martes, 20 de octubre de 2015

VISIONES RETROFUTURISTAS: LA GIRONA DEL FUTURO QUE NUNCA FUE

¡Bienvenidos a la Girona del futuro! ¡Bienvenidos al año 2000!

Una breve visión de la Girona del futuro (año 2000) visto desde los ojos del pasado (año 1930).


Hace pocos días, cayó en mis manos, gracias a uno de mis contactos del Facebook (concretamente, el Sr. Edgar Falgueras), una imagen que mostraba parte de un artículo del año 1948 que giraba alrededor de una imagen de 1930 que ilustraba la Girona del año 2000. Siendo un amante como soy de la fantasía, y dentro de ella, al steampunk y otros retrofuturismos, y siendo, además, “gironí” por adopción, no pude quedarme indiferente ante tamaño pequeño gran descubrimiento, y por eso mismo me decidí escribir un pequeño artículo relativo al asunto que nos ocupa.

Para los que no están muy metidos en ello, y a modo de resumen, simplemente diré que un retrofuturismo podría decirse que es una visión del futuro visto desde los ojos del pasado, aunque en realidad el término es algo mucho más complejo, pero en esencia podría decirse que es así, la visión que podían tener en el pasado relativo a su propio futuro, que en muchos casos, ya es pasado para nosotros mismos.

El caso es que al ver esa imagen y leer el texto que la acompañaba (que en breve, transcribiré más abajo), no pude menos que sonreír ante esa mirada inocente de un futuro que no es pero pudo haber sido, quizás en otro tiempo, en otro lugar, en otro mundo... Una Girona futurista –a día de hoy, retrofuturista- dominada por modernos rascacielos que ahora se nos antojarían viejos, al estilo del Empire State Building (aunque quizás no tan altos), puentes colgantes de metal al estilo Golden Gate de San Francisco (aunque sin duda no tan largos) y puentes aéreos cruzando entre un y otro edificio, y, ¡cómo no!, góndolas surcando el río Onyar, y posiblemente navegando también los ríos Ter y Güell que cruzan la ciudad -sin atreverme a incluir el río Galligants porque sus aguas no dan para tanto-...

Faltaría si acaso, para rematar esa vieja ilustración al estilo retrofuturista que muchos imaginamos hoy en día, si acaso algunos vehículos de tierra a vapor, o en su defecto viejos automóviles diesel, y ¿cómo no?, algunos dirigibles o aviones de diseño antiguo surcando el cielo, y si me apuran más, algún hombre mecánico paseando con su largo y estrecho sombrero de copa. Al fin y al cabo, los mundos imaginados por el hombre pueden ser infinitos...

En todo caso, y para los más curiosos, aquí abajo dejo la foto de la imagen en cuestión, donde aparece la ilustración y el texto que la acompañaba (y el único que pude leer, todo sea dicho), que reza así:

GERONA EN EL AÑO 2000
 *
Desaparecen las viviendas insanas.
*
El espacio será cruzado por numerosos aviones gigantes.
*
Fantasía por J. Pla.


Ofrecemos a la curiosidad del lector este artículo escrito por D. Joaquin Pla y publicado en “LA ILUSTRACIÓN IBERO-AMERICANA” en su número correspondiente a noviembre de 1930, ilustrado por Andrés Gil.

No sabemos si la Gerona futura será así, pero lo cierto es que vemos un poco difícil el que sea así el año 2000. Es hora ya de colocar esas fantasías allá por el año 3000, y aún contando de que no haya ninguna Corporación Municipal apegada al tradicionalismo gerundense.

No obstante, no hay que olvidar que vivimos en plena era atómica, y a lo mejor se inventa el modo de que las casas crezcan como los hongos bajo la lluvia. De todos modos, ese par de años que faltan transcurrir para llegar al medio siglo, debemos dedicarlo los gerundenses a asfaltar nuestras calles, cumplido lo cual podrá comenzarse a colocar las primeras piedras a los rascacielos.

En el dibujo, se ve en primer término el Puente de Piedra, que aún cuando sea de hierro, continuará llamándose “de piedra” porque es lo tradicional. A la derecha del puente en primer término el edificio de la Biblioteca y la Rambla, cuyos porches se alcanzan a ver. Revelado esto, les será a Vds. Fácil reconocer lo demás.

Llevados por nuestra fantasía un tanto desbordada nos place imaginarnos una visión, la de Gerona del porvenir, la del año dos mil, por ejemplo.

Entonces, el recinto de la que hoy es ciudad vieja será un conjunto de monumentos venerables: legiones de turistas se extasiarán, más aún, si cabe, que ahora, delante de sus perspectivas de las viejas calles, la gracia de sus antiguos monumentos y el arte medieval de su ambiente. El llano, contrariamente, será un hormiguero de construcciones, con carácter absolutamente distinto de las de hoy, con casas de muchos pisos de elevación, numerosos jardines para solaz...

Y hasta aquí llega el artículo en cuestión, que sin duda era mucho más extenso, pero quede aquí, en todo caso, como documento curioso para todos aquellos amantes de los retrofuturismos, els gironins y los más curiosos.

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