jueves, 4 de octubre de 2012

Recuerdos de París: LA VIE EN ROSE


Texto: Joan Ramon Santasusana Gallardo.
Fotografías: Joan Ramon Santasusana Gallardo y Sandra de Montserrat.


Como "La vie en rose", la famosa canción cantada por Édith Piaf que ha sido inmortalizada en numerosas obras del cine, de algún modo, y que, de algún modo, también ha quedado ligada a la ciudad de París, donde se puede escuchar su tonada particular en los pasillos subterráneos del metro, o en las calles, interpretadas por los instrumentos de músicos ambulantes y bohemios artistas, o vendida como un souvenir turístico en forma de pequeños organillos musicales, "La vie en rose" tenía que hacer su presencia en París.


¿Qué mejor regalo, entonces, que una rosa para la mujer que, como en la letra de la canción, me ha regalado multitud de sensaciones con sus abrazos, miradas y susurros?


Un abrazo, para ella, y su rosa...


Una rosa para la chica que quiero. Una rosa para la chica que, con su sonrisa, sabe regalarme momentos de felicidad y alegrarme el día. Una rosa particular que tiene su historia; una historia que guardaremos en secreto.


Tendida en una cama de raso rojo, observo como su mano sujeta la copa de la rosa que le regalé... Es la vie en rose.
 


Recuerdos de París: LE PONT DE L'ARCHEVÊCHÉ


Texto: Joan Ramon Santasusana Gallardo.
Fotografías: Sandra de Montserrat.


Metal contra metal, se ha convertido ya en tradición de muchas ciudades la moda de colgar un candado en un puente o monumento representativo para después tirar la llave como promesa de amor eterno. Esta costumbre, ciertamente muy reciente, aunque enormemente extendida y popularizada, parece tener su origen en la novela "Tres metros sobre el cielo", de Federico Moccia. Allí, sus protagonistas cuelgan un candado en el puente Milvio de Roma y lanzan su llave al río Tíber en señal de amor eterno. Sea como fuere, atar un candado a las barandillas de los puentes, farolas u otros monumentos para dejar constancia del amor de los amantes, ha pasado de ser una moda a convertirse, prácticamente en una tradición, especialmente en algunos lugares señalados. Entre estos puentes, y hablando concretamente de París, sin duda uno de los más famosos es le pont de l' Archevêché o el puente del Arzobispo (o del Arzobispado), que une la rive gauche de París con la isla de la Cité, justo detrás de la catedral Notre Dame de París.


Aquí se hallan diversos candados de parejas de todos los rincones del mundo que visitan la ciudad y se acercan a este punto para dejar constancia de su amor y su historia, dando un aspecto dorado a buena parte de la barandilla del puente.


A pesar de la tonalidad dorada que toman estas barandillas, en ellas se ven candados de todas las formas, tamaños y colores, con los nombres de los amantes provenientes de distintas culturas y países, observando tipografías de multitud de lenguas distintas.


Siendo mi pareja, Sandra, una romántica irrefrenable ¿como no iba a querer ella visitar este lugar?


Dejar constancia de nuestro paso con unas fotos...


... y un candado para la posteridad: "Sandra + JR"



Recuerdos de París: EL CEMENTERIO DE MONTMARTRE


Texto: Joan Ramon Santasusana Gallardo.
Fotografías: Sandra de Montserrat.


La paz y quietud que transmite el interior del cementerio de Montmartre, donde en parte se respira la decadencia de las tumbas y mausoleos abandonados, y en parte se siente la sensación de que una parte mágica de la naturaleza está resguardada y protegida entre las tumbas de los hombres, le confiere a este cementerio surcado de laberínticas avenidas y senderos, un aire místico, relajante y, a momentos, irreal.


Visitamos este cementerio, mi amada mía y yo, una tarde calurosa y soleada de agosto, y bajo la sombra de sus enormes árboles, donde se oía el ocasional graznar de las cornejas y el arrullo de unas pocas palomas, pudimos encontrar el frescor que no habíamos hallado en las concurridas calles del bohemio barrio de Montmartre durante la mañana.


Paseamos entre las tumbas, leyendo aleatoriamente nombres de personas y las fechas que enmarcaban fríamente el tiempo de sus vidas, observando algún ocasional retrato pintado o alguna foto desdibujada de los que aquí habían sido enterrados, y con nuestras mentes intentamos reconstruir algunas de las historias de esas vidas perdidas. Tumbas de ancianos y niños, pintores y músicos, militares y filósofos... Al final nadie escapa de la muerte…


La hiedra, los líquenes y el musgo cubrían lápidas y tumbas, determinando que al final no importa el lugar, la naturaleza siempre reclamará de nuevo su lugar, demostrando con su fuerza y tenacidad que la vida es tan imparable como la muerte a la hora de abrirse paso.


Las cruces, flores de porcelana, cerámica o metal, así como falsa vegetación de plástico adornaban algunas tumbas a su pesar, sin poder combatir ni superar el verdor natural de las plantas que por allí crecían.


Vacías avenidas que separan diferentes zonas del cementerio, custodiadas por enormes árboles, algunas veces centenarios. ¿Cuantas vidas habrán visto pasar?


Las zarzas invadían algunos caminos descuidados...


A cierta altura, algunas lápidas parecían iguales, pero todas y cada una de ellas tenían pequeñas diferencias que eran observadas en silencio por las torres de algunos mausoleos de aspecto casi religioso y monumental.


Los colores daban cierto color, pero aún así se antojaban algo mortecinos y apagados frente al verdor de la vida...


Algunos tumbas estaban recubiertas de verdaderos mantos naturales que se antojaban como abrigos de los moradores de aquellas tumbas olvidadas.


Respirábamos el silencio y la calma...


Así, las muchas esculturas de hombres, mujeres, ángeles y bufones –algunos de ellos decapitados- parecían observar pacientemente el paso del tiempo, imperturbables, pero aún de este modo mostrando los rastros de la intemperie inclemente sobre sus desnudos cuerpos de piedra o metal.


Pequeños mausoleos que se levantaban como pequeñas catedrales góticas desprovistas de seguidores.


El silencio y la soledad... la soledad y el silencio acompañados por el susurro de las hojas de los árboles.


Ciudades de piedra, mármol y granito, habitados por figuras de piedra desgastada....


Naturaleza viva... para aquellos que descansan en su tumba.


Algunas flores rojas como la sangre parecían querer señalar que igual que la sangre se perdió, la naturaleza nos la entrega con sus flores.


Las esculturas impávidas parecen reflexivas...


Escaleras que suben y bajan llevándonos a distintos niveles...


Tumbas y más tumbas. Lugar de recogimiento y descanso. La paz puede hallarse en cualquier lugar.


La memoria de la cabeza de un ángel decapitado es una señal más de como las cosas perecen, e incluso la roca acaba cayendo.


Las reflexiones de un bufón ante el dilema de la vida y la muerte.


Tumbas que se antojan como altares...


Lápidas que se antojan como verdes prados o junglas en miniatura...


Esculturas que se muestran tristes...


Las flores rojas son una mancha llamativa...


Lo antiguo se cruza extrañamente con lo moderno.


 Un pequeño ángel nos recuerda que incluso en este lugar descansan los cuerpos sin vida de jóvenes y niños.


La mirada al cielo quiere ser una muestra de esperanza...

 

Impasibles a todo, los gatos pasean entre las tumbas y contemplan el paso de los hombres y del tiempo.


Un lugar mágico, donde los gatos se movían con calma pausada y felina, descansando sobre las lápidas, observando pacíficamente nuestro paso con sus enigmáticos ojos, imprimiendo así un toque más de magia y misterio.


Acaso se antojan, algunos gatos, como los guardianes de las tumbas, vigilantes de las almas, o ellos mismos un alma perdida.


Aún así, colaborar en la magia y encanto del lugar.


Mirada mística...


Y allí, entre tumbas y el verdor de la naturaleza, Sandra y yo nos contemplamos a los ojos, y descansando en un banco de madera, nos besamos…


domingo, 30 de septiembre de 2012

¡GRACIAS CIEN MIL!


¡Gracias cien mil! Gracias cien mil por estas, más de, 100.000 visitas recibidas en "Mundos propios" durante este último par de años. Y gracias cien mil a todas esas personas de diferentes países, culturas y tierras que han visitado o dejado caer por alguna u otra razón en alguna de las múltiples páginas de este blog donde cabe de todo un poco, siempre dentro de mis delirios, aficiones o inquietudes. ¡Gracias a todos vosotros! ¡Gracias a todos vosotros de todo corazón por ayudarme y motivarme a seguir mis sueños!


Quiero volver un tiempo atrás... Aunque en buena parte creé y empecé a escribir "Mundos propios" por motivos personales, siendo, en una época, el principal motor que me impulsaba mi necesidad de escribir sobre ello en alguna parte, pronto fue evidente que además de esos sentimientos más íntimos ligados al alma que me impulsaban, necesitaba expresar mis ideas, opiniones e inquietudes sobre muchos otros temas que me gustan y apasionan. Sea como sea, en parte por las visitas recibidas, en parte porque al escribir me he sumergido más profundamente en algunas de esas mismas aficiones, vuestro apoyo ha sido como combustible o aceite para este motor que me guía, impulsándome a continuar, algunas veces escribiendo exclusivamente para mí, a modo de catarsis, sin importarme demasiado que nadie lea lo que publico, otras veces escribiendo para cualquier persona que pueda estar interesada en algunos de los temas sobre los que he publicado, aunque estas personas sólo sean para una pequeña minoría.


Cierto es que, aunque en mi blog toco temas que me interesan personalmente (por ello lo del nombre de “Mundos propios”), escribiendo sobre temas propios, en ocasiones también he abierto estas páginas a temas ajenos a mí, pero que por distintos motivos -ya sea porque me hayan impresionado o me hayan tocado un poquito- he querido publicar en éstas páginas: el mensaje de algún mail recibido en mi correo personal; algún artículo que me ha llamado la atención al encontrarlo por casualidad buscando por internet; alguna aplicación informática especial que me ha gustado y sobre la que he querido escribir y he querido compartir; alguna iniciativa popular a la que me he querido unir aportando mi granito de arena escribiendo sobre ella; algún cuento que he leído y me ha gustado especialmente, queriéndolo publicar aquí para que otras personas pudieran leerla... En esencia, cualquier cosa que me haya resultado agradable o interesante, y que haya querido compartir con todos vosotros.

Sea como sea, en algunos casos, especialmente los artículos más elaborados, he dedicado muchas horas de investigación por la red, leyendo libros o, incluso, haciendo algo de investigación de campo, a la vez que me he pasado horas buscando imágenes que pudieran acompañar el escrito en cuestión, ya sea recurriendo a fotos de personas conocidas o, lo más frecuente, buscándolas directamente con el buscador de Google Imágenes, cuando no acudiendo directamente a fotos propias o a ilustraciones hechas con mi propia mano.

En todo caso, nuevamente, ¡gracias cien mil! Vuestro apoyo, sólo me ayuda a intentar mejorar. ¡MUCHAS GRACIAS A TODOS!

Para terminar, como curiosidad, os dejo una pequeña serie de datos sobre "Mundos propios" a fecha de hoy, 01 de octubre de 2012...

LAS PÁGINAS DE "MUNDOS PROPIOS" MÁS VISITADAS




LOS PAÍSES QUE MÁS HAN VISITADO "MUNDOS PROPIOS"


En cuanto a los diez países que más frecuentemente han visitado “Mundos propios”, tenemos a España en el primer puesto, seguida de México, en segundo lugar, y Argentina en tercer lugar, seguidas por Colombia, Chile, Estados Unidos, Perú, Venezuela, Ecuador y Francia, en ese respectivo orden.

Aún así, muchos otros países, regiones o áreas administrativas han visitado “Mundos Propios”, entre ellos (ordenándolos alfabéticamente): Albania, Alemania, Andorra, Antillas Neerlandesas, Arabia Saudí, Argelia, Australia, Austria, Bélgica, Bielorrusia, Bolivia, Brasil, Bulgaria, Canadá, Corea del Sur, Costa de Marfil, Costa Rica, Croacia, Cuba, China, Dinamarca, Egipto, El Salvador, Eslovaquia, Estonia, Filipinas, Finlandia, Georgia, Gibraltar, Grecia, Guatemala, Honduras, Hong Kong, Hungría, India, Indonesia, Irán, Irlanda, Islandia, Israel, Italia, Indonesia, Japón, Kirguistán, Kuwait, Letonia, Macedonia, Malasia, Marruecos, Nicaragua, Nigeria, Noruega, Nueva Zelanda, Países Bajos, Pakistán, Panamá, Paraguay, Polonia, Portugal, Puerto Rico, Reino Unido, República Checa, República Dominicana, Rusia, Singapur, Suecia, Sudáfrica, Suiza, Territorios Palestinos, Turquía, Ucrania, Uruguay, Vietnam...

¡A toda la gente de esos países y territorios que se han dejado caer por aquí, muchas gracias! ¡Intentaré ir a más!