miércoles, 11 de marzo de 2015

URBEX: TIENDA SIN VÍVERES

Texto y fotografías: Joan Ramon Santasusana Gallardo.
Fecha: 11 de marzo de 2015. Lugar: En algún lugar del Baix Empordà, provincia de Girona, Cataluña, España.
Total fotografías tomadas: 19. Total fotografías publicadas: 18.
Si quieres saber qué es el urbex: Urbex: exploración urbana.
Si quieres ver otros archivos urbex: Archivos urbex.


Más vacía que un supermercado tras el anuncio de la inminente llegada de un apocalipsis zombi, una epidemia o la guerra nuclear, así está la tienda sin víveres. En ella ya no queda rastro alguno de los productos que aquí se vendieron alguna vez, salvo alguna imagen publicitaria.


Esta tienda se abrió, básicamente, para vender productos congelados de todo tipo, pero especialmente productos de pescado, marisco y sus derivados. Quizás fue mala idea poner una tienda de este tipo en un pequeño pueblo costero conocido, en gran medida, por sus actividades pesqueras y tener una cofradía de pescadores en su puerto; un pueblo donde buena parte de su atractivo turístico es, precisamente, la gastronomía de los restaurantes especializada en el producto fresco acabado de pescar.


Sea como sea, la tienda no funcionó; quedó olvidada. Su local polvoriento y vacío yace desprovisto de su pasado esplendor helado, esperando de nuevo ser alquilado, y su suelo recubierto de polvo y las hojas muertas de los árboles cercanos son el recuerdo de que todo, incluso los productos congelados, es perecedero.
















lunes, 9 de marzo de 2015

UN OASIS EN MI BALCÓN... o creando microecosistemas en mi balcón

Me maravillo ante los pequeños detalles de la naturaleza: las formas de los insectos, la simple complejidad de un pequeño musgo o un liquen, las variadas formas de una flor, la complejidad de una hoja, la variedad de gorjeos de un simple gorrión, la pequeña vida que recorre la tierra de una maceta...


A veces, lo que me permite disfrutar verdaderamente de tener un pequeño huerto urbano en mi balcón, no es tanto aquello que siembro y que cosecho (que también), como aquello que observo que ocurre alrededor suyo. Una muestra de ello ya son un par de artículos que he escrito sobre el tema, como es el caso de Mi huerto urbano – Habitantes fijos, estacionales, ocasionales y accidentales, donde apenas me dedico a examinar una milésima parte de la fauna que visita o puebla mi huerto balconero, o Pájaros desde mi balcón... o una pequeña guía de las aves que puedo ver sin salir más allá de los límites de mi casa, donde examino parte de las aves que visitan mi balcón de cuando en cuando, y otra parte que, sin llegar a poner los pies en él, puedo observar desde las ventanas o balcones de mi casa.

Otros de los pequeños detalles que me permiten disfrutar de este huerto urbano es la aparición de diferentes plantas cuyas semillas llegan atraídas por el viento, vienen a través de la tierra que a veces empleo, o surgen de la materia orgánica que a veces arrojo en algunos tiestos. Algunas de estas plantas son comestibles, y otras, simplemente, malas hierbas, pero nada me impide disfrutar por ello de sus flores, sus hojas y sus formas. Me apena no reconocerlas todas, pero no soy experto en botánica, como tampoco lo soy en entomología (o el estudio de los insectos, para entendernos). En todo caso disfruto de todo ello.


Sea como sea, cuando contemplo mi huerto urbano en todo su esplendor, no puedo dejar de verlo como un pequeño oasis en medio de un edificio donde, hasta hace poco, ningún otro vecino tenía ninguna planta. En los platos que recogen el agua que pierden las macetas venían a beber las aves, entre las macetas corrían las salamanquesas y pequeñas lagartijas, y los insectos iban y venían, para instalarse entre las plantas, o simplemente para visitar sus flores en busca de néctar.

La evolución de este huerto a sido constante. He ido experimentando con distintos cultivos, he permitido que algunas malas hierbas crezcan simplemente porque me gustaban sus formas peculiares, han ido llegando nuevos inquilinos, tanto animales como vegetales, y he ido probando nuevos diseños utilizando troncos, rocas y agua, creando un microestanque, pequeños huertos verticales y zonas de compostaje. Todo ello evolucionando, apareciendo y despareciendo a medida que hacía nuevas pruebas.


Bien, una de las cosas que en la actualidad quiero trabajar dentro de mi huerto urbano, es la creación de microecosistemas basados en los musgos y los líquenes, que pretendo juntar, si puedo, con la creación de un pequeño nuevo estanque en mi balcón. La cosa ha venido motivada ha raíz del crecimiento de musgo en algunas de mis macetas, así como la perseverancia de algunos pequeños líquenes sobre algunas pequeñas ramas que había arrojado en una de mis macetas, que parecen proliferar especialmente bien en una de las zonas más cubiertas de sombra y protegidas de la luz solar directa.

También, este año persistiré en la instalación de dos o tres pequeños árboles frutales en él, no con la intención de obtener fruto alguno, sino simplemente de obtener una fresca sombra para el verano, así como un elegante verdor que cubra parte de las ventanas. Más allá de eso, y aún está por ver  si lo construiré este año, tenemos pensado crear un comedero para aves silvestres, ya que vemos que algunos pájaros visitan frecuentemente mi balcón en busca de agua, brotes tiernos de lechuga y algunas semillas, e incluso puede que nos atrevamos a instalar alguna pequeña caja para pájaros para ver si algún pajarillo osado se atreve a instalar su nido en ella.


Todo ello se trata de experimentar, se trata de amar y se trata de descubrir. Crear pequeños microecosistemas que nos permitan descubrir toda una nueva miríada de pequeños detalles que en el ajetreo de la vida diaria se nos pasan de largo, aunque la naturaleza se instale en cualquier pequeña grieta de la gran ciudad y siempre la tengamos cerca nuestro. En todo caso, algunos de nosotros queremos potenciar esos pequeños detalles formados por la naturaleza y la vida.

Porque amar los pequeños detalles de la naturaleza siempre nos permitirá amar la naturaleza en todos sus grados y entender mejor parte de la complejidad de su equilibrio. Y entender esto, siempre nos impulsará a respetarla más. Ojalá en un futuro haya muchos otros balcones así, aunque sólo formen parte de un sueño.
 

SANT MARTÍ: GORE EN LA CATALUÑA PROFUNDA - ¡A TODO CERDO LE LLEGA SU SAN MARTÍN!

Un nuevo proyecto de David Ruiz y Albert València...


Desde hace años, David Ruiz se ha dedicado a hacer cortometrajes de todo tipo, pero sin duda, si un género se le da bien es el del terror, a menudo adornado con una buena pincelada de humor negro; diversos cortometrajes suyos han sido premiados en un festival u otro. Albert València, por otro lado, si bien no tan prolífico en cuanto a cortometrajes se refiere (aunque ya tiene unos cuantos en su haber), ha trabajando mucho más profundamente en el mundo del documental, y ha ganado también diversos premios, mostrando un gran dominio y sentido de la fotografía. Juntos, hace ya unos años, unieron esfuerzos para crear la primera película de zombis en catalán partiendo de presupuesto cero, “Festí de Sang” (2008), un mediometraje con aire de documental que logró cosechar diversos premios en algunos festivales nacionales e internacionales, y que puede ser vista gratuitamente por internet (pinchar aquí).

Bien, “Festí de Sang” fue más que nada un aprendizaje y la realización de un sueño loco que logró salir adelante gracias a la perseverancia de ambos directores, y la ayuda y colaboración de diversos amigos y conocidos; pero después de tantos años, con todo lo aprendido por el camino y un presupuesto de entrada nada desdeñable para alguien que quiere meterse en esta industria tan cerrada que es el mundo del cine español –y encima el cine en catalán, más cerrado si cabe–, David Ruiz y Albert València vuelven a unir esfuerzos para añadir más sangre, más vísceras y más humor negro en un nuevo festival de terror gore: esta vez en un largometraje que nos sumergirá en el interior de la Cataluña más profunda, en la ficticia localidad de Sant Martí.


En Sant Martí empezará el homenaje a todo un conjunto de películas gore al estilo de la ya mítica “La matanza de Texas” de Tobe Hooper, o la precursora “2000 maníacos” de Herschell Gordon Lewis, pasando por muchos otros títulos del género, dándole a todo ello una vuelta de tuerca a la catalana. Y es que, efectivamente, el nombre de la película no ha estado escogido al azar: el día de Sant Martí (San Martín), el 11 de noviembre, ha sido tradicionalmente, en diversas poblaciones, el día para celebrar la popular matanza del cerdo, hecho del cual proviene el popular refrán que “A cada cerdo le llega su San Martín”, y como tal nombre indica, éste ha de ser un festival de sangre y vísceras.

Para acabar de llevar a cabo este proyecto, los directores, además de las ayudas recibidas de la Diputación de Girona, el Ayuntamiento de Girona, y las aportaciones de la productoras ERAM Medialab y DDM Visual, han creado un crowfunding en la página de Indiegogo, que destinarán, básicamente, a los efectos especiales y los elementos más gores del film. Si te interesa colaborar en el proyecto, puede participar pinchado aquí, o visitando la página de Indiegogo, localizando “Sant Martí, la película” en su buscador.


Para saber más sobre el tema, simplemente hay que leer lo que los autores mismos dicen sobre él en la misma página de su crowfunding:

SANT MARTÍ, LA PELÍCULA

Un 'slasher' rural con tintes de 'road movie', comedia negra, algo de Woody Allen y mucha mala leche.

¿DE QUÉ VA ÉSTO?

En el contexto actual en el que hacer cine de género es casi una odisea, queremos invitaros a ser partícipes del proyecto de Sant Martí, una película a medio camino entre la comedia negra y la violencia extrema, pasando por la reflexión de las relaciones humanas de sus protagonistas, y la confrontación campo-ciudad. Todo ello jugando con lo hiperbólico de este tipo de cine más visceral y lo realista del documental y, desde luego, con la referencia inevitable de la obra de culto La matanza de Texas (Tobe Hooper, 1974) en la sombra.

Sant Martí nace, pues, con el objetivo de explicar una historia centrada en los miedos y reflexiones de unos personajes centrales pertenecientes a la llamada 'generación perdida', a su vez implicados fortuitamente en unos sucesos increíbles que los acorralarán hasta el límite. Personajes radicalmente diferentes con visiones diversas de la vida y que, por tanto, se comportarán de maneras distintas e imprevisibles incluso para ellos mismos.

La historia también tiene como trasfondo el mundo rural, el abandono de ciertos núcleos agrícolas en favor del avance y la modernidad tecnológica, y la subsistencia de sus gentes, todo adornado con un toque de humor negro. Nos referimos a un mundo rural de gran vitalidad a pesar de algunos de espacios y parajes más semiabandonados, un submundo lleno de personajes únicos y mucho más familiares de lo que podríamos llegar a pensar. Todo ello pondrá las bases para la reproducción y realización de un largometraje profesional de género no exento, si cabe, de mensaje social.

¿QUIÉN SE ESCONDE EN 'SANT MARTÍ'?

David Ruiz y Albert València, dos veteranos cortometrajistas nostálgicos del cine más ‘grunge’ y gamberro de género de los 70 y 80, han parido este viaje a Sant Martí, un pueblo de la Cataluña más arcaica y profunda. Ambos llevan más de diez años batallando con el cortometraje de género, cosechando selecciones y premios a doquier, y ambos son autores del guión que da pie a este proyecto. Una de las últimas creaciones de Ruiz es Scalletti: Girona connection, catalogada como una de las mejores webseries españolas de humor del 2013. Es también codirector de Acocollona’t, Semana de cine fantástico y de terror de Girona. València, por otra parte, aporta su devoción por una mirada más documentalista, como en Germans, uno de su cortos más celebrados, no por casualidad es codirector fundador del festival internacional de documentales de Vidreres (Girona) Curt.doc. La combinación de ambas miradas hacen del proyecto un reto atractivo, ambicioso y sumamente complementario.

Con ellos estarán los actores Guillem Fernández-Valls, Raúl Tortosa, David Estany, Anna Ferran, José García y Paco Moreno, entre otros, un elenco de jóvenes y contrastados actores, algunos de ellos vistos ya en varias series de televisión de primera división como Aída, El secreto de Puente Viejo o La Riera. En este apartado no podemos dejar de mencionar al gran Joan Massotkleiner, experimentado actor de cine, teatro y televisión visto en Amar es para siempre, Águila Roja, Sin tetas no hay paraíso, Hospital central y El comisario, entre muchas otras.

A nivel técnico Pau Savall como experimentado y contrastado director de fotografía en cortometrajes, videoclips y documentales deportivos y naturalistas; y Alicia Albares, que ha trabajado en las películas Red Lights, 15 años y un día o Amador entre otras como ayudante de dirección. Paco Cavero, archiconocido y multidisciplinar cortometrajista, será otro de los baluartes en la producción técnica.

¿POR QUÉ OS NECESITAMOS?

Nuestra peli será está producida por DDM y ERAM Medialab, dos productoras de contrastada experiencia en el cortometraje y que está empezando a recoger los primeros reconocimientos nacionales e internacionales en cuanto a cine independiente se refiere.

Este proyecto tiene un coste real de producción de 41.500 €, de los cuales hemos conseguido hasta ahora la cantidad de 33.700 € procedentes de ayudas de la Diputación de Girona, del Ayuntamiento de Girona, y de las aportaciones de la productoras ERAM Medialab y DDM Visual. Como podéis ver nos faltan cerca de 7.800€ para hacer realidad este proyecto, y esto lo queremos conseguir con vuestra ayuda: con aportaciones privadas, compartiendo nuestra campaña de crowdfounding o dándonos muchas fuerzas para seguir en esto, que siempre hacen falta.

Básicamente nos falta el dinero que tiene que hacer posible los FX de nuestra historia -sin la que esta no tendría sentido- así como toda la parte de arte. No hace falta que os digamos que estos son factores claves ya que aunque tengamos al mejor equipo del mundo con el que quisiéramos trabajar, y un buen material de cámara y luz para que la peli quede mas que chula, el arte y los FX tienen que estar a la altura ya que este proyecto esta lejos de querer ser una serie B. Dependiendo de la cantidad de vuestras aportaciones podréis obtener entradas para el estreno de la película, un DVD firmado por el equipo, constar en créditos, ser productores asociados o ejecutivos, asistir a rodaje e incluido salir en la película! ¡Ayúdanos a hacer posible una historia que vale mucho la pena! ¡SANGRE, SEXO, VIOLENCIA, ROCK'N'ROLL Y TERROR RURAL!


¡En fin, esto es todo! Como ya os he dicho, si os interesa participar en el proyecto, aunque sea por una pequeña cantidad, podéis hacerlo pinchado aquí, o ir directamente a la página de Indiegogo dedicada a Sant Martí, la película.

miércoles, 4 de marzo de 2015

URBEX: LA CASA DEL MOLINO DE HIERRO

Texto y fotografías: Joan Ramon Santasusana Gallardo.
Fecha: 02 de marzo de 2015. Lugar: En algún lugar del Baix Empordà, provincia de Girona, Cataluña, España.
Total fotografías tomadas: 46. Total fotografías publicadas: 36.
Si quieres saber qué es el urbex: Urbex: exploración urbana.
Si quieres ver otros archivos urbex: Archivos urbex.


La casa del molino de hierro está aledaña a la rotonda que tiene el viejo molino de hierro en cuestión que le da nombre. Es una gran casa que en tiempos pretéritos conoció mejores momentos y fue sin duda, en su época, algo portentosa y señorial. Pero como tantas muchas otras casas de estas características, finalmente el edificio quedó abandonado a su suerte, y el ayuntamiento de la localidad donde se encuentra, antes que hacerse cargo de ella y recuperar esta edificación para darle un buen uso, decidió tapiar sus puertas y ventanas.

Actualmente, esta casa ha quedado abandonada, accesible sólo a través de alguna ventana, y a su alrededor se encuentra todo tipo de basura entre hierbas y cañizares: mobiliario roto, restos de botellas y latas, bolsas de basura, CDs destrozados, restos de aparatos electrónicos reventados y juguetes... y en el interior de la casa no mejora mucho, llena de restos de ocupas que quizás vivieron aquí por un tiempo.


Hoy por hoy, a la vista de todos, la casa se encuentra al lado de una circunvalación que rodea un pequeño pueblo pesquero, justo al lado de la entrada del camino que lleva hacia una de las muchas urbanizaciones que se adentran en el interior de la sierra montañosa de esa zona, y su único consuelo consiste en recibir las caricias de las palmeras y los pinos que crecen a su alrededor, y las visitas de algún ocasional rebaño de ovejas y cabras.

La casa del molino de hierro ya sólo es un recuerdo de los ancianos de ese lugar, que llegaron a verla disfrutando de tiempos mejores. Yo sólo puedo dejar, aquí, constancia de lo que queda.