lunes, 29 de julio de 2013

GATOS, TIGRES, LEONES Y OTROS FELINOS MÍTICOS, FABULOSOS Y LEGENDARIOS

A lo largo y ancho del mundo existen innumerables leyendas de gatos, leones, tigres, jaguares y otros felinos de características míticas y legendarias. Este artículo intenta hacer un breve repaso de algunos de estos animales fabulosos.


A la hora de escribir este artículo me planteé escribirlo haciendo referencia únicamente a la figura mítica del gato común dentro de nuestra propia mitología –especialmente en la época medieval- y la del Antiguo Egipto, donde el gato siempre ocupó un lugar destacado; pero a lo poco que lo pensé, decidí escribir un artículo dedicado a los gatos míticos y legendarios en general, incluyendo al resto de los felinos, del mismo modo que ya había hecho en otro artículo referido a los lobos, perros, zorros y otros cánidos, al fin y al cabo el artículo daba para más. En esta lista he descartado incluir algunos seres fantásticos compuestos por parte de felinos como pueden ser el caso de la quimera (con cabeza de león), la esfinge o el grifo (cuerpo de león) y otros seres semejantes, por encontrar que estaban algo alejados de la figura clásica de un felino, al compartir otras características muy alejadas de éstos, pero no he dudado en incluir, sin embargo, algunos dioses antropomórficos con cabezas felinas. Los motivos para ello no los tengo claros, pero lo he creído más apropiado así.


Actualmente existen treinta y seis especies reconocidas de gatos salvajes, siendo el tigre el más grande de éstos, seguido por el león, el jaguar y el leopardo. Estos felinos han sido designados como grandes gatos, clasificados así por su habilidad para rugir. Aunque a veces se ha querido incluir dentro de esta categoría al guepardo y el puma, estrictamente hablando éstos son gatos pequeños, con una estructura física diferente a la de los grandes gatos. Actualmente, la mayoría de especies de gatos salvajes que viven en estado natural se enfrentan a varias amenazas, creadas básicamente por el hombre: la pérdida de su hábitat y sus presas naturales, la caza furtiva por sus pieles, y otros conflictos con los humanos debidos al espacio o la alimentación. Estas amenazas representan consecuencias desastrosas para su bienestar y supervivencia actual.


Venerados desde la antigüedad, especialmente en el Antiguo Egipto, donde su importancia era tal que se hacían entierros fastuosos en su honor, hasta el punto de que, en la casa donde moría un gato, todos los integrantes debían depilar sus cejas y guardar luto por el animal, los gatos a menudo han sido asociados al inframundo, el mundo de los muertos y los espíritus, y, por consiguiente, con el cristianismo, éstos se ligarían también al inframundo cristiano, el infierno, y, por extensión, al Diablo y la brujería, siendo considerados los gatos (especialmente los negros) criaturas del infierno, ya como el mismo Diablo, demonios familiares o brujas transformadas en dichos animales.

Para los antiguos griegos, el origen del gato se remontaba a Artemisa, diosa de la caza, que había dado vida al gato para poner en ridículo a su hermano Apolo, que previamente había creado al león para asustarla. En la tradición celta el gato (especialmente los gatos negros que tenían una pequeña mancha blanca en el pecho) a menudo estaban asociadas al Otro Mundo, el infierno celta perteneciente a los muertos y a las hadas (nada que ver con el infierno cristiano), y más tarde, por asociación, pasaría a asociarse, como ya se ha comentado, al infierno y la brujería en general. En la mitología japonesa, especiamente los gatos viejos o aquellos gatos a los que no se les cortaba la cola, daban como producto criaturas de grandes poderes.


Más allá de eso, en otras culturas donde los grandes felinos eran frecuentes, como son el tigre, el león, el jaguar o el leopardo, estas criaturas cobran mayor relevancia que sus congéneres de menor tamaño, siendo ligados a menudo también al inframundo, y a menudo venerados y respetados, aunque no por ello dejados de cazar para obtener sus pieles, consideradas como sinónio de valor y de fuerza.

El artículo va acompañado de diversas imágenes que hacen más ameno el texto, pero quiero recalcar que muchas veces esas imágenes no hacen justicia a la leyenda, sino que son más bien interpretaciones libres de cada artista, y que, en estos casos, a menudo se omiten o añaden detalles libremente. Esto no es una crítica, pues los mitos y leyendas se nutren, en el fondo, de las mismas fantasías del hombre. Simplemente quiero señalar que, en algunos casos, el texto es mucho más fiel en la descripción de estas criaturas míticas que no las imágenes, que añado a modo de complemento.


A partir de este punto, aquí dejo algunas breves descripciones sobre estas criaturas, muchas de ellas de sobras conocidas, y otras, posiblemente no tanto. He intentado ser lo más rígido posible con los datos que aquí dejo sobre estos seres, ciñéndome en lo posible a las historias genuinamente míticas o folclóricas, intentando apartarme de muchos escritos de una más que dudosa procedencia, donde las descripciones antiguas a menudo se mezclan con las modernas, parte de cuyas descripciones no derivan tanto de los mitos auténticos, como de juegos o literatura inspirados en ellos.

Por lo demás, decir que las descripciones de cada uno de estos seres están dispuestos en orden alfabético, de la A a la Z, por decirlo de algún modo, para hacer más fácil su localización, y en cada caso intentaré hacer breves comentarios de su procedencia mítica, geográfica e histórica de modo muy breve, sin extenderme demasiado en sus leyendas, aunque haciendo breves comentarios de algunas de ellas.


ALIEN BIG CAT

El Alien Big Cat (la palabra alien se emplea en el sentido de “extraño”, no de “alienígena”), también conocido como gato fantasma o gato espectral (en inglés, phantom cat) es el producto de diversas leyendas urbanas y rumores que surgen ante el avistamiento de supuestos grandes felinos semejantes a jaguares, pumas y panteras, generalmente de color negro (aunque no siempre), que parecen estar presente fuera de las regiones donde estas criaturas se hallan presentes de modo natural, siendo su avistamiento frecuentes en áreas tan dispersas como Gran Bretaña, Australia, Irlanda, Nueva Zelanda, Finlandia, Dinamarca, este de Estados Unidos, Hawai, Italia y Luxemburgo. Aunque en algunos casos, pocos, el avistamiento de estas criaturas ha tenido una base real, siendo por norma general gatos domésticos de tamaño superior a la media (en algunos casos triplicando al de un gato normal), y en otros algunos animales fugados o abandonados, quedan muchos casos por explicar, la mayoría con un marcado carácter sobrenatural.


La característica más inusual de los alien big cats es su capacidad para aparecer y desaparecer de una zona sin dejar rastro, así como la incapacidad de aquellos que han visto estas criaturas de determinar su especie, aunque siempre suelen ser descritos como gatos grandes, mucho más grandes que los de un gato común, con un tamaño aproximado al de un jaguar, leopardo o puma. Estos misteriosos felinos pueden ser vistos como individuos aislados, en pareja o en grupo, y aunque suelen evitar la presencia del hombre, se mencionan casos de ataques a seres humanos (aunque sin que existan datos de ningún ataque mortal). las apariciones de estas criaturas van y vienen, siendo vistos muy frecuentemente durante una temporada, y a veces por muchas personas, para desaparecer repentinamente después sin que se sepa nada más de ellas ni dejen rastro alguno, a semejanza de otras criaturas sobrenaturales como los bigfoots, los mothmen y similares.


Parece ser que esta leyenda urbana es una modernización del viejo mito de los perros negros o black dogs que antiguamente se aparecían en caminos pocos transitados, traspasado a la figura de grandes felinos salvajes críptidos (eso es, de especie desconocida), y por otro lado al mito también estaría emparentado con los mitos modernos de criaturas devoradoras de ganado como el chupacabras y otros seres semejantes, cuyo carácter roza lo sobrenatural.

BAKENEKO

Un bakeneko (literalmente “gato monstruo”) es un gato de habilidades sobrenaturales perteneciente al folklore japonés. Según el folklore, un gato doméstico puede convertirse en un bakeneko si ha vivido 100 años, si ha adquirido un kan (3,75 kilogramos) de peso o si se le permite tener una cola larga (en Japón es costumbre cortar la cola a los gatos). En el caso de que se le deje tener la cola larga, su cola se bifurcará y entonces se llamará nekomata, literalmente gato bifurcado (ver: nekomata). Un gato también podía ser considerado un bakeneko si se le veía tomando aceite de una lámpara, algo demasiado común porque el aceite de las lámparas era aceite de pescado original.


Un bakeneko puede alcanzar un gran tamaño y sus habilidades son varias: puede hablar, caminar erguido, volar, cambiar su aspecto o forma, y hasta resucitar a los muertos. Un bakeneko suele buscar y devorar presas humanas; según cuentan algunas leyendas, un bakeneko devoraba a las personas para transformarse en ellas y robar su identidad.

Una popular leyenda japonesa habla acerca de un hombre llamado Takasu Genbei, cuyo gato había desaparecido, justo cuando la personalidad de su madre cambió radicalmente. La mujer se portaba de forma extraña, detestaba la compañía y tomaba sus alimentos en su habitación. Cuando su familia quiso averiguar lo que sucedía, vieron a una criatura felina en las ropas de la mujer. La mujer desapareció y el gato que había desaparecido volvió. Takasu, aún escéptico, rompió las tablas tatami de la habitación de su madre, sólo para encontrar que los huesos de la mujer se encontraban ahí.


Existen otras leyendas que hablan de bakenekos benévolos, una de las más populares habla acerca de una pareja que era incapaz de tener hijos y que poseían un gato, al que trataban como si fuera su hijo. Un día, una mujer se apareció ante la puerta de la casa de la pareja, confesándoles que ella era el gato que habían adoptado y que algún día pagaría su bondad, trayéndole a la pareja fortuna, o en otras versiones, una hija.

BALL-TAILED CAT

El ball-tailed cat (“gato cola de bola”) es una de las criaturas temibles proveniente del folklore de los leñadores norteamericanos de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX. Comúnmente es descrito con unas características similares a las del león de montaña (o puma), excepto por una cola extremadamente larga en la que hay una masa sólida, bulbosa que utiliza para golpear a su presas. Las historias de ball-tailed cats eran comunes entre los leñadores y existen muchas variaciones del tema.


Su característica física principal es una pesada bola ósea en el extremo de su cola. Tiene garras al igual que con todos los felinos, por lo que es un excelente escalador, y esta especie tiene el hábito echarse tumbado sigilosamente encima de las ramas de los árboles, y cuando un leñador desprevenido pasa por debajo, el gato cae sobre su víctima y le lo mata golpeándolo con la bola de su cola. En la época de celo el macho utiliza este instrumento para llamar a la hembra golpeando un tronco hueco a modo de tambor.

BANGHAISGIDHEACH

Según una leyenda irlandesa de origen céltico, el monstruoso y gigantesco gato Banghaisgidheach, rey de los gatos de Kilkenny, hizo su hogar en las cuevas de Dunmore en el condado de Kilkenny, a unos 6 kilómetros al norte de la ciudad, y fue el asesino del monstruoso Luchtigern, el señor de los ratones.


BARONG

Barong es el rey de los espíritus, líder de las huestes del bien y enemigo de Rangda, la reina demonio y madre de todos los espíritus guardianes, proveniente de la mitología de Bali, Java, Borneo, Andalas e Indonesia. Este espíritu protector a menudo es representado como un león con cabeza roja, cubierta de espesa y blanca de piel, y adornado de joyas doradas con trozos de cristal. La forma de león de Barong es similar a la de un perro pequinés. Los orígenes del Barong son bastante inciertos y muy lejanos en el tiempo, posiblementede cultos animistas anteriores a la aparición del hinduismo, cuando los aldeanos seguían creyendo en el poder sobrenatural de protección de los animales.


BASTET

Bastet es una diosa de la mitología egipcia, también denominada Bast, cuya misión era proteger el hogar y simboliza la alegría de vivir, pues se considera la deidad de la armonía y la felicidad. Los egipcios consideraban a los gatos como manifestaciones de la diosa Bastet. Se representaba bajo la forma de un gato doméstico, o bien como una mujer con cabeza de gato, que siempre lleva un sistro (instrumento musical) debido a que le agradaba especialmente que los humanos bailaran y tocaran música en su honor.
Es la personificación de los cálidos rayos del sol y ejercía sus poderes benéficos. Encarnaba los aspectos pacíficos de diosas peligrosas como Sejmet, que expresaban las cualidades maléficas del sol. Como ojo de Atum, estaba asociada a la luna y protegía los nacimientos y a las embarazadas de las enfermedades y los malos espíritus. Es una diosa pacífica pero, cuando se enfada, se transforma en una mujer con cabeza de leona, asimilándose a la diosa Sejmet y, algunas veces, es mucho más violenta que ésta. Al igual que el animal totémico que la representa, Bastet era una diosa impredecible que podía mostrarse tierna o feroz en cualquier momento.


A veces aparece como hija de Ra o Atum, tomando como madre a Hathor o a Tefnut. En otras ocasiones, forma tríada con Atum o Mahes “El León de Mirada Feroz” como esposos, y con Horhekenu como hijo. Desde el Imperio Antiguo es la madre del rey al que ayuda y protege para alcanzar el cielo. Se la identificaba con la estrella Sirio, de quien se la consideraba Señora y con la deidad sumeria Inanna. Según algunos eruditos, su nombre significa la desgarradora, pese a su carácter principalmente benigno.


Su culto se remonta a los primeros tiempos de la civilización egipcia, habiendo ganado notoriedad más tarde, y se la menciona en los Textos de las Pirámides y el Libro de los Muertos. La antigua ciudad de Bubastis (hoy Zagazig, en el delta del Nilo) estaba consagrada a su culto, y de allí proceden centenares de gatos momificados que fueron enterrados en su memoria. Su culto fue tan importante que en sus templos se criaron gatos que eran su representación, y a la muerte de éstos, eran cuidadosamente momificados, enterrándolos en tumbas específicas para ellos. Se encuentran necrópolis de este tipo en Bubastis, Saqqara, Tanis, Beni Hassan y Tebas.


Los egipcios consideraban a los gatos como manifestaciones de la diosa Bastet y, cuenta la leyenda, que se rendían ante los persas cuando éstos sostenían gatos frente a sus escudos, ya que los persas sabían que los egipcios eran capaces de rendirse antes de lastimar a algún gato. Así fue como perdieron a la ciudad de Pelusio, la actual Puerto Saíd. En la ciudad de Bubastis se celebraba en honor a esta diosa la “Fiesta de la embriaguez”, donde se consumía vino en abundancia, se bailaba y se hacía sonar la música. Esta fiesta se realizaba para que la diosa Bastet se mostrara contenta y halagada, y de este modo no tomara el aspecto de una leona enfurecida.

BYAKKO

Byakko es una palabra japonesa que significa Tigre Blanco. En la mitología japonesa se refiere a uno de los cuatros monstruos divinos que representan a los puntos cardinales, influenciados por la mitología China. Byakko tiene la apariencia de un tigre blanco y representa el oeste u occidente, por lo tanto también es el símbolo de la estación del otoño, y también del elemento rayo o aire. Se dice que su rugido es capaz de llamar a la tempestad y que es capaz de provocar abrumadoras tormentas eléctricas. Se decía que el tigre blanco sólo aparecía ocasionalmente, y únicamente si el emperador legislaba con absoluta virtud o si había paz en el mundo.


Durante la dinastía Han la gente creía que el tigre era el rey de las bestias. La leyenda dice que cuando un tigre alcanza los quinientos años de edad, su cola se torna blanca, tornándose entonces en una clase de criatura mitológica.

CACTUS CAT

Criatura temible del suroeste de los Estados Unidos. El cactus cat (o “gato cactus”, si traducimos literalmente su nombre al castellano) es un felino semejante a un lince de pelo espinoso, en el que destacan, en especial, unas largas espinas, gruesas y fuertes, que se extienden desde sus piernas a su cola acorazada y ramificada. Se dice que el cactus cat utiliza unas cuchillas óseas que puede sacar de sus antebrazos, para cortar los cactus durante la noche, permitiendo que el jugo de éstos salga de las plantas, para, unas noches más tarde, volver para beberse ese mismo jugo, que ha fermentado; entonces, ebrio, se dedica a aullar toda la noche, acompañando sus aullidos con el raspado óseo de sus patas delanteras.


CAT SÌTH

El cat sìth o cat sidhe, es una criatura feérica de la mitología celta, semejante a un enorme gato negro con una mancha blanca en el pecho. La leyenda dice que este gato espectral merodea las tierras altas de Escocia. Pero aunque las leyendas que rodean a esta criatura son más comunes en el folclore escocés, existen unas pocas también en Irlanda.


Los habitantes de las tierras altas escocesas no confiaban en el cat sìth. Creían que este ser podía robar el alma de una persona antes de que ésta fuese reclamada por los dioses pasando por encima de un cadáver antes de su entierro, por lo que vigilaban el velatorio del difunto durante la noche y el día para mantener al cat sìth alejado del cadáver antes del entierro. Así, se empleaba métodos distintos métodos de “distracción” para mantener al cat sìth lejos de la habitación donde yacía el cadáver, como juegos de salto y lucha, adivinanzas, música, o el uso de la menta de gato (nepeta cataria, a la que los cat sìth parecen ser tan adictos como los gatos comunes). Además , se evitaba encender ninguna hoguera o fuego donde yacía el cuerpo, ya que la leyenda decía que el cat sìth se sentía atraído por el calor.

En Samhain, se creía que un cat sìth bendeciría cualquier casa que dejase un plato de leche para que bebiera, pero las casas que dejasen fuera un plato de leche quedarían malditas y las ubres de sus vacas quedarían secas.


Algunas personas creían que el cat sìth no era una criatura feérica, sino una bruja que podrá transformarse voluntariamente en gato hasta nueve ocasiones. Si se transformaba en ocho ocasiones, podía recuperar su forma humana; sin embargo, si una de estas brujas decidiese convertirse en gato una novena vez, seguiría siendo un gato para el resto de su vida. Algunos creen que así se originó la creencia de que los gatos tienen nueve vidas (creencia que puede variar en siete vidas en otras culturas).

CATH PALUG

Cath Palug, también llamado Cath Paluc, Cath Balug, Cath Balwg, Chapalu, Capalu, o Capalus, literalmente el “Gato de Palug” , o cuyo nombre quizás provenga de galés “palug”, que significa “garra”, era un gato monstruoso proveniente de una leyenda francesa y galesa. Se decía que rondaba en la isla de Anglesey (Reino Unido), y que había matado y se había comido a nueve guerreros. Las tríadas galesas lo convirtieron en el fruto de una enorme cerda, Henwen, y afirman que al nacer fue arrojado al mar para que se ahogase. Sobrevivió, nadando a la isla de Anglesey, donde los hijos de Palug la criaron, sin darse cuenta de su potencial mortal. Escapó, y causó grandes estragos hasta que fue asesinado por Cai (Sir Kay, de las leyendas artúricas). En otras versiones, el héroe victorioso es el propio rey Arturo.

Otra tradición de origen desconocido lo asocia con el Mont du Chat en la región francesa de Saboya, cerca del lago de Ginebra, donde Arturo fue derrotado por el enorme gato en una batalla librada en un pantano cerca de la montaña.

DAWON

Dawon, una tigresa sagrada (a veces representada como una leona o una leona con melena, o un ser mitad león, mitad tigre) tiene su origen en una vieja leyenda tibetana, pero más tarde se adaptó la mitología hindú. Fue ofrecida por los dioses para servir a la diosa Durga o Parvati como montura para recompensar su victoria. Cuando Durga luchó con diez armas sostenidas por sus brazos, Dawon apoyó a su dueña y atacó a los enemigos con sus garras y colmillos. Así, la tigresa amenazante también representa el poder de las guerras que gana sobre todos los enemigos.


GATO DE CHESHIRE

Aunque el Gato de Cheshire no es una criatura mítica, fabulosa o legendaria propiamente dicha, ya que es un personaje ficticio creado por Lewis Carroll en su libro “Alicia en el país de las maravillas”, lo he incluido aquí a causa de formar parte ya del carácter popular del imaginario colectivo, dando origen a algunas frases populares como “Sonreír como un gato de Cheshire”. El Gato de Cheshire tiene la capacidad de aparecer y desaparecer a voluntad, hasta el punto que puede desaparecer gradualmente hasta que no queda nada más que su amplia sonrisa, haciendo notar a Alicia que muchas veces habrá podido ver a un gato sin sonrisa pero nunca a una sonrisa sin gato. Este gato, por otro lado, es muy dado a conversaciones pseudo-filosóficas, siempre algo desconcertantes.


Sobre el posible origen de esta creación de Carroll, existen distintas teorías. Por un lado, algunos estudiosos defienden que Carroll se inspiró en la escultura situada en la iglesia de Croft-on-Tees, pequeña localidad situada al noreste de Inglaterra, donde su padre era rector; o bien en una gárgola esculpida en un pilar de St. Nicolas Church Cranleigh, lugar al que Carroll solía viajar cuando vivía en Guildford; o a una escultura en la cara oeste de la torre de St. Wilfrid’s Church, Grappenhall, Warrington, en el condado de Cheshire, de donde toma el nombre. Otra explicación cuenta que en Cheshire se vendía queso en forma de gato sonriente. Otro posible origen, más probable, es que Carroll se inspirase en los gatos que vivían en el puerto de Chester, donde había un almacén de quesos. Se decía que los gatos sentados en el muelle eran los más felices del Reino, puesto que se alimentaban de los ratones que llegaban en los barcos que distribuían el queso, de ahí la gran sonrisa. Y una explicación aún más simple es que desde siempre han existido muchos gatos en Cheshire, y éstos se encontraban bien alimentados, de ahí su sonrisa.


GATO DE FREYJA

En la mitología nórdica, Freya, la diosa del Amor, poseía un carruaje dorado tirado por dos gatos cuyo nombre ya no se recuerda. A menudo se representa a esta diosa montando su carro de oro a través de los cielos, tirado por dos grandes gatos azules que eran un regalo del dios nórdico Thor.


Una mañana, Freyja reprendió Thor profundamente por despertarla de su sueño reparador con sus bulliciosos y ruidosos preparativos de pesca, ya que Thor quería salir en busca de un dragón marino. Mientras iba de camino a su lugar de pesca, Thor oyó el sonido de unas preciosas canciones que parecían querer adormecerle. Parando para investigar el origen de los extraños sonidos, Thor descubrió que provenían del nido de unos pequeños y maulladores gatitos azules que eran atendido por un gato macho. El sonido que Thor había oído era el canto del gato a los gatitos, que decía “Dormid, dormid, mis queridos pequeños”. Thor propuso al gato, en términos algo contundentes, que dejase de cantar la canción de cuna y el gato le dio la espalda, sugiriendo así que el dios no tenía idea de lo difícil que era para un solo padre criar a sus hijos, y le preguntó si acaso conocía a alguna mujer que estuviera dispuestas a criarlos. Inmediatamente Freyja vino a la mente del dios, y aceptó llevárselos a la diosa. Como todos los gatos, éste no tardó en mostrar su agradecimiento y añadió que, siendo azules, éstos eran unos gatos muy especiales y merecían por lo tanto una buena casa. Thor se sintió ofendido por el comentario y tronó contra el gato que, no menos impresionado, mostró sus garras, para convertirse en un pájaro y volar. Freyja, al recibir los gatitos, quedó encantada con el regalo de Thor y los honró haciéndoles que la acompañaran en sus rondas diarias por el cielo.

GATO DE KILKENNY

“Ser un gato de Kilkenny” es una frase popular empleada para describir a un hombre que lucha ferozmente. Según cuenta una leyenda, había una vez dos gatos que lucharon tan furiosamente, hasta la muerte, que al final de ellos tan sólo quedaron sus colas (y sus uñas, en algunas versiones). Así dice un viejo dicho: “Había una vez dos gatos de Kilkenny / Cada uno pensó que había un gato de más / Así que lucharon y se pelearon / Y se arañaron y mordieron / ¡Hasta que (excepto sus uñas / y la punta de sus rabos) / en lugar de dos gatos no quedó ninguno! (“There once were two cats of Kilkenny / Each thought there was one cat too many / So they fought and they fit / And they scratched and they bit / ‘Til (excepting their nails / And the tips of their tails) / Instead of two cats there weren't any!”). Aún así, existen muchas otras historias explicando el origen de los gatos de Kilkenny, aunque siempre con gatos involucrados de por medio.

GATO FAMILIAR

El gato familiar es un tipo de espíritu o demonio familiar que adopta la forma de un gato, por lo común, negro. Posiblemente, entre los espíritus familiares, el gato es el más frecuente de todos ellos, aunque también existen familiares con forma de búhos, perros, ranas, sapos y otras criaturas.


Los familiares suelen estar ligados a los practicantes de brujería. Se suponía que cuando un hombre o mujer hacía un pacto con el Diablo y se convertía en brujo o bruja, el demonio les entregaba un familiar para que les sirviera, a la vez que el Diablo empleaba a éstos como espías e informadores de los progresos de sus amos, asegurándose así que sus sirvientes empleaban sus poderes para hacer el mal. En todo caso, la obtención de un familiar no siempre era obra del Diablo, pues existían otros métodos para obtener estas criaturas.


El familiar, es un ser que obedece los designios de su amo o persona con la cual ha hecho un pacto, actuando como sirviente y ayudante, o favoreciéndolo económicamente con sus poderes. Normalmente no son tan inteligentes como su amo, pero tienen una inteligencia superior que la de los animales que representan. Los familiares realizan todo tipo de tareas para sus amos, desde trabajos domésticos a la vigilancia del hogar o de pequeños tesoros, pasando al uso de actividades arcanas, como embrujar y envenenar a la gente. La relación entre un familiar y su amo podía llegar a ser muy estrecha, hasta el punto que el daño inflingido a uno, podía repercutir en el otro.

HOMBRE GATO

El hombre gato es una criatura legendaria que posee rasgos felinos y humanos a la vez, surgido a raíz de leyendas urbanas. Este cuento popular sudamericano es particularmente popular en Argentina, especialmente en las zonas rurales y menos pobladas. Al igual que el hombre lobo, se cree que el hombre gato sale por la noche, recorriendo los barrios, atacando a personas y animales por igual.

HOMBRE JAGUAR

El jaguar es una figura de carácter mítico en todas las culturas mesoamericanas precolombinas (especialmente los olmecas y los mayas). Aunque su figura era entendida como la de un animal, pocas veces era representado como tal, sino que, más frecuentemente, era representado con forma antropomórfica, con una combinación de características felinas y humanas. Estas figuras antropomorfas felinas pueden variar de una figura humana con ligeras características de jaguar a las representaciones de las transformaciones chamánicas en que la figura posa de rodillas con las manos apoyadas en ellas, con un aspecto casi totalmente felino. Así, entre los olmecas la representación del hombre jaguar (incluso representando bebés) era frecuente no sólo en esculturas y relieves, sino en diversos objetos votivos, aunque se desconoce plenamente el significado de su figura o lo que representa en sí misma.


El jaguar también es importante para los chamanes que a menudo se asocian al jaguar como un compañero espiritual o nagual (una especie de espíritu protector), que protegerá a los chamanes de los malos espíritus y mientras se mueven entre la tierra y el reino espiritual. Para que los chamanes, combatir las fuerzas del mal que pueden ser amenazantes, o para aquellos que dependen de la protección de éstos, es necesario que los chamanes se transformen al pasar al reino espiritual. El jaguar a menudo es empleado como un nagual debido a su fuerza, ya que es necesario que los chamanes dominen los espíritus, de la misma manera que un depredador domina su presa. Se dice que el jaguar posee la capacidad transitoria de moverse entre el mundo real y el espiritual debido a su capacidad de moverse tanto a través de los árboles, el agua o la tierra, así como de su capacidad de cazar tanto de noche como de día, y la costumbre de dormir en cuevas, lugares a menudo asociados con los antepasados ​​fallecidos. La combinación entre un chamán y su nagual podría formar lo que podría llamarse un hombre jaguar, aunque teniendo cuenta que ambos son seres independientes que se unen de forma transitoria.


La integración del jaguar en los reinos sagrados y seculares de los mayas se demuestra en su enorme registro arqueológico. A menudo se representa en estos artefactos son los dioses de los mayas adoraban y no es casualidad que estos dioses suelan tener los atributos de jaguar. Como se dijo anteriormente, se dice que el jaguar tiene la capacidad de cruzar entre mundos, y para los mayas existen dos mundos diferentes, representados por el día y la noche. La vida y la tierra están asociados con el día, y el mundo de los espíritus y los ancestros están asociados con la noche. En la medida que el jaguar se mueve por la noche, se cree que éste forma parte del inframundo, por lo que los dioses mayas con atributos del jaguar o prendas de este animal son dioses del inframundo. Uno de ellos es dios Ixbalanqué, uno de los héroes gemelos mayas que descendió a los infiernos, y cuyo cuerpo está cubierto con manchas de piel de jaguar. Otro es el Dios L, que es el principal señor del inframundo, y a menudo se muestra con una oreja de jaguar o vistiendo sus pieles. El inframundo no sólo está asociado a los antepasados​​, sino que también se entiende que es el lugar donde las plantas se originan. Además, el origen de del agua dulce de los mayas proviene de las aguas subterráneas de la piedra caliza porosa que conforma la península de Yucatán, llamados cenotes. Estas asociaciones con el agua y las plantas refuerzan aún más la noción de que el jaguar como un dios de la fertilidad. Esta asociación con la vegetación y la fertilidad hace que aparezca la figura del jaguar nenúfar, que se representa como un jaguar con un nenúfar brotando de su cabeza.

JÓLAKÖTTURINN

Jólakötturinn, Jólaköttur o el gato de Yule, es un monstruo del folclore islandés, un gato enorme y feroz, que está al acecho sobre los campos cubiertos de nieve en Navidad, atacando y devorando a las personas que no han recibido ninguna ropa nueva para usar antes de la Nochebuena. El gato de Yule se ha asociado con otras figuras del folklore islandés como la mascota de la giganta Grýla y sus hijos, los muchachos de Yule. Yule el nombre de las antiguas fiestas nórdicas paganas relacionadas con el solsticio de invierno, pero que más tarde se relacionaría también con la época de Navidad. La amenaza de ser devorado por el gato de Yule fue utilizada por los agricultores como un incentivo para que sus trabajadores terminasen de procesar la lana de otoño antes de Navidad. Los que participaban en el trabajo eran recompensados ​​con ropa nueva, pero por los demás no recibían nada y por lo tanto eran devorados por el monstruoso gato.


KASHA

Kasha (literalmente “carro ardiente” o “carruaje ardiente”) es el nombre de un ser de la mitología japonesa, que pertenece a la gama más alta de los demonios, los yōkai. La creencia en kashas tiene sus raíces en el sintoísmo y el budismo.


El folclore japonés describe a los kashas como demonios humanoides felinos con la cabeza de un gato o un tigre y una cola ardiente. Son similares a otros demonios como los nekomata y los bakeneko y a menudo se intercambia con ellos. Se dice que los kashas viajan por el mundo en carruajes ardientes, robando los cadáveres de seres humanos fallecidos recientemente, que todavía no fueron enterrados, y que fueron pecadores en vida, llevándose sus almas al infierno.

KON

Kon, el felino volador, es el antiguo dios costeño de Perú adorado como creador del mundo por importantes reinos como Paracas y Nazca que lo representaban en finos tejidos y bellos huacos policromados. Era un dios eminentemente volador, no tenía huesos, era rápido y ligero, y podía acortar distancias a su antojo. En sus imágenes más conocidas se le puede ver volando, con máscaras felinas, pies replegados y portando un báculo, alimentos y cabezas trofeo.


LEÓN DE BRUNSWICK

El león de Brunswick (en alemán “Braunschweiger Löwe”) es, posiblemente, el símbolo más conocido de la ciudad de Brunswick (Alemania). Según la leyenda, en su peregrinación a Tierra Santa, Enrique el León (en alemán, “Heinrich der Löwe”), el más poderoso de los príncipes alemanes de su época (s. XII), fue testigo de la lucha entre un león y un dragón, uniéndose al león en su lucha y matando así juntos al dragón. El león, desde entonces, permaneció fiel a Enrique y lo acompañó cuando éste regresó a su hogar, en Brunswick. Después de la muerte de su amo, el león se negó a comer nada y murió de pena en la tumba de Enrique. El pueblo de Brunswick erigió entonces la estatua en honor al león.


LEÓN DE NEMEA

En la mitología griega el león de Nemea era un despiadado monstruo que vivía en Nemea. Finalmente fue vencido por Heracles. Se le suele considerar hijo de Tifón y Equidna o de Ortos y Quimera, aunque también se ha dicho que habría caído desde la luna, como hijo de Zeus y Selene.


El primero de los doce trabajos de Heracles fue matar al león de Nemea y despojarlo de su piel. El león había estado aterrorizando los alrededores de Nemea, y tenía una piel tan gruesa que resultaba impenetrable a las armas. Cuando Heracles se dirigía a cazar al león se hospedó en casa de Molorco, partiendo después hacia la guarida de la fiera. Cuando Heracles se enfrentó a él por primera vez, usando su arco y sus flechas, un garrote hecho de un olivo (que él mismo había arrancado de la tierra) y una espada de bronce, todas las armas resultaron inútiles. La morada del animal tenía dos entradas: Heracles lo azuzó hasta que el animal penetró en ella, taponó una de las entradas y acorralándolo por la otra lo atrapó y lo estranguló. Heracles llevó el cuerpo del león a Micenas para que lo viera el rey Euristeo, quien elegía qué tareas debía cumplir el héroe en el camino de los doce trabajos. Pero éste se asustó tanto que prohibió a Heracles volver a entrar a la ciudad, y le ordenó que de ahí en adelante le mostrase el fruto de sus trabajos desde fuera. Euristeo mandó a sus herreros que le forjasen una tinaja de bronce que escondió bajo tierra, y en la que se refugiaba cada vez que se anunciaba a Heracles, comunicándole sus instrucciones a través de un heraldo. Heracles empleó horas intentando desollar al león sin éxito. Por fin Atenea, disfrazada de vieja bruja, ayudó a Heracles a advertir que las mejores herramientas para cortar la piel eran las propias garras del león. De esta forma, con una pequeña intervención divina, consiguió la piel del león, que desde entonces vistió a modo de armadura, usando su cabeza como yelmo.


LEÓN MARINO

Criatura legendaria que tiene la cabeza y parte superior del cuerpo de un león, pero con extremidades palmeadas y cola de pez, común en figuras heráldicas o en mapas marinos de la antigüedad, aunque existen pocas leyendas sobre estas criaturas. Una de las pocas conocidas es la que hace referencia al golfo de León, frente las costas francesas en el mar Mediterráneo. Según cuenta una vieja leyenda marina catalana, la gente de mar de la antigüedad creía que este golfo estaba habitado por un enorme y feroz monstruo marino en forma de león, que vivía en el fondo de sus aguas (de ahí su nombre). Cuando el león se enfurecía, que era frecuentemente, embravecía las aguas, desencadenando todos los elementos contra los pobres navegantes que se habían atrevido a entrar en su reino sin su consentimiento. Para apaciguar a la fiera, se le tenía que hacer algún sacrificio, consistente en lanzar comida o algún animal vivo al agua. Cuando el mar estaba en calma, los marinos creían que el león dormía, y se tenía que aprovechar la ocasión para navegar a toda prisa y sin hacer ruido, para no despertarlo y enfurecerlo.


MAAHES

Maahes, también llamado Mahes, Mihos, Miysis, Mios y Maihes era un dios del Antiguo Egipto, representado con cabeza de león, que surgió en Leontópolis (Tell el-Muqdam en árabe y Taremu en egipcio), capital del nomo XI del Bajo Egipto en el Imperio Antiguo, aunque su origen es un misterio, pues no se consagra como divinidad hasta el Imperio Medio y su nombre no se extiende por todo Egipto hasta el Imperio Nuevo. Maahes podría haber sido una asimilación del dios de Nubia Apedemak, representado con cabeza de león y corona Atef en los muros de su templo en Naqa, Nubia (Sudán). Se le representa como un hombre con cabeza de león portando la corona Atef del Alto Egipto o tocado con el disco solar y un uraeus.


Como hijo de Ra y dios de la guerra, acompaña en la barca solar al dios Sol y lucha contra la serpiente Apofis cada noche. También se considera protector de todos los lugares sagrados por su impresionante aspecto. Se le denominó durante el Imperio Nuevo, en que es adorado como un señor de la guerra, con los títulos de “Señor de la carnicería” (nombre que se le daba en el Imperio Antiguo al león del desierto), “León de feroz mirada” y “Alma de Bastet”. En los Textos de las Pirámides aparece como sinónimo de león.

Osorkon III, faraón de la dinastía XXII, erigió un templo en su honor en Per-Bastet, Bubastis en griego, donde se le consideró hijo de Bastet y Ra. En Menfis y en Leontópolis se identificó con Nefertum y se le consideró hijo de Sejmet y Ptah.

MASCHA

En la amazonía boliviana, el mascha es un jaguar invisible que provee buena cosecha e incrementa el número de animales que son cazados por los humanos. Esta criatura es solo visible por un sacerdote llamado “cucusi” o “yanacona”, quien invita a la criatura a beber una bebida alcohólica llamada chicha.


MATAGOT

Un matagot o mandagot es, según algunas tradiciones orales del sur de Francia, un espíritu bajo la forma de un animal no determinado, frecuentemente se le describe como una especie de gato negro, aunque también puede aparecer como una rata, zorro, perro o vaca (aunque estos casos son más infrecuentes). Los matagots generalmente son malignos, pero algunos pueden ser de gran ayuda, diciéndose que este gato mágico trae la riqueza a una casa si está bien alimentado. Tradicionalmente, un matagot debía ser atraído con un pollo gordo y fresco, y llevado a casa por su nuevo propietario sin que el ser humano mirase atrás. Si el gato da el primer bocado de comida y bebida en cada comida, pagará a su dueño con una moneda de oro macizo todas las mañanas. En las tradiciones de Gascuña, no se debe mantener el matagot toda tu vida: si el dueño está muriendo, él sufrirá una larga agonía, mientras no se libre del matagot.

La palabra matagot se deriva del español mata-godos, de matar (matar) y gothos (godos). El tribus germánicas godas asentadas en España, sur de Francia e Italia se convirtieron al cristianismo, por lo godo significa “cristiano” en oposición con el moro, que significa “musulmán”. Por lo tanto un matagot sería un espíritu maligno que mata a los cristianos.

Otra forma es magot, y esta palabra designa un montón de dinero, un tesoro, por lo que las personas que se han enriquecido se supone que tiene un “magot” o matagot en su casa.

MIRMECOLEÓN

Extraño ser mitad león, mitad hormiga, siendo la parte delantera de león y la parte trasera de hormiga. El padre tiene forma de león y la madre forma de hormiga (se supone, pues, que son león y hormiga); el padre se alimenta de carne, y la madre de hierbas. Así conformado, el mirmecoleón no puede comer carne como el padre, ni hierbas como la madre y, por consiguiente, muere. Parece ser que el origen de esta criatura se produjo a causa de la confusión entre la palabra myrmex, que define al león arábigo descrito por Eliano y Estrabón, y la palabra griega “myrmex”, que equivale a hormiga; de las enigmáticas palabras bíblicas de Job 4:11, “El viejo león perece por falta de presa”, surgió esta leyenda, ya que la palabra sufrió una yuxtaposición de ambos términos, myrmex, “hormiga”, y “león”, naciendo así el mirmecoleón, cuya leyenda se popularizaría mediante los bestiarios medievales.


MISHIPESHU

Mishipeshu, Mishibijiw, Mishibizhiw, Mishipizhiw, Mishipizheu, Mishupishu, Mishepishu o Michipeshu (del ojibwa, “El Gran Lince”), es una de las más importantes criaturas subacuáticas que moran en la región de los Grandes Lagos y bosques del noroeste norteamericano, sino la más importante entre los algonquinos, siendo conocido también Gichi-anami’e-bizhiw (“Gitche-anahmi-bezheu”) , que se traduce como “la fabulosa pantera nocturna”, aunque también se le conoce comúnmente como el “gran gato salvaje bajo tierra” o “gran gato salvaje bajo el agua”, o con el nombre de pantera subacuática (en inglés, underwater panther). Los ojibwe tradicionalmente creían que los mishipeshu eran los amos de todas las criaturas del agua, incluyendo las serpientes. Algunas versiones de la leyenda de la creación nanabozho hacen referencia a comunidades enteras de linces o panteras subacuáticos.


Los mishipeshu o panteras acuáticas era una amalgama de características de muchos animales: el cuerpo de un felino salvaje, a menudo un león de montaña o el lince, los cuernos de los ciervos o bisontes, escamas, espinas o placas verticales en la parte posterior de su cuerpo, y ocasionalmente, plumas de aves, y partes de otros animales, en función de cada mito en particular. Las panteras acuáticas están representadas con cola excepcionalmente largas, en ocasiones con propiedades serpentinas. Se cree que rugen o sisean con el sonido de las tormentas o la corriente de los rápidos y son capaces de causar tormentas. Se considera que su hogar se halla en la isla Michipicoten en el Lago Superior, y viven en la partes más profundas de los lagos y los ríos.


Es una poderosa criatura en las tradiciones mitológicas de algunas tribus de indios norteamericanos, particularmente entre los Anishinaabe, los Odawa, los Ojibwe, y los Potawatomi de la región de los Grandes Lagos de Canadá y Estados Unidos. Además los Anishinaabeg y los Innu, también tienen historias sobre el Mishibizhiw. En los mitos norteamericanos nativos de los Grandes Lagos, las panteras submarinas son descritas como monstruos acuáticos que viven en oposición constante a los pájaros del trueno o thunderbirds, los dueños de los poderes del aire. Las panteras submarinas son vistas como una fuerza opuesta pero complementaria a los pájaros del trueno, y están enzarzados en un conflicto eterno. Algunas tradiciones creían las panteras bajo el agua son criaturas útiles, protectoras, pero más a menudo se las ve como bestias malévolas que provocan la muerte y la desgracia . A menudo tienen que ser aplacadas para pasar de modo seguro a través de un lago.


Se consideraba que el Mishipeshu era un guardián del cobre (de hecho algunos nativos aseguraban que su piel era de este metal), especialmente el cobre de Lago Superior de la región de los Grandes Lagos, y sacar cobre de esa región era considerado tabú por los ojibwe, y más si era tomado de la casa del Gran Lince, la isla Michipicoten, ya que se consideraba que era robar al mismo Mishipeshu.

NARASINJA

Narasinja (de “nara”, hombre y “sinja”, león), también conocido como Narasimha, Nrusimha, Narasingh, Narsingh o Narasingha, es el avatar mitad hombre y mitad león del dios hindú Visnú, con el torso y la parte inferior del cuerpo humanoide, y la cara y las garras de león. Se le conoce principalmente como el “Gran Protector”, que defiende y protege específicamente a sus devotos en tiempos de necesidad.


Es una de las deidades más populares del hinduismo, como evidencia su presencia en textos épicos, iconografía y adoración en festivales durante más de un milenio. Su nombre o sus leyendas no son mencionados en el extensísimo Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del segundo milenio antes de Cristo), apareciendo en los Puranás (últimos siglos antes de Cristo).

NEKOMATA

Un nekomata (literalmente “gato bifurcado”) es un gato de habilidades sobrenaturales perteneciente al folclore japonés. El nekomata es una variación del bakeneko (ve: bakeneko), que surge cuando a un gato doméstico se le comienza a bifurcar la cola. El nekomata surge como una leyenda urbana cuando Japón sufría una crisis en el siglo XVII. La población de ratas aumenta en el año de 1602, causando estragos en la producción del arroz y la seda. En ese tiempo se decreta que nadie podía poseer, vender ni comprar gatos, todos debían ser puestos en libertad. La raza más común era el bobtail japonés, el icónico gato callejero que no tiene cola y que ronda por las calles de Japón. Debido a que esta raza no tiene cola, comenzaron a surgir leyendas que hablaban de la razón por la cual el bobtail japonés no tenía cola. La que hizo que surgiera el nekomata hablaba que a los gatos que se les dejaba crecer la cola se convertirían en nekomata. Según el folklore, un gato doméstico puede convertirse en un bakeneko cuando ha vivido cierta cantidad de años, cuando ha alcanzado un kan (3,75kg) de peso o si se le permite tener cola larga; en el último caso, su cola se bifurcará y se llamará nekomata.


El nekomata es una criatura mitológica japonesa que se cree que evoluciona de los gatos domésticos. Se creía que cuando un gato llegaba a una cierta cantidad de años de vida, su rabo empezaría a dividirse lentamente en dos, a la vez que desarrollaría poderes mágicos, principalmente aquellos relacionados con la nigromancia y chamanismo. Gesticulando con sus rabos o con sus patas delanteras (ya que también podía caminar erguido), los nekomata animarían y controlarían a los muertos como si fuesen títeres. Los nekomatas, en entornos salvajes, se alimentarían de carroña proveniente de cuerpos muertos. No todos los gatos se convierten en nekomatas, sino que deben producirse ciertas situaciones, generalmente relacionadas con la alimentación del gato, como beber sangre humana, alimentarse de un cadáver humano o de una serpiente, etc. Aunque el comportamiento de los nekomatas se suele comparar al de los gatos comunes, solían tener continuas trifulcas, especialmente los gatos viejos y maltratados que eran normalmente más poderosos que el nekomata medio. Para vengarse, esos nekomatas controlaban a los familiares muertos de los maltratadores, persiguiéndolos hasta que fueran compensados con comida, disculpas y atención.


Por último, algunas historias del folclore japonés afirmaban que el nekomata podía alternar entre su forma original y otra apariencia humana. Aun así, al contrario que la más común nekomusume (mujer-gata), los nekomata hembra aparentaban ser más viejas, mostrar malos hábitos en público y tener siempre un halo de terror alrededor de ellas, que si estaba en contacto con la gente durante un largo período podría causar enfermedad y peste. Las primeras referencias a la figura de los nekomata se remontan al período Kamakura (1192-1333) donde con ese nombre se denomina a un gato demoníaco que devora a los humanos y adopta su fisonomía. Los tres cuentos de este tipo de gato por excelencia son el gato de Okazaki, el gato de Arima y el gato de Nabeshima.


No todos los nekomata son malvados; en algunas historias son leales y amables con sus propietarios. Una de ellas es la historia de Tama, un nekomata cuyo propietario era un sacerdote muy pobre que vivía en un ruinoso templo en Setagaya, al oeste de Tokio. El sacerdote le dijo a Tama: Te he cuidado a pesar de mi pobreza, ¿no podrías hacer algo por este templo?. Un día Naotaka, el señor del distrito de Hikone, se puso debajo de un árbol debajo del templo para evitar mojarse con la lluvia. Naotaka se dio cuenta de que había un gato que maullaba delante de la puerta del templo, llamándole. Mientras se dirigía hacia él, un rayo cayó sobre el árbol. Después del incidente, Naotaka se hizo amigo del sacerdote del templo, lo convirtió en el templo de su familia y donó grandes cantidades de dinero para repararlo. Cuando el gato Tama murió, el sacerdote le construyó una tumba, y finalmente sobre él se construyó un santuario sobre ella.

PANTERA

En los bestiarios medievales, la pantera es un animal solitario y suave, semejante a un felino de piel manchada (Plinio le atribuyó una mancha en el lomo, de forma circular, que menguaba y crecía con la luna), de voz melodiosa y aliento fragante, que atraía por igual a animales y hombres. Construye su madriguera en las montañas, en una cueva secreta y no tiene otro enemigo que el dragón, con el que combate sin cesar. Duerme tres noches y, cuando despierta, canta atrayendo multitudes de hombres y animales, que acuden a su cueva desde los campos, los castillos y las ciudades, atraídos por la fragancia de su aliento y su música. La pantera es una alegoría a la figura de Jesucristo. El dragón es el antiguo enemigo, el Demonio; el despertar es la resurrección del Señor; las multitudes son la comunidad de los fieles.


PARÁ

El pará o pard es un animal de los bestiarios medievales. Los parás eran felinos con pieles con manchas y eran extremadamente rápidos (una reminiscencia de los guepardos). Se creía que se apareaban con los leones para producir leopardos.


REY DE LOS GATOS

En muchas tradiciones folclóricas los gatos están conectados con los seres sobrenaturales, y si bien el cristianismo a menudo lo asocio con el diablo, las tradiciones célticas a menudo lo han asociado con los duendes y las hadas. Es dentro de estas tradiciones de as Islas Británicas donde a menudo se habla del rey de los gatos (aunque no es la única, ya que en Cataluña circula también una leyenda que hace referencia al “rei dels gats”, publicada en este mismo blog).


Cuenta la leyenda que un hombre que viajaba solo vio nueve gatos negros con manchas blancas en el pecho que llevaban un pequeño ataúd con una corona de oro sobre él, y uno de los gatos, al ver al hombre se dirigió hacia él diciéndole: “Dile a Tom Tildrum que Tim Toldrum ha muerto”. El hombre quedando muy sorprendido por tan inusual hecho, escapó temeroso y espantado, y al llegar a su casa, donde estaban su esposa y su viejo gato, Old Tom, narró lo ocurrido. Cual no sería su sorpresa cuando, de repente, el gato de la casa exclamó: “¿Qué? ¿Old Tim ha muerto? ¡Entonces ahora yo soy el rey de los gatos!”, y desapareciendo a través de la chimenea ya nunca más se le volvió a ver.


Un rey o señor de los gatos aparecen en, al menos, dos cuentos irlandeses tempranos. En particular, algunas versiones del “Imtheacht na Tromdhaimhe” (las actas de la gran institución bárdica) incluyen una disputa entre Senchan Torpéist el bardo (s. VI-VII) y el rey Guaire Aidne mac Colmain de Connacht, que llevó al bardo primero a maldecir a todos los ratones, matando a una docena de ellos, seguido por la muerte de los gatos que deberían haber mantenido en jaque a los ratones. En represalia, el rey de los gatos, Irusan hijo de Arusan, cazó a Senchan con la intención de matarlo, pero éste, a su vez, fue asesinado por San Kieran, uno de los doce apóstoles de Erin (o Irlanda).

SEJMET

Sejmet o Sekhmet, “La más poderosa”, “La terrible”, fue el símbolo de la fuerza y el poder, en la mitología egipcia. Era considerada una diosa de la guerra, y de la venganza. También conocida con los nombres de Sakhmet, Sekhet, Sekhem, Shakti, Nesert. Fue representada como un ser con cuerpo de mujer y cabeza de leona, aunque con melena, generalmente coronada con el disco solar, el Uraeus (serpiente protectora), y portando el Anj y una flor de papiro o loto, y con flechas. También como mujer con cabeza de cocodrilo, o como el ojo udyat.


Era hija del dios Ra. Su esposo era Ptah y su hijo, Nefertum. Su ira era temible pero, si se conseguía apaciguarla, otorgaba a sus adoradores el dominio sobre sus enemigos y el vigor y la energía para vencer la debilidad y la enfermedad. En algunos casos fue considerada aliada y protectora de Ra, dado que daba muerte a quienes osaran enfrentarse o atacar a la monarquía divina o terrenal. En varios textos estaba relacionada con la diosa Bastet, siendo Sejmet la forma encolerizada de Bastet, que se transforma en gata cuando se apacigua como leona.


Fue conocida como “La más poderosa”, “La terrible” por su carácter violento. La “Señora del oeste”,”La gran señora amada por Ptah y madre de Nefertem”, la “Diosa de la guerra”, la “Dama de las montañas de poniente”, “La que frena la oscuridad” en su aspecto funerario. Era llamada “experta en magia”, como sanadora. La “Diosa del amor”, pues provocaba pasiones. La “Soberana del desierto”.


Fue venerada como “Señora del Asheru”, en el templo de Mut, en Karnak. También en Luxor, Menfis, Letópolis y la región del Delta. En algunos templos se le ofrecía sangre de animales sacrificados con el fin de evitar su cólera. Para conmemorar la salvación de la humanidad se celebraban, en su honor, fiestas de la embriaguez.

SLIVER CAT

El sliver cat es una de las criaturas temibles proveniente del folklore de los leñadores norteamericanos de finales del siglo XIX e inicios del siglo XX. El sliver cat era un mamífero que vivía en los árboles y tenía una cola rematada con una dura bola. Tenía unos rojos ojos en hendidura y devoraba humanos. Generalmente esperaba que una persona desprevenida pasase por su camino y la acechaba desde los árboles, golpeándola y dejándola inconsciente con su cola. Una vez hecho esto, la arrastraba hasta su nido y la devoraba en su tiempo libre a placer.


SPLINTER CAT

El splinter cat (que podríamos traducir como “gato astillador”) es una de las criaturas temibles provenientes de los cuentos de los leñadores de Wisconsin y Minnesota. Esta criatura tiene una cabeza verdaderamente dura, que utiliza para cargar contra los árboles, romperlos y  derribarlos al suelo. El splinter cat hace esto, especialmente, en aquellos árboles en los que hay un nido de abejas o colmenas. Por extraño que parezca, se alimenta exclusivamente de abejas –en ningún caso se hace alusión a que se coma la miel de éstas- y mapaches.


TEFNUT

Tefnut, diosa que encarna la humedad, representa al rocío que vivifica y forma los procesos corporales que producen humedad. Asociada a las divinidades guerreras, al ojo solar, de Ra, y al uraeus, en la mitología egipcia. Es una mujer con cabeza de leona, con el disco solar y dos uraeus, el cetro y el anj. En compañía de Shu, como dos leones; y con forma de flamenco, en Buto. Hija de Atum (y de Ra, al asociarlos), naciendo de su saliva (o semen). Era la madre de Geb y Nut. Fue la hermana y mujer de Shu (que representaba el aire seco), siendo la primera pareja de la Enéada heliopolitana.


Enfadada con Ra marchó a Nubia; Shu y Thot fueron a buscarla, y consiguieron que volviera a Egipto, propiciando la llegada de la inundación. Proporcionaba el aliento a los difuntos. En el Imperio Medio la identificaron con Maat. En el periodo Tardío fue identificada con Sejmet, Bastet, Nehemetauey de Hermópolis, Menhit de Latópolis y Apset de Nubia. Fue venerada en Oxirrinco y Leontópolis. Una parte de Dendera se denominó la Casa de Tefnut. En Buto, junto con Shu, fue adorada en forma de flamenco.

TIGRE DE ANNAM

En la antigua provincia china de Annam (actual Vietnam), se creía que los cuatro puntos cardinales estaban regidos por cuatro tigres, y que en el centro de éstos había otro tigre que los gobernaba a todos, el tigre amarillo. Al tigre azul le correspondía el oriente, la primavera y las plantas. Al tigre rojo le corresponía el sur, el estío y el fuego. Al tigre blanco le correspondía occidente, el otoño y los metales. Al tigre negro le correspondía el norte, el invierno y el agua. Lao Tse encomendó a los cinco tigres la misión de guerrear contra los demonios.


Esta superstición  corresponde a la teoría de los cinco elementos chinos, o Wu Xing. Los chinos ubicaban a Qīng-lóng, el Dragón Azul (correspondiente al elemento madera), en oriente; Zhū-què, el Fénix Rojo (correspondiente al elemento fuego), en el sur;  Huáng-lóng, el Dragón Amarillo (correspondiente al elemento tierra), en el centro; Bái-hǔ, el Tigre Blanco (correspondiente al elento metal), en occidente; y Xuán-wǔ, la Tortuga-Serpiente Negra (correspondiente al elemento agua), en el norte. Como se ve, los annamitas conservaron los colores, pero unificaron los diferentes animales en la figura del tigre.

TITI

En lengua aimara titi designa al puma. Cuando el dios Viracocha, el dios supremo de los Andes, creó el mundo y con él a los primeros hombres, éstos se hallaron en la oscuridad primigenia, que únicamente estaba iluminada por el Titi, un gran puma salvaje y ardiente que habitaba en la cima del mundo que tenía como misión iluminar a la humanidad hasta que el dios crease el sol, la luna y las estrellas. Este felino de fuego aparecía en lo alto de la roca que entonces tenía el nombre de Titi Kaka es decir “Peña del Puma”, en la antigua Isla Titi-kaka (ahora Isla del Sol), nombre que después pasaría al lago.


Curiosamente, otra leyenda con elementos similares, aunque más tardía, cuando ya existía el sol, asocia el nombre del lago Titicaca con los pumas, y a un castigo divino. Hace mucho tiempo, el lago Titicaca era un valle fértil poblado de hombres que vivían felices y tranquilos. Nada les faltaba; la tierra era rica y les procuraba todo lo que necesitaban. Sobre esta tierra no se conocía ni la muerte, ni el odio, ni la ambición. Los Apus, los dioses de las montañas, protegían a los seres humanos. No les prohibieron más que una sola cosa: nadie debía subir a la cima de las montañas donde ardía el Fuego Sagrado. Durante largo tiempo, los hombres no pensaron en infringir esta orden de los dioses. Pero el diablo, espíritu maligno condenado a vivir en la oscuridad, no soportaba ver a los hombres vivir tan tranquilamente en el valle, y se las ingenió para dividir a los hombres sembrando la discordia. Les pidió probar su coraje yendo a buscar el Fuego Sagrado a la cima de las montañas. Entonces un buen día, al alba, los hombres comenzaron a escalar la cima de las montañas, pero a medio camino fueron sorprendidos por los Apus. Éstos comprendieron que los hombres habían desobedecido y decidieron exterminarlos. Miles de pumas salieron de las cavernas y devoraron a los hombres que suplicaban al diablo que los ayudase. Pero éste permanecía insensible a sus súplicas. Viendo eso, Inti, el dios del Sol, se puso a llorar. Sus lágrimas eran tan abundantes que en cuarenta días inundaron el valle. Un hombre y una mujer solamente llegaron a salvarse sobre una barca de junco. Cuando el sol brilló de nuevo, el hombre y la mujer no creían a sus ojos: bajo el cielo azul y puro, estaban en medio de un lago inmenso. En medio de esas aguas flotaban los pumas que estaban ahogados y transformados en estatuas de piedra. Llamaron entonces al lago Titicaca, el lago de los pumas de piedra.


En los Andes bolivianos se dice que el titi es una especie de gato salvaje que es muy tímido hasta el punto de quedar paralizado cuando descubre que un ser humano lo está mirando. La gente dice que este felino se puede transformar en una hermosa y gentil dama que ayuda a la gente que se pierde, y puede llegar a casarse con ellos. Pero si un humano descubre su verdadera forma, el titi huirá para no ser visto jamás. Esta leyenda recuerda en mucho a las leyendas relacionadas con diversos tipos de mujeres feéricas, como las dones d'aigua catalanas, las lamignak vascas o las mismas sirenas, entre otras.

WAMPUS CAT

El wampus cat es una criatura del folklore americano, descrito como algún tipo de temible variación del puma. El wampus cat a menudo es comparado con la ewah de la mitología Cherokee, en la que se cuenta la historia de una mujer que se disfraza en la piel de un puma para espiar a los hombres de la tribu mientras estaban sentados alrededor de la fogata y se contaban historias sagradas de una cacería viaje. Cuando la mujer fue descubierta, el hombre medicina de la tribu la castigó transformándola en mitad mujer, mitad puma, y supuestamente todavía frecuenta los bosques del este de Tennessee. En el folklore, el wampus cat puede ser visto como una de las criaturas temibles provenientes de los cuentos de leñadores norteamericanos. En algunas secciones de las zonas rurales del este de Tennessee, la leyenda del wampus cat adquiere un tono más siniestro; se dice que es un espíritu de muerte y de la tierra, y cuando su grito se escucha, significa que alguien va a morir y ser enterrado en los próximos tres días. Una variedad de wampus cat, mantenido vivo por expertos, en folklore del Norte de Carolina, ha sido descrito como “un gran gato negro, rojo por detrás”. Otra leyenda del wampus cat cuenta que este enorme y perezoso gato que se irrita rápidamente, acechando a sus víctimas en los establos y campos de Pinetown, Carolina del Norte.


YANKKA

En los Andes bolivianos, el Yankka es una criatura maligna que tiene la forma de un gato. Cuando un hombre se acerca a la criatura, el Yankka lo enferma produciéndole dolor en la cabeza y los oídos.




BIBLIOGRAFÍA

  • BORGES, Jorge Luis. El libro de los seres imaginarios. Editorial Bruguera, 1986.
  • FALCÓN MARTÍNEZ, Constantino; FERNÁNDEZ-GALIANO, Emilio; LÓPEZ MELERO, Raquel. Diccionario de la mitología clásica. Alianza Editorial, 1992.
  • IZZY, Massimo. Diccionario ilustrado de los monstruos. José J. De Olañeta, Editor, 1996
  • WALKER, Joseph M. Seres fabulosos de la mitología. Edicomunicación S.A., 1996.


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3 comentarios:

  1. Me gusto mucho. Adoro los gatos y queria conocer mas leyendas sobre felinos, me sirvio mucho, Gracias ^-^/

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  2. Muchas gracias! Aquí te dejo algunas fotos de mis gatos favoritos :)

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    Saludos!

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  3. muy bueno el blog , me gustan muchos los gatitos espero que puedas poner mas leyendas , bueno nos vemos!!

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