Volaré con mis sueños...
Ya hace unos días –un par de semanas, de hecho- que “Mundos propios” superó los dos millones de visitas (2.056.562 en el momento en que escribo esto), pero dejé pasar unos días antes de escribir esta pequeña reseña de agradecimiento debido a la muerte de mi abuela. Supongo que no estaba de humor para celebrar nada, o al menos nada que no fuese la vida, y en aquellos momentos no me sentía demasiado proclive a escribir nada alegre.
Cuando creé este blog hace ya unos años, lo hice para dejar constancia de algunas de las cosas que había escrito hasta aquel entonces, pero también como una catarsis o vía de escape de mi situación personal de aquel momento. Necesitaba recuperar una parte de la tranquilidad emocional que había perdido y tener la sensación de recuperar cierto control de lo que era mi propia vida. Y finalmente, en parte por el blog, en parte por los amigos y sobretodo, en parte, por el hecho de darle un nuevo enfoque a la vida, logré salir de aquel vacío emocional en el que estaba sumido, no sin requerir algún esfuerzo por mi parte; en todo caso, como digo, el hecho de escribir y crear mi propio blog me ayudó a ello. Mucho ha llovido desde entonces y todo ha cambiado para bien, hasta el punto de que a veces aquella época se me antoja remota.
Ahora, por circunstancias de la vida, ya no puedo dedicar tanto tiempo como quisiera a escribir, y por añadidura, a este blog. No es por falta de ganas, ni de ideas, sino de tiempo, tiempo puro y simple. Por temas de trabajo, dispongo de mucho menos tiempo libre que antes, y aquel del que dispongo lo necesito para descansar y cargarme las baterías a mí modo, y esto se reduce básicamente a descansar, dar largos paseos por la naturaleza, leer y disfrutar de la vida en general. Escapar un poco de la rutina de la pantalla de un ordenador, en definitiva... que ya de por sí son muchas las horas que me paso delante de él.
Ahora mismo tengo muchos proyectos sobre los que quiero escribir aparcados, básicamente porque como muchos otros artículos que he escrito en este blog, son bastante largos y, por lo tanto, tengo que dedicarles mucho tiempo. Intento, antes de empezar nada nuevo, ir cerrando poco a poco algunos temas y artículos pendientes que tengo abiertos, y, sobretodo, ir publicando los numerosos artículos sobre exploración urbana (urbex) que aún tengo coleando desde hace un par de años. Y sé, soy consciente de ello, que al publicar tantos artículos sobre esta temática puedo este blog puede volverse algo repetitivo en sus publicaciones, pero en este momento es el único modo que se me ocurre para ir haciendo limpieza con todo aquello que de un modo u otro ya tengo empezado, antes de empezar nuevos proyectos.
Con ello, no pretendo decir que no publique cosas nuevas, al contrario, pero sin duda serán cosas mucho menos extensas de lo que he publicado en otras ocasiones, o que sin duda tengan más que ver con mi día a día, que no con muchas de mis aficiones, ya sea mitología, cómics, steampunk, libros o cine y televisión. Tiempo al tiempo y ya se verá. Sea como sea, volveré a tocar todos esos temas más adelante a la mínima que pueda, eso no lo dudo.
Por lo demás, poca cosa queda por decir ya, salvo agradecer a aquella gente que ha leído o visitado este blog en alguna ocasión el empuje que me han dado con su visita, agradeciendo especialmente todos aquellos comentarios constructivos o positivos que he recibido en alguna ocasión en este mismo blog, por Facebook o correo privado, porque son como un empuje o unas vitaminas adicionales para intentar continuar con ello con más fuerza.
Y con todo esto, ya está dicho todo lo que tenía decir por ahora. Aunque sea poco a poco, paso a paso, es hora de emprender el vuelo de nuevo... ¡Muchas gracias a todos!
"Mundos propios" es mi blog personal, donde escribo artículos varios, leyendas, cuentos y cualquier paranoia que se me ocurra, creándome mis propios mundos y universos paralelos en el proceso...
miércoles, 13 de julio de 2016
jueves, 7 de julio de 2016
URBEX: LA CASETA DEL CANAL
Texto y fotografías: Joan Ramon Santasusana Gallardo.
Fecha: 25 de febrero de 2016. Lugar: En algún lugar de la comarca del Ripollès, provincia de Girona, Cataluña, España.
Total fotografías tomadas: 33. Total fotografías publicadas: 29.
Si quieres saber qué es el urbex: Urbex: exploración urbana.
Si quieres ver otros archivos urbex: Archivos urbex.
La caseta del canal está pegada justo al otro lado de la carretera donde se encuentran Els banys del Freser (Los baños fríos) y le di este nombre debido a que fue construida justo encima de un largo canal que corre paralelo a la carretera conduciendo las frías aguas que obtiene del río Freser.
No sé exactamente que utilidad tuvo está caseta en su momento, teniendo en cuenta que se halla en una zona solitaria en la que sólo hay río, bosques y montaña. Supongo, por el cartel desteñido que hay en la entrada de su puerta prohibiendo la entrada, que debía pertenecer a algún tipo de servicio público o municipal relativo al uso de las aguas del canal sobre el que se asienta o quizás relacionado con el mantenimiento de la carretera. La verdad es que todo son suposiciones.
El interior de la caseta está hecho una ruina, y de hecho, en el momento en que entré y me moví sobre algunas vigas de madera y tejas que se hallaban en el suelo, cayó una parte del tejado, tal es su estado.
Por lo poco que vi –escaleras de maderas, restos oxidados de herramientas, tuercas y algún resto de piezas eléctricas de plástico-, uno podría deducir también que la caseta era un pequeño almacén que servía a veces de taller.
Hoy en día la caseta permanece muerta, vacía, cayendo poco a poco en la ruina descansando sobre el canal que conduce las aguas, las frías aguas del río Freser, rumbo a un destino incierto.
Fecha: 25 de febrero de 2016. Lugar: En algún lugar de la comarca del Ripollès, provincia de Girona, Cataluña, España.
Total fotografías tomadas: 33. Total fotografías publicadas: 29.
Si quieres saber qué es el urbex: Urbex: exploración urbana.
Si quieres ver otros archivos urbex: Archivos urbex.
La caseta del canal está pegada justo al otro lado de la carretera donde se encuentran Els banys del Freser (Los baños fríos) y le di este nombre debido a que fue construida justo encima de un largo canal que corre paralelo a la carretera conduciendo las frías aguas que obtiene del río Freser.
No sé exactamente que utilidad tuvo está caseta en su momento, teniendo en cuenta que se halla en una zona solitaria en la que sólo hay río, bosques y montaña. Supongo, por el cartel desteñido que hay en la entrada de su puerta prohibiendo la entrada, que debía pertenecer a algún tipo de servicio público o municipal relativo al uso de las aguas del canal sobre el que se asienta o quizás relacionado con el mantenimiento de la carretera. La verdad es que todo son suposiciones.
El interior de la caseta está hecho una ruina, y de hecho, en el momento en que entré y me moví sobre algunas vigas de madera y tejas que se hallaban en el suelo, cayó una parte del tejado, tal es su estado.
Por lo poco que vi –escaleras de maderas, restos oxidados de herramientas, tuercas y algún resto de piezas eléctricas de plástico-, uno podría deducir también que la caseta era un pequeño almacén que servía a veces de taller.
Hoy en día la caseta permanece muerta, vacía, cayendo poco a poco en la ruina descansando sobre el canal que conduce las aguas, las frías aguas del río Freser, rumbo a un destino incierto.
miércoles, 6 de julio de 2016
URBEX: ELS BANYS DEL FRESER (LOS BAÑOS FRÍOS)
Texto:
Joan Ramon Santasusana Gallardo. Fotografías:
Joan Ramon Santasusana Gallardo, Esther Ortega López.
Fecha: 25 de febrero de 2016. Lugar: En algún lugar de la comarca del Ripollès, provincia de Girona, Cataluña, España.
Total fotografías tomadas: 101. Total fotografías publicadas: 65.
Si quieres saber qué es el urbex: Urbex: exploración urbana.
Si quieres ver otros archivos urbex: Archivos urbex.
Els banys del Freser (o los baños del Freser en castellano) son los restos de un antiguo balneario que se halla a los pies de una abrupta montaña, entre el río Freser y la vieja línea de tren que llevaba de Barcelona a Puigcerdà. Aunque antaño estos baños tuvieron el privilegio de tener su propio apeadero debido al gran número de visitantes que acudían atraídos por las propiedades de sus aguas, todo rastro de la vieja estación ha desaparecido ya, aunque aún puede adivinarse que ésta daba justo a la altura de la segunda planta del viejo edificio y estructura principal de este balneario.
Sin embargo, el encanto de los banys del Freser no radica únicamente en los restos del cuerpo de su edificio principal, sino también en los paseos, puentes, el pequeño parque y las fuentes que lo conformaban, así como la belleza del río de frías aguas que descansa a sus pies.
Al pasear por las escalinatas, las pequeñas fuentes cubiertas, y entre la vegetación que actualmente invade el lugar, no pudimos evitar sentir cierta nostalgia y sentir la magia de los recuerdos que se intuían entre las estructuras de piedra, columnas y azulejos devastados por el tiempo y la humedad. Eran otros tiempos, otra manera de ver la vida. Y lo que ayer tenía su encanto, atrayendo a numerosos visitantes, hoy ha quedado como un mero recuerdo que espera ser visitado únicamente por los ojos más curiosos. En todo caso, aquí dejo algunas fotografías de lo que allí vimos.
Fecha: 25 de febrero de 2016. Lugar: En algún lugar de la comarca del Ripollès, provincia de Girona, Cataluña, España.
Total fotografías tomadas: 101. Total fotografías publicadas: 65.
Si quieres saber qué es el urbex: Urbex: exploración urbana.
Si quieres ver otros archivos urbex: Archivos urbex.
Els banys del Freser (o los baños del Freser en castellano) son los restos de un antiguo balneario que se halla a los pies de una abrupta montaña, entre el río Freser y la vieja línea de tren que llevaba de Barcelona a Puigcerdà. Aunque antaño estos baños tuvieron el privilegio de tener su propio apeadero debido al gran número de visitantes que acudían atraídos por las propiedades de sus aguas, todo rastro de la vieja estación ha desaparecido ya, aunque aún puede adivinarse que ésta daba justo a la altura de la segunda planta del viejo edificio y estructura principal de este balneario.
Sin embargo, el encanto de los banys del Freser no radica únicamente en los restos del cuerpo de su edificio principal, sino también en los paseos, puentes, el pequeño parque y las fuentes que lo conformaban, así como la belleza del río de frías aguas que descansa a sus pies.
Al pasear por las escalinatas, las pequeñas fuentes cubiertas, y entre la vegetación que actualmente invade el lugar, no pudimos evitar sentir cierta nostalgia y sentir la magia de los recuerdos que se intuían entre las estructuras de piedra, columnas y azulejos devastados por el tiempo y la humedad. Eran otros tiempos, otra manera de ver la vida. Y lo que ayer tenía su encanto, atrayendo a numerosos visitantes, hoy ha quedado como un mero recuerdo que espera ser visitado únicamente por los ojos más curiosos. En todo caso, aquí dejo algunas fotografías de lo que allí vimos.
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