se pueden alargar hasta los cielos, mientras que su cuerpo puede tener la forma más variada, ya sea de cuadrúpedo o de serpiente. Algunos de estos monstruos tuvieron un papel fundamental en la cosmogonía y en la civilización de los primeros hombres. Luego se retiraron bajo tierra, donde siguen viviendo, con las orejas tiesas para escuchar las plegarias de los hombres. Sus cabellos se convirtieron en las hierbas y plantas medicinales, hecho que confirma la presencia de un contenido cosmogónico en el mito. Se dice que a veces están en lucha contra los pájaros del trueno, y en algunos casos se afirma que estas aves los destruyeron a todos, salvo a los más pequeños: las serpientes y los lagartos. La vesión femenina de estas criaturas reciben el nombre de uncegila.


WENDIGO

Aunque a menudo se ha relacionado al wendigo, también conocido como windigo, witiko, witiki o windibum, con el mito del sasquatch o el hombre salvaje de los nativos norteamericanos, este ser es mucho más oscuro y siniestro.

El wendigo es un espíritu propio del folklore de los algonquinos y otros grupos afines culturalmente, que se supone que habita los bosques más septentrionales y profundos del continente norteamericano. Aparentemente es una personificación de la llamada atávica que los bosques más profundos y salvajes provoca en los hombres y, en su faceta más siniestra, la locura y metamorfosis que éstos pueden provocar en un hombre, ya sea a causa del hambre o la soledad, hasta convertirlo en una bestia sedienta de carne humana. De hecho, este mito parece explicar, entre los pueblos indios, los casos de canibalismo aislado que se daban en esas zonas inhóspitas en los inviernos más duros.


El wendigo, así, se personifica de varios modos distintos. En algunos casos se describe como un espíritu que corre a gran velocidad por encima de las copas de los árboles, causando el viento que los mece; en otras ocasiones se cuenta que es como un ser musgoso que habita en la profundidad del bosque; en otras ocasiones, se cuenta que es una terrible criatura mitad bestia, mitad hombre, que se apodera de los hombres, un gran monstruo que vive en los bosques y montañas helados. El wendigo llama a sus presas por su nombre, y cuando éstas oyen su llamada, no pueden evitar correr a las profundidades del bosque, donde se pierden para siempre y enloquecen. También se manifiesta cuando el hombre come la carne de otro hombre, supuestamente absorbiendo su fuerza y espíritu; ésta acción causa, en el individuo poseído por el wendigo, un hambre terrible que no se puede saciar con nada y lo único que quiere es comer mas carne humana ya que el hambre a su vez crece y crece hasta que el hombre muere, ya que no existe algún exorcismo eficaz contra la posesión de un wendigo. Quién es poseído por un wendigo, acaba convirtiéndose, él mismo, en un wendigo.


En ocasiones se dice que el wendigo no tiene pies, y en su lugar tiene unas extremidades consumidas hasta formar un muñón en que sobresalen los huesos, o bien se afirma que sus pies y manos están ensangrentados de tanto correr incesantemente, ya sea sobre la nieve o el viento encima de las copas de los árboles. Cuando sus víctimas oyen la voz del wendigo que les llama, inician una loca carrera, hechizados, que les conduce a lo más profundo de las selvas boscosas del gran norte a gran velocidad y altura, quemándose, a su vez, sus pies, que a veces se convierten en garras, y sangrando sus ojos.


Los relatos y leyendas sobre el wendigo son numerosas, así, en unas es una personificación de un gran cazador que se perdió en el bosque y fue castigado por alimentarse con carne humana, transformándose en algo parecido monstruo con grandes garras en las manos y muy ágil, que se alimenta de carne humana. En otras se dice que es un espíritu del bosque, corpulento y con pelo blanco, que se alimenta de musgo, aunque en casi todas las historias se cuenta que comía a los guerreros y cazadores que se aventuraban demasiado en los grandes bosques desiertos y helados del norte de Estados Unidos y Canadá, y que se perdían en los mismos, especialmente en invierno.


Existen otras interpretaciones, donde este ser parece ser un mero acompañante de los viajeros, que los acecha en silencio desde la oscuridad, siempre a su espalda. Cuando una persona viaja sola por el bosque, el wendigo la sigue y desaparece cuando ésta se vuelve para cerciorarse de si hay alguien detrás de él. A veces hay algún atisbo de una sombra, una planta que se mueve o un susurro que sólo alimentan el miedo y el desasosiego. En estas interpretaciones el wendigo es totalmente inofensivo en sí mismo, pero el miedo que provoca a la persona, al sentirse perseguida y observada, es tal que el viajero arroja sus armas contra la oscuridad esperando alcanzarlo, huye despavorido, perdiéndose en el bosque o a se despeña por un precipicio en su alocada carrera.


lunes, 10 de octubre de 2011

EL ONIRONAUTA - Experiencias oníricas en el Mundo de los Sueños


Dedicado a Nerea Barco y Rocío Vara, con las que hace tiempo tuve una conversación compartida, a través del Messenger, sobre los sueños, en la cual les expliqué varias cosas de las que aquí cuento y otras disquisiciones personales sobre los mundos oníricos; a Tatiana Batyreva, con la que también compartí parte de mis experiencias en un lugar onírico y mágico que se halla en el mundo real: "El Bosc de les Fades", en Barcelona; a toda esa gente que aún se atreve a soñar, dormida o despierta, siendo capaces de ver un poco más allá del mundo mundano que nos rodea.


Caminante ante un mar de niebla
(de Caspar David Friedrich).
Yo soy un onironauta. Un viajero de los sueños.

Me gusta soñar. Durante las horas en que cierro mis ojos, mi alma o espíritu vaga libre. Viajo entonces a esos lugares lejanos y fantásticos que están apartados del mundo banal y mundano de los hombres. Los paisajes que aparecen en mis sueños siempre me impresionan. Mucho más allá de los de esta Tierra nuestra: grandes montañas y cordilleras de formas antinaturales cuyas cúspides desaparecen en el cielo, enormes árboles milenarios que conforman misteriosos y tenebrosos bosques que parecen no haber sido tocados nunca por el hombre, terribles ruinas abandonadas cuyo origen desconocido ha sido olvidado incluso por las leyendas, extrañas y maravillosas criaturas y monstruos que pululan por todo este extraño y amplio lugar que es su reino. Seres tan comunes del imaginario humano como son los elfos, enanos o dragones (surgidos de la gran cantidad de libros, juegos, cómics o películas de los que me he empapado desde siempre) a simples animales inteligentes que tienen la capacidad del habla y que suelen aconsejarme con sus sabias palabras, u otras entidades o razas tan únicas como los hombres de P´Kye, los acrostos, las winkies, o los extraños y oscuros seres de tenebroso poder como son El de la Máscara Dorada, el Espíritu de la Jarra, o Sadric y la Bruja Azul.

H. P. Lovecraft.
Muy pocas cosas en el mundo real han hecho sentir en mi corazón algo parecido a lo que siento en los sueños. Esa sensación de misterio, maravilla y grandiosidad ante lo inabarcable. Las pinturas del pintor romántico alemán Caspar David Friedrich, probablemente me han influido, ya que sus pinturas eran marcadamente simbólicas, como lo suelen ser los sueños, y sus cuadros despiertan en mí un sentimiento muy parecido. Pero creo que sobretodo he sido influido por la literatura. No sé si alguien que lea esto habrá leído alguno de los relatos de corte onírico que escribió H. P. Lovecraft, como algunos de los que aparecen en sus “Viajes al Otro Mundo. Ciclo de aventuras oníricas de Randolph Carter”, entre otros que escribió (de hecho, varias de las criaturas creadas por H. P. Lovecraft han empapado mis pesadillas con su presencia). O si alguien habrá disfrutado de los cuentos fantásticos de Lord Dunsany recogidos en la recopilación “Cuentos de un soñador” (especialmente su relato corto "Días de ocio en el país del Yann"). O las memorias que Thomas de Quincey reflejó en sus “Confesiones de un inglés comedor de opio”. Hasta el momento estos relatos son lo más parecido que he leído que despierte en mí esa misma sensación que siento en mis sueños más fantásticos. Y de un modo tangencial, también debería mencionar a Michael Ende y “La historia interminable”, ya que su percepción del mundo de la fantasía también se acerca un poco a ese sentido de maravilla sin fin que tiene el mundo de los sueños.

Lord Dunsany.
Porque no todos mis sueños son iguales. Algunos de ellos son especiales. No sólo los sueño, los vivo. Como si se tratara verdaderamente de otro mundo. La mayoría de mis sueños son historias independientes unas de otras, sin ninguna conexión entre ellas. Son como películas con argumentos muy marcados, pero independientes entre un sueño y otro. Pero unos pocos sueños, y son éstos de los que hablo en este escrito, siempre ocurren en un mismo sitio o lugar que a mí me ha dado por llamar “Mundo-Sueño”. En este mundo suelo ser consciente que soy un soñador y que provengo del "Mundo de la Vigilia". Del mismo modo, en esta región, alguna vez me he encontrado a otros soñadores viajeros que dicen provenir también del Mundo de la Vigilia. Me gustaría creer lo contrario, pero supongo que estos “soñadores” no son más que parte de esta mitología propia que tengo montada en mi cabeza, y no dejan de ser sueños que presumen de ser seres humanos que provienen del mundo real. Sin embargo no deja de ser curioso que siempre hablemos del Mundo de la Vigilia y del Mundo de los Sueños teniendo consciencia, en esos momentos, en que estamos en otro mundo y que nuestro cuerpo descansa mientras nuestra alma vaga libremente.

La principal peculiaridad de este lugar es que aunque es un sitio algo atemporal, mis aventuras transcurren a lo largo del tiempo, como si de una historia conformada por episodios o capítulos se tratase. En mi juventud a menudo soñaba en “episodios”. Esto es que, cada vez que soñaba algo y despertaba, al volverme a dormir mi sueño continuaba allí donde lo había dejado. Esto podía suceder en una misma noche, o de un día para otro. Pero esto es cada vez menos frecuente que me suceda. Quizás porque cada vez duermo menos. O quizás es cosa de la edad. O quizás es que después de tantas decepciones en el mundo real, que te sumergen en la dura realidad de la vida, uno se olvida de soñar agobiado por los problemas mundanos. No lo sé. Pero no creo que jamás deje de soñar. Porque yo soy un onironauta.

Thomas de Quincey.
Allí, en mis sueños suelo sentir las cosas del mismo modo que en el mundo real. Percibo las cosas con los cinco sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto), y puedo afirmar que sueño en color, aunque a menudo son unos colores algo apagados y difusos, de tonos pastel, pero otras veces son tan claros como en los colores del mediodía en un día claro y despejado. Tengo vivo el olor de la tierra húmeda y del suelo en descomposición, sí como el olor almizclado de ciertas criaturas; el lejano grito de los cuervos entre las montañas o del fluir de los ríos; el calor del fuego y de la llama o el frío de los territorios helados; o el sabor de ciertas frutas o bebidas, y todas las imágenes que veo.

Con el tiempo he aprendido reconocer cuando sueño cuando estoy en un sueño "normal" o cuando estoy en "Mundo-Sueño". Ser consciente de que sueño me otorga cierto poder sobre esos sueños, aunque ciertamente limitado. Hay gente que cuando sabe que sueña es capaz de modificarlo todo a su antojo y según sus deseos. No es mi caso. En mi caso existen ciertas "reglas". Sólo puedo alterar ciertos aspectos del argumento y siempre según el contexto o paisaje que me rodea. Por ejemplo, si estoy en un sueño de ambientación medieval, y estoy siendo perseguido por una horda de muertos vivientes dentro de un castillo, puedo ser capaz de hacer aparecer una espada en algún lugar del sueño, pero no una escopeta. Puedo hacer aparecer una antorcha, pero no una linterna de pilas. O encontrarme una puerta al dar la vuelta a la siguiente esquina del pasillo, sólo con desear que esa puerta esté allí, pero no que una puerta aparezca en un muro donde antes no la había. Más que crear el objeto, podría decir que lo que hago es que ese objeto siempre haya estado allí. Simplemente esperaba que lo encontrara cuando lo necesitase. En cierto modo, ser un soñador te aporta cierta “magia”, al poder modificar el mundo donde te mueves.

Michael Ende.
A lo largo de los años, pues, he ido construyéndome lo que yo llamo “Mundo-Sueño”, aunque entre los soñadores y algunos habitantes de ese vasto lugar lo nombran, simplemente, el Mundo de los Sueños. Este lugar está conformado por una enorme cantidad bosques, ríos, mares, lagos, ciudades y regiones geográficas pobladas de muchas criaturas fantásticas. Algunas de ellas están "copiadas" o inspiradas claramente por las novelas, cómics, juegos de rol o películas que he visto o leído, pero otras son totalmente cosecha de mi enfermiza mente. Algunas criaturas son bastante recurrentes, como los zombis o vampiros. Otras han aparecido únicamente una vez en mis sueños, pero me han causado un enorme impacto y son criaturas que son difíciles de olvidar, como El de la Máscara Dorada, el Espíritu de la Jarra o los hombres de P´kye. Algunas conforman categorías de monstruos o razas, y otras son entidades y criaturas únicas de gran poder.

Durante mucho tiempo tuve la costumbre de apuntar mis sueños en una libreta. Lo dejé, ya que cada vez que soñaba me despertaba para poder anotar alguna frase o hacer algún esbozo de dibujo para no olvidar mi sueño y, al final se me trastocó el sueño y el descanso, ya que solía despertarme entre 3 y 4 veces cada noche para poder anotar o dibujar lo que había visto. No sé a donde iría a parar aquella libreta llena de notas y dibujos que tenía. O la perdí en algunos de mis traslados o la tiré haciendo limpieza general de papeles (no me extrañaría que hubiera sido esto último). Pero aún conservo una carpeta donde guardo un montón de dibujos, bocetos y hojas manuscritas sueltas. Algunos de los dibujos con los que ilustro las secciones dedicadas a las criaturas que he visto en Mundo-Sueño, con las que he hablado, luchado (o huido de ellas), así como simplemente me he deleitado en su contemplación son bocetos o dibujos que hice en su momento. En estos casos, detrás del texto que ilustra el dibujo en cuestión he puesto "Santa", que es el nombre con el que suelo firmar muchos de mis dibujos y por el cual aún me conoce mucha gente.

Primer mapa de Mundo-Sueño (por Santa).
(HACER CLICK SOBRE LA IMÁGEN PARA VER EL MAPA AMPLIADO)

Y poco más me queda por decir. Podría detallaros algunas regiones de este inhóspito mundo, como la infranqueable cordillera conocida como el Muro, la Ciudad de los Hombres-Espectro, el Mar de Piedras, la ciudad de P´kye y muchos otros lugares. Algunos lugares de luz y maravilla, con sus bazares y minaretes, y otros lugares remotos y apartados donde moran extraños seres. De otros mundos que he visitado en el espacio de Mundo-Sueño, donde las constelaciones no siempre son las mismas, y que también están habitados. O podría hablaros de la extraña magia y ciencia que hay en estos lugares, que a menudo se llegan a confundir una con otra. De sus barcos voladores, sus fuentes mágicas de curación, sus extrañas telas de visión (que permiten ver cosas invisibles capaz de enloquecer a los hombres con su simple visión), sus libros secretos, sus espadas y objetos mágicos y sus extraños hechizos. Pero entonces me alargaría más de lo que pretendo.

Finalizo, pues, este texto, dejando una clasificación de criaturas con las que he soñado alguna vez, ordenada alfabéticamente a modo de diccionario. Son un simple añadido para los curiosos, que dejo aquí añadido, ya tenía toda esta información guardada en mi ordenador desde hacía años. Después de tanto tiempo, lamento ahora que, junto a la descripción de estos seres, no dejara alguna anotación del sueño en cuestión donde aparecían (o la fecha en que soñé con ellos), pues en algunos casos aún recuerdo esos sueños vividamente y con todo detalle, pero en otros casos los he olvidado por completo. Como ya he comentado, mi mundo de fantasía se ha nutrido de una gran cantidad de referentes culturales, desde "El Señor de los Anillos", al juego de rol de "Dungeons&Dragons", los mitos de Cthulhu creados por H. P. Lovecraft y su círculo, el cine (con sus películas de terror y ciencia-ficción), los cómics, etc. No es sorprendente, pues, que algunas de estas criaturas aparezcan o aparecieran en mis sueños y gracias a ellos, aunque me ha llevado trabajo, he podido recoger imágenes y fotos en libros o por internet. Posiblemente es lo que me ha llevado más trabajo. Eso, y escanear los bocetos que tengo desperdigados entre carpetas, libretas y papeles. Llegado el caso, intentaré hacer referencia a cada uno de estos detalles. ¡Gracias a todos aquellos que se atrevan a penetrar en mi pequeño universo onírico de maravillas, fantasía, terror y locura!

Un mapa de una región de Mundo-Sueño (por Santa).
Imagen extraída del infame "Llibre de la Sang".

Soñar no es sólo una acción que realizo mientras duermo, sino un sentimiento del que disfruto, como si viviera en otro universo paralelo en la que todo tipo de historias fantásticas y terroríficas son posibles.


CRIATURAS DE MUNDO-SUEÑO: DE LA A A LA Z

Esta parte del artículo trata de ser un repaso de aquellos monstruos y criaturas con los que he soñado alguna vez y que al despertar aún permanecían en mi memoria. Algunos de los dibujos que acompañan a las descripciones son míos (firmados como "Santa"), mientras que otro buen número de fotos e ilustraciones las he sacado de internet, libros o películas que me influyeron de algún modo, y cuyas características se asemejan a la de los seres soñados. En este último caso, las imágenes no siempre son fidedignas a las criaturas soñadas, pero se les aproximan mucho. Cuando me ha sido posible, he adjuntado la fecha en que soñé con tales criaturas, así como comento las posibles influenciasque ha podido motivar la aparición de tales criaturas en mis sueños (sean de libros, cómics, películas o juegos, entre otros). En unos pocos casos, haré referencia, además de la descripción de los monstruos, a parte del sueño en que aparecían. Los nombres de las criaturas se corresponden al nombre que el ser o seres en cuestión tenían en el sueño, pero únicamente cuando esto ha sido posible. En la mayoría de casos, sin embargo, el nombre se lo he dado posteriormente, ya que en el sueño no se mencionaba. Así, me he limitado a ponerles el nombre que los describiría mejor basándome en la mitología, leyendas, cuentos, juegos, cómics o películas en que aparecían tales criaturas, o seres que al menos se lo pareciesen, aunque a veces hayan pequeñas diferencias entre las criaturas de mis sueños y la de estos otros medios. Por lo demás, dejaré que cada cual llene los huecos vacíos que dejo.

A continuación dejo los enlaces que conducen a las descripciones de las diferentes criaturas con las que he soñado:


Condenado a volver siempre al Mundo de la Vigilia, soñar es vagar libre. Por suerte, en este mundo, la naturaleza también me regala parte del Mundo de los Sueños.

Mapa de una isla situada en uno de los mares de Mundo-Sueño (por Santa).
Imagen extraída del infame "Llibre de la Sang".

Por lo demás, de un soñador a otro sólo desearos que tengáis unos fantásticos sueños y, si por casualidad nos encontrásemos en esas regiones etéreas y cambiantes, no dudéis en saludar. ;-)

martes, 27 de septiembre de 2011

CON SÍNDROME DE CREADOR


En general, siempre me ha gustado escribir, dibujar y crear cosas nuevas; eso incluiría mis disfraces y algunos de los objetos que me construyo para ellos. Mi mundo personal está poblado de sueños e historias que a veces, de un modo u otro, he compartido, y muchas otras veces me he guardado para mí. Proyecto mundos imaginarios en casi todo lo que veo, y, muy a menudo, me imagino poblando alguna tierra paralela muy parecida a la nuestra con nueva vida, siendo, a partir de entonces, un observador del desarrollo de ésta. Reconozco que me encantaría poder vivir eternamente para observar esos mundos y ver como a lo largo de los millones de años, la vida se iría modificando según introdujera una especie u otra. En todo ello hay cierto caos y cierto orden que me fascina.


Recientemente he construido un acuario. Es un trabajo que requiere cierta paciencia, ya que la cosa no es tan fácil como comprar un recipiente de cristal y, acto seguido, echar unos cuantos pececillos de colores en él. Construir un acuario es crear un pequeño ecosistema, procurando que los inquilinos de éste se sientan a sus anchas en él. Y para ello, las cosas deben hacerse paso a paso...

Supongo que el hecho de disfrutar tanto con todo ello se debe a que, de algún modo, es como si creara un pequeño micromundo, con sus distintas especies y habitantes, participando en la construcción de un equilibrio biológico. Algo parecido a lo que hice, años atrás, a partir de la materia orgánica que salía de mi cocina, que acabó derivando en un pequeño huerto, en mi balcón, de donde han surgido multitud de insectos, arácnidos, miriápodos, gusanos y otros invertebrados, que finalmente han acabado atrayendo a salamanquesas, lagartijas, y la visita ocasional de algún pajarillo.


Construir un acuario requiere del un breve proceso de maduración -de un mes, aproximadamente-, donde el agua se cultiva con bacterias y, en mi caso, pequeños invertebrados (nemátodos, planarias, tubifex, cyclops, dafnias...); un proceso donde se plantan distintas plantas acuáticas, no sólo como algo decorativo, sino buscando un propósito para cada una de esas plantas, y cierta armonía con el paisaje acuático. Y finalmente, la instalación de los inquilinos que, en definitiva, dan más vida a este pequeño ecosistema: los peces.

Todo ello supone, de algún modo, descubrir cada una de las características únicas de esos seres vivos (ya sean plantas o animales) que habitan entre cuatro paredes de cristal, y que, a veces, te permiten descubrir cosas increíbles, o simplemente recrearte y relajarte con su contemplación. Un proceso que, a veces, consiste en el método de ensayo y error, pero que, una vez logrado, te llena de satisfacción.


Sí, lo reconozco, tengo síndrome de creador, y quisiera disponer de mi propia isla, con sus bosques, montañas, lagos y ríos, para darle forma a medida que introdujera nuevas especies que interactuasen en ese paisaje, siendo yo, tan solo, un mero observador de la propagación de la vida, y de la evolución de ésta a lo largo de los años.

De algún modo, eso es lo que sucede con el acuario: un pequeño ecosistema que aún está en proceso de crecimiento. Algo siempre es mejor que nada.

jueves, 8 de septiembre de 2011

MOVI... ¿TONTOS?


A ver si entiendo a los Movistar y su servicio de mensajería de paquetes... Los llamo para decirles que el router o módem se me ha estropeado, y me dicen que mañana por la mañana me traerán uno nuevo. Les digo que por la mañana trabajo y ellos me contestan que de todos modos se pasarán por mi domicilio para ver si me encuentran. Les repito que no estaré, e insisten que ellos pasarán por la mañana para ver si encuentran a alguien. Les digo que vivo solo e insisto que por la mañana trabajo, y responden que de todas maneras pasarán por si estoy. Les digo que a esas horas no estaré, y me dicen que de todas maneras pasarán, por si estoy, y si no estoy, me dejarán un papel conforme han pasado.

En los últimos meses, año y medio, casi, ya he reclamado tres veces un router. Las dos veces anteriores me dijeron que pasarían a dejarme uno nuevo, y aún estoy esperando. Hoy, que por fin parece que saco algo en claro, me salen con ésas. ¿Son tontos, o es que yo no me explico bien?

Después espero que no se quejen, cuando les devuelva "SU" módem, de que lo he pirateado o lo he manipulado. La única manera de arreglar buena parte de todo esto fue creando un circuito cerrado con el interruptor. De otro modo ya llevaría más de año y medio sin módem ni internet... pero pagando puntualmente las facturas, ¡eso sí!

Firma esto:
Joan Ramon, un usuario totalmente indignado.

martes, 6 de septiembre de 2011

CÓMICS DE ZOMBIS (CASI) IMPRESCINDIBLES...

Quién me conoce sabe que amo el género zombi en toda su plenitud, ya sea en el cine o en el papel. Es uno de esos puntos frikis que me caracterizan. Otro de esos puntos es mi pasión por los cómics... Bien, tengo muchos otros, pero hoy me limitaré ha conjugar esos dos puntos en concreto para escribir sobre algunos de los tebeos que me han ayudado a convertir parte de mis horas perdidas en algo ameno, entretenido y divertido. ¿No lo he dicho ya? ¡Hoy voy a hablaros de cómics de zombis!

La verdad es que aquí no me pondré a hacer un extenso artículo sobre los cómics de zombis. Me limitaré tan sólo a hacer un breve repaso de aquellos cómics de género zombi que me he leído, eludiendo todos aquéllos en los que los zombis son tan sólo un tema tangencial (como suele ser en un gran número de tebeos de fantasía heroica o de terror, donde los zombis no faltan), o los zombis son solamente una rama más de una gran número de relatos que también engloban otros monstruos o subgéneros del terror (como pudieran ser tebeos de horror como el antiguo Creepy o los tomos recopilatorios de EC Comics que publicó Planeta DeAgostini en su momento, que merecerían un artículo aparte). Así, no están aquí todos los cómics de zombis que existen, pero si existen los que aquí están. Espero que en todo caso sirva como una breve guía a todos los amantes de este género. ¡Saludos!


LOS MUERTOS VIVIENTES

¡Muy recomendable! A mi parecer, uno de los mejores cómics que se ha publican actualmente, no ya sobre el género zombi, sino sobre el mundo del cómic en general.

Lo mejor del género zombi en una fantástica colección que sorprende a cada número que pasa. En estos tebeos, los muertos vivientes son lo de menos, una simple excusa para ver como actúan los supervivientes en un mundo donde todo se ha derrumbado. Sólo hay que leer la premisa de ese cómic: "¿Cuántas horas al cabo del día pasas viendo la televisión? ¿Cuándo fue la última vez que cualquiera de nosotros de verdad hizo algo para conseguir lo que quería? ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que cualquiera de nosotros necesitó algo de lo que quería? El mundo que conocíamos ya no existe. El mundo del comercio y las necesidades superfluas ha sido reemplazado por un mundo de supervivencia y responsabilidad. Una epidemia de proporciones apocalípticas ha barrido la Tierra haciendo que los muertos se levanten y se alimenten de los vivos. En cuestión de meses la sociedad se ha desmoronado, sin gobierno, sin supermercados, sin correo, sin televisión por cable. En un mundo gobernado por los muertos, por fin nos vemos obligados a empezar a vivir." A lo largo de los diversos volúmenes que componen esta magnífica saga, los lectores irán conociendo a diversos personajes que van evolucionando continuamente, y renovándose con la muerte de algunos de los personajes y la llegada de nuevos. Los personajes se nos muestran con una crudeza brutal de sentimientos, tanto positivos como negativos, enfrentados a la brutalidad de un mundo que se ha desmoronado completamente, haciendo lo necesario para sobrevivir, intentando no deshumanizarse en el proceso.

Título: Los muertos vivientes (Vol. 1) – Días pasados
Autores: Robert Kirkman (Guión), Tony Moore (Dibujo), Bill Crabtree (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 144 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: Rick Grimes, un policía local, es herido gravemente y hospitalizado. Cuando despierta, lo hace en un mundo devastado, asolado por zombis. Así empieza esta epopeya donde un hombre decide emprender su camino para recuperar a su familia, y poco a poco irá encontrándose con algunos de los supervivientes de este mundo desolado, donde a menudo los muertos vivientes son el menor de los problemas. Así, halla a su esposa y su hijo, junto a un grupo de refugiados en Atlanta, donde la ciudad ha sido tomada por hordas de muertos vivientes.


Título: Los muertos vivientes (Vol. 2) – Muchos kilómetros a las espaldas
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: El grupo de supervivientes emprende el camino y forma una caravana, emprendiendo el camino por zonas apartadas, en busca de alimentos, ya que el invierno está al llegar. Descubren a un pequeño grupo de supervivientes en una granja, pero después de ciertos problemas deciden emprender de nuevo el camino, hasta que encuentran una enorme prisión, que podría ser su salvación.


Título: Los muertos vivientes (Vol. 3) – Seguridad tras los barrotes
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: El grupo de personajes decide tomar la prisión, limpiándola de los muertos vivientes que hay en su interior, sólo para descubrir que en el interior de ésta hay un grupo de cuatro presos supervivientes. Los supervivientes deben decidir que hacer con ellos, y las cosas se complican cuando algunos de ellos mueren asesinados. ¿Quién es el asesino? Las culpas recaen inmediatamente sobre los prisioneros...


Título: Los muertos vivientes (Vol. 4) – Lo que más anhelas
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: La vida dentro de los límites de la prisión no es fácil. Los muertos vivientes, los celos, la muerte... la presión va desmoralizando y desgastando al grupo lentamente, hasta que todo parece venirse abajo para varios de los protagonistas.


Título: Los muertos vivientes (Vol. 5) – La mejor defensa
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: La vida en prisión continúa desarrollándose, pero el grupo decide a salir en busca de provisiones y combustible y descubre la ciudad de Woodbury, donde sobrevive un gran grupo de humanos gobernados por un enloquecido caudillo que se hace llamar el Gobernador. Las cosas se complican para el grupo de exploración cuando caen presos y son torturados sin piedad. El Gobernador está decidido a averiguar donde se esconden el resto de supervivientes, interesado en conquistar la prisión donde se hallan escondidos.


Título: Los muertos vivientes (Vol. 6) – Esta triste vida
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: Los personajes que salieron a explorar y fueron capturados logran huir de la ciudad del Gobernador, aunque no sin haber sufrido graves pérdidas, tanto a nivel físico como emocional. Sin embargo huyen llevándose consigo a algunos de los ciudadanos de Woodbury. La llegada a la prisión de los supervivientes supone una nueva serie de cambios, pues deciden que deben prepararse para lo peor: la posible invasión de la gente del Gobernador.


Título: Los muertos vivientes (Vol. 7) – La calma antes de...
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: Nacimiento, muerte, locura, saqueo, amor. La vida en la prisión se va desarrollando de forma normal, mientras los supervivientes se preparan para la posible llegada del Gobernador y su gente, que efectivamente acaban por llegar, con un tanque en su poder y mayor número de gente en sus filas. ¡La lucha va a empezar!


Título: Los muertos vivientes (Vol. 8) – Creados para sufrir
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 142 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: La guerra por la prisión ha empezado. En un mundo de muertos vivientes, los peores enemigos no son los muertos, sino los hombres. Los muertos sólo se limitan a intentar devorar a los vivos, pero los vivos se dedican a matar a los suyos para robarles lo que tienen, no importa a que precio. El lado oscuro del alma humana sale a flote cuando no existe la ley. Y lo que empieza como una lucha para conseguir una zona segura donde vivir (la prisión), acaba siendo una matanza y una carnicería donde únicamente los muertos encuentran su sitio. Al final únicamente Rick Grimes y su hijo parecen escapar indemnes de la matanza, muriendo muchos de los personajes, y desconociéndose el paradero de muchos otros.


Título: Los muertos vivientes (Vol. 9) – Aquí permanecemos
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: Rick Grimes y su hijo Carl hacen lo posible por sobrevivir a través de la desolación. La enfermedad y la locura se apoderan de Rick, aunque finalmente son hallados por Michonne. Los tres continúan su camino, hasta que son hallados por algunos de los supervivientes del grupo original, y a ellos se añaden tres nuevos miembros, entre ellos un científico, que están decididos a llegar hasta Washington. De nuevo el grupo ha formado una caravana, y debe luchar por sobrevivir.


Título: Los muertos vivientes (Vol. 10) – En lo que nos hemos convertido
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: La locura y la paranoia empieza a rodear al grupo. El hambre empieza a acosarlos, mientras se enfrentan a la devastación que ha empeorado, y a bandidos y saqueadores, que demuestran, una vez más, que los vivos son más peligrosos que los muertos. En su búsqueda de armas y municiones en su antigua comisaría, Rick halla a su antiguo vecino, que también ha enloquecido a causa de la muerte de su hijo. Finalmente se lo llevan con ellos, pero por el camino tropiezan con un rebaño, un enorme grupo de zombis formado por cientos o miles de individuos. Logran escapar, pero se ven obligados a ir a buscar al resto de los miembros del grupo para continuar huyendo.


Título: Los muertos vivientes (Vol. 11) – Teme a los cazadores
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: En su camino hacia Washington, el grupo tropieza con un cura que les ofrece refugio en su iglesia, pero de repente se ven acosado por un grupo de cazadores, de los que se desconoce sus intenciones (y que no os contaré para no revelar la sorpresa que esconde). Atrapados, en el interior de la iglesia, los personajes deben decidir como actuar. Si caer presas del pánico, o enfrentarse a ellos. Y en toda esta locura, una nueva muerte de un miembro del grupo sienta de nuevo las bases para conservar la humanidad, cuando ellos mismos parecen estar convirtiéndose en salvajes.


Título: Los muertos vivientes (Vol. 12) – Vivir entre ellos
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: El grupo alcanza Washington, para descubrir una pequeña comunidad humana a una hora de la gran ciudad, que ha sentado las bases para reconstruir de nuevo una vida "normal". ¿Pero qué es una vida normal, después de lo que han vivido todos los protagonistas de este cómic en un mundo asolado por los muertos vivientes? La paranoia, desconfianza y sospecha crecen en un sitio donde todo parece ir demasiado bien, a la vez que el grupo baja su guardia.


Título: Los muertos vivientes (Vol. 13) –Demasiado lejos
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: Uno de los mejores volúmenes de la saga, y sin embargo, no se puede comprender sin haber leído todos los números anteriores, pues de otro modo es difícil entender la evolución que han sufrido los personajes, que se muestran imperfectos, con sentimientos, miedos, deseos, y acciones contradictorias cons sus propios pensamientos; humanos, que es lo que son. Y con un final de episodio que nos deja en ascuas sobre lo que vendrá en el siguiente número.


Título: Los muertos vivientes (Vol. 14) – Sin salida
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: ¡Por fin! Lo que todos temíamos que ocurriera en algún momento, pero a la vez estábamos deseando que pasara: un enorme rebaño de caminantes logra rodear y penetrar el refugio en el que se hallan los protagonistas de la serie, junto a muchos otros supervivientes, y éstos deben dar lo mejor de sí para continuar vivos para ver un nuevo día. Hasta el momento los personajes han huído. Ahora, cada uno de los protagonistas, tienen dos posibilidades: huir y sobrevivir, o quedarse y luchar en lo que parece una batalla imposible de ganar. ¿Cual será la decisión de cada uno de ellos?


Título: Los muertos vivientes (Vol. 15) – Encontrarnos a nosotros mismos
Autores: Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 136 páginas
Precio: 7,5 €
Sinopsis: Después de la gran batalla, los supervivientes deben plantearse un nuevo modo de hacer las cosas, mientras la amenaza del invierno inminente y la escasez de provisiones se cierne sobre ellos. Número de transicción que nos prepara para lo que ha de llegar, en este volumen los personajes estrechan cada vez más sus lazos, del mismo modo que cada vez fortifican más sus posiciones como comunidad y como personas.


Título: Los muertos vivientes - Guía de supervivencia (Vol. 1)
Autores: Tim Daniel y Robert Kirkman (Guión), Charlie Adlard (Dibujo), Cliff Rathburn (Grises)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 96 páginas
Precio: 9,95 €
Sinopsis: "Los muertos vivientes - Guía de supervivencia" no es exactamente un cómic, sino un suplemento (bastante útil, a mi parecer) en el que se listan todos los personajes que han aparecido en la colección desde sus inicios, explicando la historia de cada uno de ellos, estén vivos o muertos.


28 DÍAS DESPUÉS

Englobado en el universo de la película de "28 días después" y sus secuelas, llega una nueva colección de "zombies" (¡No son zombies, son infectados!).

Título: 28 días después - London Calling
Autores: Michael Alan Nelson (Guión), Declan Shalvey (Dibujo), Nick Filardi (Color)
Editado en España por: Planeta Deagostini
Núm. de páginas: 120 páginas
Precio: 12,95 €
Sinopsis: Englobada  entre la película de "28 días después" y "28 semanas después", la historia  se centra en Selena, una de las tres supervivientes de la primera película, cuando ésta se embarca en un viaje de regreso al Reino Unido junto a un equipo de reporteros de guerra norteamericanos, que están empeñados en adentrarse en el territorio infectado por la plaga. Pronto aprenderán el gran error de esa idea.


Título: 28 días después - Un alto en el camino
Autores: Michael Alan Nelson (Guión), Marek Oleksicki y Declan Shalvey (Dibujo), Nick Filardi (Color)
Editado en España por: Planeta Deagostini
Núm. de páginas: 120 páginas
Precio: 12,95 €
Sinopsis: Continuando la historia del primer tomo, "London Calling", y haciendo alusiones a situaciones de la primera película, y a cosas que afectarán a la segunda película, los personajes continúan en un Reino Unido devastado por la epidemia donde ya no existe la ley.


NIGHT OF THE LIVING DEAD

La precuela de la inolvidable pelicula "La noche de los muertos vivientes", de George A. Romero, llega en formato de cómic, para mostrarnos algunas sorprendentes revelaciones de algunos personajes de aquel film, y mostrarnos nuevas historias que sucedieron durante aquella primera noche en que los muertos se levantaron.

Título: Night of the Living Dead (Vol. 1)
Autores: John Russo y Mike Wolfer(Guión), Sebastián Fiumara, Edison George y otros (Dibujo), Andrew Dalhouse y otros (Color)
Editado en España por: Glénat
Núm. de páginas: 192 páginas
Precio: 15 €
Sinopsis: El fatídico día en que los muertos se despertaron se iniciaron las historias de aquellos personajes que, por cosas del destino, se reunieron en una perdida casa en el campo. Aquí se da inicio a algunas de aquellas historias, y a otras más que empezaron en aquella primera noche en que los muertos caminaron por la Tierra.

 
REMAINS

Iba a ser el día más grande de la historia del planeta... y resultó ser el día del fin del mundo. Dos de los últimos supervivientes en Reno, Nevada, intentan soportarse el uno al otro en un mundo lleno de... ¡zombies!

Título: Remains
Autores: Steve Niles (Guión), Kieron Dwyer (Dibujo)
Editado en España por: Recerca Editorial
Núm. de páginas: 128 páginas
Precio: 11,95 €
Sinopsis: Cuando se llega a un acuerdo para hacer un desarme unilateral de todo el armamento nuclear del planeta, un estúpido accidente acaba arrasando el mundo en forma de una devastadora ola de calor que mata a millones de personas, para que luego suceda una cosa mucho peor: los muertos regresan a la vida deseando devorar carne humana. Pero estos muertos tiene una peculiaridad: evolucionan y cada vez se vuelven más fuertes y más inteligentes.


VICTORIAN UNDEAD - SHERLOCK HOLMES VS. ZOMBIS

El título ya lo dice todo. El mejor detective de todos los tiempos, junto a su estimado amigo el doctor Watson, contra una horda de muertos vientes que asola Londres y está dispuesta a conquistar el mundo. Si a eso le añadimos un ligero toque steampunk, representado por los agentes del Servicio Secreto de Su Majestad (¡Sí, sí, también aparecen en el cómic!), que van armados con ametralladoras, tanques y unos estupendos trajes con armadura, la aparición del Mycroft Holmes, el hermano de Sherlock, y del profesor Moriarty, que regresa después de su última aventura.

Título: Victorian Undead - Sherlock Holmes vs. Zombis
Autores: Ian Edginton (Guión), Davide Fabbri (Dibujo)
Editado en España por: Norma Editorial
Núm. de páginas: 152 páginas
Precio: 16 €
Sinopsis: Todo comienza en marzo de 1854, cuando un extraño cometa pasó sobre Londres y contaminó las aguas de cierta parte de la ciudad. En agosto de 1898, Holmes y Watson, que están en la investigación de un caso, reciben una petición de ayuda del inspector Lestrade, de Scotland Yard. Lo que en un principio parece un pequeño misterio, se desvela como algo mucho más perturbador cuando se hallan ante un muerto viviente. Empieza así un caso donde aparecerán muchos más muertos vientes, ¡muchos más!, y la plaga se desate sobre Londres.


VIVIR CON LOS MUERTOS

Dos chicos, una chica... ¡y 7.000 millones de muertos vivientes! ¿Qué pasa cuando dos amigos se encuentran con una chica que, posiblemente, es la última mujer de una Tierra plagada de zombies? La respuesta, en este cómic.

Título: Vivir con los muertos
Autores: Mike Richardson (Guión), Ben Stenbeck (Dibujo)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 96 páginas
Precio: 9,95 €
Sinopsis: Una historia de zombies sin complicaciones, que sólo pretende divertir con algo de humor ameno, sin pretensiones, ni lecciones morales.


XXXOMBIES

Personalmente creo que este cómic es lo más parecido, que he leído hasta ahora, de lo que podría ser una película de zombies si fuese dirigida por Quentin Tarantino. Zombis, el mundo del porno, mafiosos y camioneros, y mucha, mucha mala leche... ¡Un cómic hilarante, que sin embargo respeta totalmente las convenciones del género!

Título: XXXombies
Autores: Rick Remender (Guión), Kieron Dwyer (Dibujo)
Editado en España por: Planeta DeAgostini
Núm. de páginas: 112 páginas
Precio: 7,95 €
Sinopsis: Estamos en 1977 y un productor de segunda fila del cine porno ha reunido a un grupo de estrellas de cine para adultos para un rodaje de una semana a puerta cerrada. Una vez allí, descubren -aunque les cuesta, todo sea dicho- que una plaga de zombis ha invadido Los Ángeles, ahora en cuarentena. ¿Podrá alguno de los actores sobrevivir a estas boogie nights de los muertos vivientes, donde se cruzan los más enloquecidos personajes?


THE ZOMBIE: SIMON GARTH

Ésta es la revisión de un personaje clásico del aspecto más oscuro del Universo Marvel, Simon Garth, el zombi. Este cómic es una actualización del personaje de Simon Garth, que originalmente era un zombi surgido de la más pura magia de tradición vudú, para convertirse, aquí, en un producto de la ciencia militar que busca crear un nuevo tipo de supersoldado.

Título: The Zombie: Simon Garth
Autores: Kyle Hotz (Guión y dibujo), Mike Raicht (Guión), Dan Brown (Color)
Editado en España por: Panini Comics – Marvel
Núm. de páginas: 192 páginas
Precio: 15 €
Sinopsis: El contagio ataca de improviso, transformando a gente corriente en algo monstruoso... en muertos vivientes. Pero por algún misterioso motivo, un hombre ha reaccionado al contagio de una forma distinta. Se llama Simon Garth, y es un zombi. Al contrario que sus otros "congéneres", Simon Garth no está poseído de un hambre asesina, aunque es difícil saber que es lo que lo mueve e impulsa. Simplemente es Simon Garth, el zombi.


MARVEL ZOMBIES

¿Qué pasaría si los personajes del Universo Marvel se convirtieran en zombies? En un mundo alternativo se halla la respuesta. Zombies parlanchines, hambrientos, hilarantes y con mucha mala leche... dispuestos no sólo a devorar a los seres de su mundo, sino de todo su universo...¡y más allá!

Título: Marvel Zombies – Orígenes
Autores: Robert Kirkman (Guión), Sean Phillips (Dibujo), June Chung (Color), Arthur Suydam (Portadas)
Editado en España por: Panini Comics – Marvel
Núm. de páginas: 48 páginas
Precio: 3,25 €
Sinopsis: Toda maldición tiene su principio y origen, y la maldición de los Marvel Zombies no podía ser menos. Este cómic enlaza con los hechos narrados en Marvel Zombies – El Ejército de las Tinieblas, y es la precuela del resto de la saga, que no sólo enlaza con las distintas miniseries de los Marvel Zombies, sino también con los Ultimate Fantastic Four y los cómics de Pantera Negra donde estos monstruos también aparecen.


Título: Marvel Zombies – El Ejército de las Tinieblas
Autores: John Layman (Guión), Fabiano Neves (Dibujo), June Chung (Color), Arthur Suydam (Portadas)
Editado en España por: Panini Comics – Marvel
Núm. de páginas: 128 páginas
Precio: 11 €
Sinopsis: Dos terroríficas maldiciones al precio de una: los voraces Marvel Zombies y el Ejército de las Tinieblas convocado por el repugnante Necronomicón. Contra ellos sólo se opone un héroe, Ash Willliams, viajero interdimensional e incansable guerrero, que asiste aquí, al inicio de la maldición de los Marvel Zombies.


Título: Marvel Zombies – Hambre insaciable
Autores: Robert Kirkman (Guión), Sean Phillips (Dibujo), June Chung (Color), Arthur Suydam (Portadas)
Editado en España por: Panini Comics – Marvel
Núm. de páginas: 128 páginas
Precio: 11 €
Sinopsis: Son poderosos. Son invencibles. Son los protagonistas de la era Marvel de los superhéroes... y están muertos. Un hambre insaciable les obliga a seguir caminando en una trágica imitación de vida en busca del único alimento que puede saciarlos: nosotros. Y ni Estela Plateada o el poderoso Galactus se interpondrán en su camino para saciar su hambre.


Título: Marvel Zombies – Civil War
Autores: Robert Kirkman (Guión), Sean Phillips (Dibujo), June Chung (Color), Arthur Suydam (Portadas)
Editado en España por: Panini Comics – Marvel
Núm. de páginas: 120 páginas
Precio: 10,75 €
Sinopsis: Superhéroes como Spiderman, Hulk, Lobezno, Luke Cage, Hank Pym fueron convertidos en zombis, arrasaron la Tierra, devoraron la práctica totalidad de la raza humana y acabaron comiéndose a Galactus, el Devorador de Mundos, para continuar buscando su sustento por el resto de la galaxia. Ahora, 40 años después, ya no queda nada que comer en el universo conocido y han decidido volver a la Tierra, donde sólo quedan unos pocos supervivientes.


Título: Marvel Zombies 3 – Carne y metal
Autores: Fred van Lente (Guión), Kev Walker (Dibujo), Jean-Francois Beaulieu (Color)
Editado en España por: Panini Comics – Marvel
Núm. de páginas: 96 páginas
Precio: 10 €
Sinopsis: Después de haber devorado a todo ser viviente de su dimensión, las versiones zombi de los superhéroes Marvel han descubierto un nuevo mundo rebosante de carne humana con la que calmar el hambre que les atormenta. Se trata de la entrañable Tierra-616, el clásico y familiar Universo Marvel. Y ya han entrado... ¿Podrá alguien detener su avance? Héroes caerán, y hará falta crear un equipo que pueda enfrentarse a la amenaza que ya ha acabado con toda vida humana en una dimensión entera.


Título: Marvel Zombies 4 – Los Hijos de la Medianoche
Autores: Fred van Lente (Guión), Kev Walker (Dibujo), Jean-Francois Beaulieu (Color)
Editado en España por: Panini Comics – Marvel
Núm. de páginas: 96 páginas
Precio: 10 €
Sinopsis: Los Marvel Zombies están de nuevo en la Tierra-616 dispuestos a extender la Palabra, el terrible contagio de los muertos vivientes. Nadie es capaz de detenerlos. Nadie puede resistirse a su hambre insaciable de carne humana. Nadie excepto un grupo de héroes muy especiales. Para combatir a esos monstruos, ¿qué mejor que reunir a un grupo de héroes que el mundo llama monstruos? ¡Llegan los Hijos de la Medianoche!


Título: Marvel Zombies – El regreso
Autores: Varios (Guión), Varios (Dibujo), Varios (Color)
Editado en España por: Panini Comics – Marvel
Núm. de páginas: 120 páginas
Precio: 10,95 €
Sinopsis: Después de los acontecimientos narrados en "Marvel Zombies - Civil War", los Marvel Zombies son enviados a otra dimensión, aunque desplazados temporalmente unos de otro. Conocemos así la historia de cada uno, mientras, a la vez, se va desarrollando una historia global que intenta explicar el inicio de la plaga, creando un bucle temporal cerrado que intenta atrapar, a su vez, a esta amenaza dentro de un círculo cerrado.


Título: Marvel Zombies 5 – La bella, el pato y el robot
Autores: Fred van Lente (Guión), Varios (Dibujo), Val Staples (Color)
Editado en España por: Panini Comics – Marvel
Núm. de páginas: 120 páginas
Precio: 11 €
Sinopsis: La epidemia que ha atacado a los héroes de un universo paralelo, tranformándolos en zombis, amenaza con propagarse por el multiverso. Los afectados por la enfermedad mueren y luego resucitan para alimentarse de los vivos y difundir la plaga. Una vez devorado todo lo que esta vivo en sus propios mundos, los héroes infectados se dirigen a otros universos alternativos. Pero un grupo de héroes bastante inusual está dispuesto a luchar contra esta plaga.


Título: Marvel Zombies 5 – Supremo
Autores: Frank Marraffino (Guión), Fernando Blanco (Dibujo), Chris Chuckry (Color)
Editado en España por: Panini Comics – Marvel
Núm. de páginas: 120 páginas
Precio: 10,95 €
Sinopsis: Un grupo de zombies clónicos con los poderes de los miembros del Escuadrón Supremo original se ha apoderado del Proyecto Pegaso en Tierra-616 y amenaza con extender la enfermedad al resto del planeta. Para detener esta nueva plaga zombi metahumana, un grupo de héroes y soldados unirán sus fuerzas contra lo que parece una fuerza desatada.